La congelación de motores a principio de temporada y el uso obligatorio de neumáticos Bridgestone para todos los equipos son las dos novedades principales para este campeonato, pero habrá también otros cambios menores que afectarán al desarrollo de la competición.

Una de las novedades se producirá en la jornada de los viernes, donde los entrenamientos libres se disputarán en dos tandas de 90 minutos, una por la mañana y otra por la tarde. Ningún equipo podrá ya utilizar un tercer coche en estos entrenamientos, pero sí se permitirá que sean tres pilotos los que alternen sus salidas a la pista con los dos monoplazas.

La normativa en cuanto a la duración de los motores se seguirá aplicando a un motor para dos carreras, pero para esta temporada se excluyen de la norma los entrenamientos libres de los viernes. Así, en estas tandas los equipos podrán utilizar un motor diferente al de la carrera, lo que aumentará el interés de estos entrenamientos, donde el año pasado, para no castigar sus motores, los principales pilotos apenas salían a la pista.

Para esta temporada también se ha revisado la norma del safety car, algo que equipos y pilotos llevaban pidiendo desde hace algunas temporadas. Así, cuando el coche de seguridad salga a la pista y se ponga a liderar la caravana de monoplazas, los pilotos doblados deberán adelantar a todos los coches que tengan delante y al propio coche de seguridad, para colocarse en la parte trasera del grupo.

Hasta que no haya concluido esta operación, el safety car no podrá retirarse de la pista. Además, en cuanto se anuncie la salida del safety car se cerrará la calle de boxes, que no se volverá a abrir hasta que todos los pilotos se hayan colocado en fila detrás del vehículo de seguridad.

Aparte de estas novedades que afectan al desarrollo de los Grandes Premios, se han establecido restricciones para los entrenamientos a realizar durante la temporada. Así, durante el transcurso del campeonato, las jornadas de entrenamientos se limitarán a ocho sesiones de tres días de duración, en unos determinados circuitos y con sólo un monoplaza por escudería.

Además, entre estas pruebas y las ya realizadas este año antes del inicio del campeonato, ningún equipo podrá superar los 30.000 kilómetros de test. Aparte, se permitirá que los equipos hagan doce «shakedowns», con una longitud máxima de 50 kilómetros, y otras doce pruebas aerodinámicas.