Árbitro de larga trayectoria internacional, miembro del "top class", a Farina no se le puede discutir la calidad. Y quizá no haya que recurrir a la habitual acusación de politiqueo de la UEFA para explicar su actuación. Será simplemente que se equivocó, que vio teatro donde había penalti pese a que estaba a cinco metros, que sus linieres no vieron el fuera de juego en el tanto alemán y sí el que era más dudoso de Perera.