CELTA 0 - RÍO AVE 2

Celta

Esteban, Jonathan, Méndez, Contreras, Placente; Perera, Isaac, Roberto, Javi Guerrero, Silva y Juan Sánchez. También jugaron Sergio, Ángel, Giovanella, Núñez, Iriney, Gustavo López, Baiano, Canobbio y Toni Moral.

Río Ave

Mora; Ze Gomes, Danielson, Idalecio, milhaces, Roberto Jorge, Cleiton, Niquinha, Marquinhos; Gaucho y Chidi. También jugaron Bruno Mendes, Keitia, Evandro, Diego, Delson y Agostinho.

GOLES: 0-1, minuto 44: Gaucho, de chilena en el área pequeña, 0-2, minuto 80: Milhaces, de penalti.

árbitro: Jallas Amigo, del comité gallego. Acertado. Mostró tarjeta amarilla a Perera.

incidencias: lleno en el campo de O Alivio, en Tomiño. Trofeo Horacio Gómez.

El Celta parece haberse especializado en perder ante equipos humildes esta pretemporada. Cayó frente al Sind Tron y el Trier, de Segunda B, no pasó del empate frente al Ponferradina y ayer sucumbió, en un partido desangelado, frente al Río Ave luso, al que le bastó rigor defensivo y un par de dentelladas a la contra para sacar los colores al grupo de Vázquez.

Empleó el preparador celeste frente al cuadro luso un dibujo similar al de ensayos precedentes, aunque con una disposición de piezas extraña y nada creíble. No hubo grandes innovaciones en defensa (esta vez formaron Jonathan, Méndez, Contreras y el argentino Placente), pero de medio campo en adelante el preparador celeste optó por acumular piezas de ataque al libre albedrío.

Hasta cuatro delanteros desplegó el técnico por delante de la pareja de pivotes (esta vez Isaac y Roberto) sin éxito, pues el equipo apenas pisó el área rival y tuvo verdaderos quebraderos de cabeza para ligar alguna jugada medianamente desequilibrante. Todo el saldo ofensivo del Celta en la primera parte se limitó a un disparo lejano de Javi Guerrero que atrapó mansamente el veterano Mora. Desplazado al flanco izquierdo, el madrileño no entró demasiado en juego, lo mismo que Perera, que actuó en el costado derecho, muy alejado del área. Tampoco Sánchez y el joven Silva, que ayer formaron una inédita pareja de delanteros, se hicieron notar cerca de la portería rival.

El Celta, al menos, no renunció al balón aunque el ímpetu con que se empleó inicialmente fue lentamente declinando hasta que el rival acabó por subirsele a las barbas, primero tímidamente con dos tímidos cabezazos que atrapó Esteban, y más tarde, de forma fulminante, con un gran gol de chilena de Gaucho a un minuto del descanso.

Tras la reanudación, ambos equipos fueron moviendo el banquillo lentamente. Vázquez modificó algunas piezas en la defensa e intercambió las posiciones de Silva y Javi Guerrero, sin apreciable mejoría. Tampoco el rival, que parecía conformarse con el resultado, daba muestras de peligrosidad.

En la última media hora, el equipo cambió de nuevo su fisonomía: Iriney y Giovanella formaron como pivotes, Núñez y Gustavo se situaron en los flancos y Canobbio y Baiano fueron los referentes en punta. Tampoco mejoró entonces este apático Celta, que acabó por desangrarse en dos jugadas desgraciadas: la lesión de Giovanella, que sufrió un golpe enla clavícula cuando el Celta había agotado los cambios y, sobre todo, un absurdo penalti de Toni Moral, en su improvisada posición de lateral izquierdo.