SEVILLA 5 - 0 CELTA

SEVILLA

Palop, Alves, Ramos, Ocio, David, Martí, Renato; Sales, Kepa, Antonio López; y Luis Fabiano. También jugaron: Notario, Saviola, Kanouté, Navas, Maresca, Pablo Alfaro y Jesuli.

CELTA

Pinto; Jonathan, Sergio, Contreras, Placente; Ángel, Iriney; Núñez, Jorge, Silva; y Baiano. También jugaron: Sánchez, Javi Guerrero, Perera, José Enrique, Giovanella, Méndez, José Ignacio y Iago Bouzón.

GOLES: 1-0, minuto 8: Kepa aprovecha un grave fallo de marcaje de Sergio para batir a Pinto a la salida de un córner. 2-0, minuto 46: Antonio López culmina un contragolpe bien conducido por Kanouté. 3-0, min.54 : Saviola, 4-0, minuto 66: Kanouté a pase de Saviola. 5-0, minuto 70: Saviola, de disparo cruzado.

ÁRBITRO: Rubinos Pérez, del colegio andaluz. No mostró tarjetas.

INCIDENCIAS: unos 30.000 espectadores en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán. Encuentro de presentación del Sevilla ante su afición. Se guardó un minuto de silencio por los 17 militares fallecidos en accidente de helicóptero en Afganistán. Terreno de juego en deficientes condiciones.

Redacción / vigo

El Celta dio, por primera vez en mes y medio, muestras de verdadera flaqueza. El equipo de Vázquez cerró la pretemporada encajando una humillante goleada frente al poderoso Sevilla, que borró a los celestes del mapa con un fútbol abrumador. Noventa minutos bastaron a los vigueses para destruir la imagen de solvencia que se habían labrado a lo largo del verano, con un partido deplorable en defensa y nada gratificante en ataque, pues los de Vázquez apenas si se asomaron a la portería sevillista con cierto peligro en un par de ocasiones.

El último test de la pretemporada, tal vez el más importante, dada la entidad del adversario, arroja conclusiones deprimentes. La cuestión ahora es si la lección recibida ayer en el Pizjuán servirá a los celestes para desterrar algunas errores y actitudes que no tienen cabida en Primera División.

Las buenas sensaciones mostradas en anteriores encuentros son agua pasada y la realidad ha demostrado que queda un largo camino por recorrer.

Optó Vázquez de nuevo por un dibujo con dos pivotes y tres medias punta con ligeras variantes en ataque con respecto a los últimos compromisos preparatorios. Aun con los problemas que le planteó el Sevilla, la sensación general es que el técnico iniciará la competición este sistema y que algunas de las plazas titulares tienen ya dueño. Claro que Vázquez ya ha anunciado que dedicará toda la próxima semana a hacer pruebas para acabar de perfilar su once y, tras la pésima imagen ofrecida ayer, no se descartan sorpresas.

Porque el Celta ofreció frente al Sevilla signos de vulnerabilidad apenas esbozados en el último mes y medio. Uno de los más preocupantes es la fragilidad defensiva que muestra el equipo de Vázquez en las acciones a balón parado, ejemplificada, de modo palpable, en la jugada del primer gol del Sevilla, obra de Kepa. El artillero nervionense aprovecha un grave error de marcaje de Sergio para descerrajar un cabezazo a bocajarro sobre la portería de Pinto.

No fue éste el único problema del cuadro celeste, que tuvo verdaderos quebraderos de cabeza para desplazar la pelota con fluidez frente, es verdad, un adversario disciplinado y muy bien plantado sobre campo, que desplegaba con extraordinaria agudeza sus piezas a la hora de atacar.

El deplorable estado del césped, casi impracticable en algunas zonas del campo, tampoco favoreció los intereses del grupo de Vázquez, empecinado en rasear la pelota en un verdadero patatal. El caso es que el Celta apenas si generó peligro: una gran volea de Jorge desviada por Palop fue todo el bagaje del equipo vigués antes del desplomarse en la segunda parte.

Tras la reanudación, el preparador celeste modificó el equipo con un dispositivo de dos delanteros (Perera y Sánchez) y situó a Javi Guerrero en la banda izquierda en lugar de Silva. De nada le sirvió el cambio porque el Sevilla tardó un minuto en ampliar su ventaja en una contra impecablemente conducida por Kanouté, que dejó sentado a Sergio y sirvió al corazón del área chica un balón que Antonio López no tuvo más que empujar a a la red.

Incapaz de asimilar el golpe, el equipo vigués se desmoronó como un castillo de naipes. En pleno desconcierto celeste Saviola firmó el tercero del Sevilla tras otra dádiva, esta vez de Jonathan. El escenario fue inmejorable para el cuadro de Juande Ramos, que se movió a sus anchas y aprovechó las alocadas embestidas del Celta para sacar para descerrarle dos tiros más en la nuca a Pinto y sacar los colores al desangelado grupo de Vázquez.