Pablo Contreras es consciente de la difícil situación que atraviesa el Celta, por lo que espera que cuanto antes llegue una victoria. Aún así, cree que al equipo le tocará sufrir hasta el final de la Liga para salvar la categoría. Ante estas perspectivas, el zaguero chileno ha renunciado a viajar a Suecia con su selección para disputar un amistoso ante Brasil. Prefiere centrarse en el trabajo de recuperación para que los problemas físicos no le impidan jugar ante el Real Madrid.

"Estamos en una dinámica lamentable, de encadenar derrotas", dijo ayer Contreras antes de hacer balance de los encuentros de Balaídos: "En casa tampoco conseguimos ganar un partido". El defensa céltico admite que le "suena a repetido" tener que decir frases como: "Ojalá ganemos la próxima jornada, pero es que o empezamos a ganar ya o la situación se nos va a complicar todavía más". Para ello, cree que el equipo tiene que "despertar" de una vez por todas si quiere evitar el descenso.

Aún así, el jugador suramericano está convencido de que el cuadro vigués está condenado a sufrir "hasta el final" de Liga. Y verse en la zona de peligro genera, según Contreras, una "incertidumbre" que se traslada al terreno de juego. "Por la ansiedad", asegura, "acabamos perdiendo o empatando partidos que teníamos a nuestro favor".

Cambiar la racha negativa resulta esencial para el zaguero, que, sin embargo, resalta la "confianza" que existe en el vestuario para salir de esta difícil situación.

Tampoco encuentra explicaciones a la mala racha cuando el equipo es casi el mismo que el de la pasada temporada.

Al referirse al compromiso con su selección, Contreras reveló que le resultó "difícil" comunicar la decisión "porque es un partido muy importante, aunque sea amistoso, pero creo que primero tengo que preocuparme de lo personal". Dijo que prefirió "no arriesgar" y permanecer en Vigo para conseguir "la recuperación completa".

Sobre su renovación dijo que "estaba aparcada" ante la situación que vive el equipo.