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Entrevista | Claudia Couto Palista del equipo nacional

«Me quedan dos años de mucho trabajo para pelear por estar en los Juegos de Los Ángeles»

La pontevedresa Claudia Couto cierra su etapa sub-23 tras rozar las medallas en Halifax y ya mira a los Juegos Olímpicos: «Es un objetivo muy ambicioso, pero hemos venido a jugar»

La palista pontevedresa ya mira hacia el Europeo y el ciclo olímpico de Los Ángeles 2028.

La palista pontevedresa ya mira hacia el Europeo y el ciclo olímpico de Los Ángeles 2028. / FdV

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Pontevedra

La pontevedresa Claudia Couto acaba de competir en el Mundial sub-23 de Halifax, donde rozó las medallas con dos cuartos puestos. En su último año en la categoría, la canoísta ya mira al absoluto, al Europeo y a un horizonte ambicioso: pelear por estar en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.

Viene de competir en el Mundial sub-23 de Halifax. ¿Con qué sensaciones vuelve?

Me hubiese gustado volver con una medalla. Somos muy ambiciosos y no nos conformamos con un cuarto puesto, que es lo que me ha tocado: dos cuartos puestos y un séptimo en la distancia individual. El balance podría haber sido mejor. No estoy especialmente contenta, porque los deportistas pecamos mucho de ambición, pero todavía tenemos una semana y media para corregir detalles antes del Europeo, en Hungría. Allí tendremos otra oportunidad.

Era su último año en categoría sub-23. ¿Lo vive como una despedida o como el inicio de su camino sénior?

Es el cierre de una etapa bonita. Las categorías inferiores tienen un ambiente más liviano; en junior y sub-23 se viven las cosas de otra manera. Ya he tenido la oportunidad de ir a algún campeonato sénior y es totalmente diferente. Ahora toca centrarse en el absoluto, mejorar e intentar estar ahí para la clasificación olímpica, que es dentro de dos años.

¿La clasificación olímpica ya está como objetivo en el horizonte?

Sí. Es un objetivo muy ambicioso, lógicamente, pero hemos venido a jugar, como se suele decir. Llevo seis años entrenando en alto nivel y creo que es el siguiente paso.

La canoísta gallega prepara ahora su salto definitivo a la categoría absoluta.

La canoísta gallega prepara ahora su salto definitivo a la categoría absoluta. / FdV

Este año cambió el Ciudad de Pontevedra por el Kayak Tudense. ¿Cómo está siendo la experiencia en Tui?

Muy bien. Estoy muy contenta. Me tratan muy bien y me siento como si llevase en el club toda la vida. Estoy arropada, pendientes de mí y ayudándome en todo lo que pueden.

¿Qué le llevó a dar ese paso?

Fue una decisión personal y deportiva. Necesitaba un cambio. El Ciudad de Pontevedra es un club muy familiar y tengo muy buena relación con todo el mundo y con mi entrenador de toda la vida, Mickey, pero buscaba una institución más grande, que pudiese apoyarme más en mis proyectos deportivos. Necesitaba dar un salto.

En Halifax compitió con Elena Millán en el C2 500. ¿Qué balance hace de ese barco?

Peor de lo que nos hubiese gustado. Creemos que todavía tenemos cosas por sacar. Hemos tenido poco tiempo para preparar el barco, porque antes yo estuve compitiendo las Copas del Mundo con María Corbera, y no pudimos dedicarle todo el trabajo que nos habría gustado. Aun así, fue un cuarto puesto. En España estamos acostumbradas a pelear por medallas y todo lo que no sea subir al podio parece poco. Ahora tenemos unos días para darle una vuelta e intentar sacar todo lo posible en el Europeo.

La canoa femenina española atraviesa un gran momento. ¿Siente que viene una generación joven con mucho nivel?

Sí. El equipo junior apuntaba muy alto y en Halifax lo ha demostrado. A medida que vayan avanzando, esas chicas van a mejorar muchísimo. Se va a poner la cosa todavía más complicada, pero cuantas más seamos, mejor. Habrá más nivel, nos exigiremos más unas a otras y eso se reflejará fuera.

No solo ha subido mucho el nivel en España; también ha cambiado el panorama internacional. Hay países que antes no despuntaban tanto y ahora están ahí. Está todo muy igualado. En Halifax, en el C1 200, que es distancia olímpica, de la tercera a la séptima entramos en el mismo segundo. Yo me quedé a tres décimas de la medalla. Hay que apretarse más, entrenar mejor, ser constantes y cuidar los detalles para volver al podio.

Con tanta igualdad, la competencia dentro del equipo nacional también será fuerte. ¿Es una competencia sana?

