Juan Carlos Álvarez / vigo

La capacidad del fútbol español para sorprender no tiene límites. A cinco días de la fecha prevista para que se jueguen los primeros partidos de la Copa del Rey aún se desconoce cuándo se realizará el sorteo, qué formato se utilizará y qué equipos entrarán en esa primera fase de competición. En un principio, está previsto que hoy a las 18 horas se produzca la reunión decisiva aunque es complicado creer que se pueda llegar a un arreglo por culpa de la última e incomprensible decisión de los equipos de Primera.

Después del acuerdo al que habían llegado el miércoles por la noche la Federación y la Liga de Fútbol Profesional los equipos de Primera División ya no entrarían en la primera eliminatoria y se suprimiría el partido único en las dos rondas iniciales, algo que disgustaba seriamente a los clubes pequeños de Segunda y Segunda B que veían desaparecer buena parte de sus posibilidades de hacer una gran taquilla e incluso de avanzar en el torneo. Sin embargo, ayer decidieron que de esos veinte equipos de Primera División fuesen dieciete los que se librasen del primer sorteo y que en el mismo entrasen los recién ascendidos, el Celta, el Cádiz y el Alavés, algo a lo que los vigueses se oponen rotundamente mientras sus dos compañeros de viaje son mucho menos contundentes. El Celta tiene previsto pelear durante toda la mañana para con seguir que todos los equipos entren al mismo tiempo ya que todos los equipos de una categoría deben tener las mismas ventajas y los mismos inconvenientes al afrontar una competición. El resto de miembros de la Liga han tratado de vencer la resistencia del Celta con argumentos tan infantiles como "así nos cuadra todo perfecto". Pero a los vigueses les da igual. Tienen previsto resistir hasta el útimo momento y si por la tarde entran en el sorteo que sea porque lo van a hacer todos los equipos de Primera División y no sólo los recién ascendidos".