La lucha por la supervivencia en Primera División parece haberse convertido para el Celta en una carrera de tres. Asumiendo que la Real Sociedad y el Nástic están desahuciados -lo cual seguramente es prematuro suponer con 33 puntos aún en juego-, el Levante y el Athletic se perfilan como los rivales a batir.

Los tres equipos afrontan el tramo decisivo de la competición en un estrecho margen de dos puntos: 26 el Athletic, 27 el Celta y 28 el Levante con once partidos por delante y un calendario de similar dificultad.

El conjunto vigués inicia la secuencia en Balaídos frente al Real Madrid y la remata, también en casa, ante el Getafe. Por el camino debe visitar el Nuevo Colombino, La Romareda, El Madrigal, Anoeta y el Vicente Calderón y recibir al Deportivo, el Mallorca, el Levante y el Betis.

El Athletic, como el cuadro celeste, disputa seis encuentros en San Mamés y cinco a domicilio. El cuadro que dirige José Manuel Esnal, Mané, rendirá visita a El Sardinero, el Ramón Sánchez Pizjuán, el Nuevo Colombino, La Romareda y El Madrigal; y recibirá en La Catedral al Valencia, el Espanyol, el Real Madrid, el Deportivo, el Mallorca y el Levante.

El Levante, mientras, es el único que debe afrontar dos cruces directos, con el Celta en Balaídos en la trigesimocuarta jornada y con el Athletic en San Mamés en la última.

Cruce en la última jornada

El cruce directo entre vizcaínos y valencianos en la jornada postrera podría resultar enormemente beneficioso para los intereses del Celta si los tres equipos llegan, como se prevé, en un pañuelo al final.

Los rivales del Levante serán, además del Celta y el Athletic, el Betis, el Getafe, el Nástic, el Osasuna y el Valencia, en casa, y la Real Sociedad, el Atlético de Madrid, el Barcelona y el Racing de Santander a domicilio.

El Celta inicia el tramo de competición fuera de los puestos de descenso y depende, por tanto, de sí mismo para salvarse. Simplemente debe mejorar los registros del Athletic.

Una condición que parece indispensable para salvarse es la de revertir los miserables resultados de Balaídos. Resulta curioso comprobar la similitud del rendimiento en casa del Celta y el Athletic. Ambos son los peores equipos del campeonato como locales con un miserable botín de nueve puntos, fruto de una sola victoria y seis empates en el caso de los celestes, y de dos triunfos y tres empates en el de los rojiblancos.

De no ser por el incomprensible ataque de raquitismo que persigue al Celta en Balaídos este curso, el calendario de casa no parece excesivamente complicado, salvo por las visitas del Real Madrid y el Deportivo. El resto de sus visitantes transitan por la zona baja (Mallorca, Levante, Betis) o media (Getafe) de la tabla clasificatoria.