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Entrevista | Andrea Fuentes Seleccionadora nacional de natación artística y nadadora con más medallas olímpicas

«Me hace más feliz que aprendan para la vida, que colgar una medalla en la pared»

La catalana afronta ilusionada la Copa del Mundo de Pontevedra, alegre por competir en casa y expectante por el estreno de nuevas rutinas

Andrea Fuentes, frente a la Casa Consistorial de Pontevedra.

Andrea Fuentes, frente a la Casa Consistorial de Pontevedra. / Miguel Salgado Reboreda

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Miguel Salgado Reboreda

Miguel Salgado Reboreda

Pontevedra

Andrea Fuentes Falle (Valls, 1983) es la deportista española, empatada con Mireia Belmonte, con más medallas olímpicas en su palmarés. Dos platas en Pekín 2008 y una plata y un bronce en Londres 2012 relucen sobre su extenso medallero. Desde agosto de 2024 es la seleccionadora nacional de natación artística y este fin de semana afronta, junto a la escuadra que comanda, la Copa del Mundo en Pontevedra, última parada antes de la superfinal de Toronto.

¿Qué pasa por su cabeza, alguien con el recorrido y palmarés de usted, en estas horas previas a una Copa del Mundo?

Por mi cabeza, ahora, solo está la misión de fijarte en tus fortalezas y defenderlas, porque no sirve de nada pensar en lo que haces mal. Si pones el pensamiento donde hay errores, acabas practicando el error.En cambio, si pones el pensamiento y la energía en las cosas que tú puedes defender al máximo, ahí es donde hay que poner la fuerza. Y ahora es lo que toca esta semana.

¿Qué objetivos personales y deportivos tiene para esta Copa del Mundo?

En lo personal, poder darles la máxima confianza a mi equipo para que puedan rendir al máximo. También que disfruten de esta semana en casa, compitiendo en una Copa del Mundo en Galicia, que es algo que pocas veces haces en tu vida. Tenemos mucha suerte de poder disfrutarlo. A nivel de equipo, lo que queremos es presentar las nuevas rutinas, escuchar al máximo el feedback para mejorarlas de cara al Europeo y, sobre todo, probar diferentes nadadoras para ver quién está más preparada para el ese torneo. También acostumbrarnos a los nervios. En esta competición no ha venido Rusia, pero el resto de países más peligrosos, como Italia, Francia o Ucrania, sí que están aquí. Hay un nivel increíblemente alto en esta Copa del Mundo.

Comentó en la recepción oficial el gran significado que tiene para usted y su grupo que se dispute en España. ¿Cómo describiría esa conexión actual del público gallego y español con la natación artística?

Justamente hablábamos antes de que creemos que aquí, en Galicia, hay mucho apoyo por parte del público y mucho entusiasmo por la natación artística. En general, la gente que practica este deporte está muy entusiasmada con él. La verdad es que hace especial ilusión que sea aquí, porque hay otras comunidades en las que no es tanto así. Además, tenemos a la primera gallega de la historia en la selección, Daniela [Suárez], que es la más pequeña ahora y tiene mucho futuro. Nos hace mucha ilusión que ella esté en su club, en su casa, y que nosotros estemos aquí formando parte del equipo al que ella siempre ha aspirado.

¿Qué aprendizaje busca transmitir a sus nadadoras de toda su experiencia profesional?

o que les quiero transmitir es que el deporte no va solo sobre medallas, sino sobre algo mucho más allá, algo que les servirá de por vida. Por ejemplo, trabajar en equipo, ser creativas, solventar problemas sean los que sean, aprender a divertirse con los retos en vez de tenerles miedo, llegar al máximo de tu potencial, conocerte a fondo, tener equilibrio emocional y ayudarse unas a otras. Todo eso es mucho más importante que las medallas, y solo te lo da a ese nivel el deporte. Para mí, me hace mucho más feliz pensar que van a aprender cosas mucho más útiles para el resto de su vida que simplemente colgar una medalla en una pared

¿Cuánto cambió el deporte desde que usted competía a la actualidad?

Muchísimo, porque han cambiado las reglas brutalmente. La verdad es que a veces me he tirado al agua para probar un poco cómo es ahora y me cuesta el triple. Es mucho más duro, mucho más atlético, hay mucha más apnea y se requieren cualidades mucho más fuertes. Creo que es uno de los deportes más duros que existen. Estamos en un medio acuático, sin respirar, yendo todo el rato en contra de la gravedad y empujando a gente al aire hasta dos metros. Eso es muy loco.

¿Considera que la rigurosidad y precisión de los nuevos reglamentos desvirtúa al deporte de ese componente artístico y creativo? ¿Son realmente compatibles esa rigidez con la emotividad en la natación artística actual?

Al principio sí, pero nuestra misión como equipo español es empujarlo hacia lo artístico otra vez. Con las nuevas reglas se puede ser mucho más artístico de lo que nos creemos. Nuestra misión, y lo estamos consiguiendo, es demostrar que sí se puede ser artístico con unas reglas mucho más objetivas. De momento lo estamos logrando y mucha gente nos está muy agradecida por ello. Es más difícil, pero es factible.

¿Cuál es el proceso desde que le surge la idea de una rutina hasta que la pone en práctica en una competición con sus seleccionadas?

Dura unos meses, la verdad. Es un proceso lento, depende del nivel de ambición que tengas. Podríamos haber tardado mucho menos si hubiésemos hecho una rutina más normal, pero como no es el caso, tardamos meses. Con Hope, por ejemplo, fueron como cinco o seis meses en acabarla. Berghain, que también es nueva de este año, igual algo menos, unos cuatro meses. Luego siempre se va perfeccionando, nunca acabas. Por ejemplo, ayer todavía cambiábamos cosas. Acabarla, acabarla, se hace antes, y después vas perfeccionando

¿Cómo surge la rutina con Berghain que estrenarán en el torneo? ¿Y la rutina con Hope? ¿Qué busca transmitir con dichas rutinas?

La rutina de Berghain fue nada más escuchar la canción, antes de que saliera el disco entero. La escuché y dije: «Vale, ahora tenemos un problema, porque esta canción la tengo que utilizar. Y tiene que ser para una rutina acrobática». Justamente hacía cuatro meses que teníamos una rutina nueva hecha, pero dije: «Me da igual, lo voy a hacer». Ha salido una obra maestra y la vamos a hacer. Así que fue así. La rutina de Hope surgió porque la escuché en una exhibición de mi club, el Kallípolis, y dije: «Es perfecta para un equipo técnico, la quiero utilizar». Con Berghain queremos emocionar al máximo, hacer sentir de todo. Es lo que hemos sentido nosotros cuando hemos ido al concierto de Rosalía: sentir potencia, delicadeza, valentía, miedo, llorar y reír. Todo el abanico de sentimientos que haya. Y con Hope es más una cuestión de estrategia. Queremos intentar tirar el deporte hacia menos apnea, porque preocupa un poco a muchos deportistas que ahora la apnea sea muy larga. Veremos qué pasa, porque es una apuesta arriesgada la del equipo técnico. Puede que no dé resultado, porque la dificultad es más baja: la hemos cambiado por más artificio y más ejecución. Si vemos que no es suficiente, habrá que volver a subir la dificultad.

Después de todo lo que ha vivido en este deporte, ¿qué le sigue emocionando de su día a día?

Como entrenadora, aportar cosas diferentes al deporte. Pero, sobre todo, influenciar positivamente en la vida de mis deportistas. Mi misión es cambiar vidas a mejor, si puede ser. Eso, para mí, es lo más importante.

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