Sí. Este año la Federación ha apostado más por nosotras y ha creado un grupo de entrenamiento de Dama Canoa en Sevilla, donde estoy concentrada. Somos nueve chicas y hemos clasificado casi todas. Están María Corbera, con la que competí en las Copas del Mundo; Antía Jácome, que es mi prima; y también Elena y Valeria, que compitieron conmigo en Halifax. Es un equipo de mucho nivel.

Parte de la expedición española en Canadá.

Parte de la expedición española en Canadá. / FdV

Hace no tantos años la canoa femenina no tenía el espacio que tiene ahora. ¿Qué le atrajo de una modalidad que todavía se estaba construyendo?

Cuando empecé, las que más destacaban en España eran Antía y María. Después fuimos avanzando las chicas de mi generación, de la que ahora solo quedo yo. Antía fue la primera en ir a unos Juegos Olímpicos y terminó quinta en Tokio. Eso también fue un gancho para las más pequeñas. Antes mucha gente empezaba en piragüismo y se iba al kayak, con Teresa Portela como gran referencia. Ahora muchas niñas dicen: “Vamos a probar la canoa”. A medida que llegan resultados, más gente se engancha y apuesta por esta modalidad. El panorama actual es una maravilla.

¿Pesa o motiva ser una referencia para las más pequeñas?

Pionera, pionera, no me considero, pero al ser una de las mayores y estar en mi último año sub-23 sí sientes cierta responsabilidad. Te ven competir desde otro punto y tienes que dar ejemplo. También está esa presión de saber que vienen niñas muy buenas y que tienes que ponerte las pilas.

Cuando yo tenía su edad también quería ganar y llegar a donde estaban Antía y María. Ahora ellas pueden pensar lo mismo de nosotras. Eso me hace apretarme más, querer mejorar y que no me pillen. O, al menos, que tarden mucho en hacerlo.

Está concentrada en Sevilla con el equipo nacional. ¿Cómo es un día de entrenamiento a ese nivel?

Un día intenso, de los que doblamos, tiene dos sesiones de agua. Nos levantamos sobre las siete, desayunamos y a las ocho ya estamos calentando para bajar al agua sobre las 8.20. Hacemos una primera sesión de una hora o algo más. Después tenemos un descanso corto y hacemos aeróbico y core. A mediodía toca otra sesión de agua, también de alrededor de una hora.

Luego comemos sobre la una o la una y media y por la tarde toca fisioterapia, descanso y organizar cada una sus cosas. Yo, por ejemplo, voy a la universidad. También intentamos dormir la siesta, descansar y cenar pronto, sobre las ocho.

«Estuve a tres décimas de la medalla, entramos de la tercera a la séptima en el mismo segundo»

Antía Jácome es su prima, y Martín también. ¿Qué pasa en esa familia con la canoa?

Algo de genética tendrá que haber, supongo. Pero todos empezamos a raíz de Antía. Primero fue ella, luego mi primo Martín, después entré yo y más tarde mi hermano pequeño. Nos enganchó. A lo mejor estábamos predestinados a estar ahí. Somos uno de los núcleos familiares del piragüismo.

Pensando en Los Ángeles 2028, ¿qué tendría que pasar en los próximos dos años para pelear por una plaza olímpica?

Primero, como equipo, España tiene que ir consiguiendo puntos para clasificar al país. Este ciclo olímpico ha cambiado la forma de clasificación y ahora funciona por puntos. Antes había una especie de selectivo preolímpico el año anterior, en el Mundial, pero eso ya no existe. Es una manera de premiar la constancia del país.

España tiene que seguir trabajando bien y mantener un nivel internacional alto. Después, yo también tengo que dar un salto de calidad. No sé si estoy lejísimos, pero todavía me falta un paso. Me quedan dos años de mucho trabajo, de tener claro lo que quiero y de ir a por ello.

También tiene un canal de YouTube en el que enseña cómo es competir y viajar. ¿Qué busca con esos vídeos?

Me gustan mucho las redes sociales y la comunicación. Siempre me ha atraído el formato YouTube y hace un par de años decidí animarme. Lo hago porque disfruto, porque me gusta y porque sirve para acercar la alta competición a la gente. Quiero que los niños y la gente joven vean cómo es esto, se enganchen, les guste, se apunten y prueben. Cuanta más gente haya, mejor. Enseño el campo de regatas, dónde remamos, cómo me encuentro cada día, qué pienso durante la competición y, si hacemos alguna excursión, también la incluyo. Es un pequeño resumen de la semana, con competición, viajes y algo de turismo cuando se puede.

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