Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Fútbol / Primera Federación

Una final de doble sentido con un ambiente para el recuerdo

El Pontevedra se juega el playoff de ascenso y el Avilés peleará por la permanencia en un Pasarón a la altura del posible premio

Preferencia la tarde frente al Racing de Ferrol, mejor entrada de toda la temporada.

Preferencia la tarde frente al Racing de Ferrol, mejor entrada de toda la temporada. / Rafa Vázquez

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Miguel Salgado Reboreda

Miguel Salgado Reboreda

Pontevedra

Suceda lo que suceda este sábado en Pasarón, habrá lágrimas entre sus gradas en cuanto el árbitro pite el final del encuentro. El Pontevedra tiene en su mano la clasificación al playoff y, a diferencia de Ponferradina y Barakaldo, depende de sí mismo para alargar la temporada, como mínimo, dos semanas más. Está ante la opción de regresar a la promoción de ascenso nueve años después de la derrota frente al Murcia en 2017. Su rival será un equipo que llega en una situación delicada, al poder caer a Segunda Federación si no puntúa en el municipal lerezano. El Avilés, decimoquinto con 43 puntos, necesita como mínimo el empate para no depender del resultado en otros campos y sellar su permanencia en la categoría.

Como es habitual en la categoría, el factor cancha, teniendo en cuenta el cambio tan drástico entre los céspedes de unos campos y otros en Primera Federación, sumado al clima que se respira en sus localidades, muy cambiante también, son fundamentales a la hora de afrontar un choque. Dadas las circunstancias extremas de éxito o decepción, tanto por las cotas altas de la tabla como por las bajas, hacen que sean dos elementos muy influyentes en el desarrollo del encuentro.

Dos partidos de sanción a Rubén Domínguez

El Juez Disciplinario Único para Competiciones No Profesionales anunció la sanción a Rubén Domínguez por sus protestas ante el Tenerife, que le costaron la tarjeta roja directa. El técnico ourensano estará frente al Avilés en la grada de Pasarón y tendría que ocupar el mismo lugar en una hipotética ida de semifinales del playoff de ascenso. Los motivos de su castigo se desglosan en un encuentro por sus protestas hacia el cuarto árbitro y otro partido más por «conducta contraria al buen orden deportivo».

Cabe recordar que, de acuerdo con el acta arbitral del Tenerife-Pontevedra, Domínguez vio la roja «por salir del área técnica gritando y gesticulando, protestando una de mis decisiones lanzando la tarjeta de solicitud del FVS al cuarto árbitro y quedando esta en el suelo».

Por un lado, el estado del terreno de juego se prevé que vaya a estar en buenas condiciones, aunque no en las óptimas. Los problemas en el drenaje del césped de Pasarón, una constante desde hace varios años que, según las declaraciones de Deputación y club, deberán solventarse este verano, hacen que no se pueda esperar su mejor versión. Las buenas temperaturas previstas para el partido y los días directamente anteriores arrojan un rayo de esperanza, pero el agua de las últimas semanas, en especial hace dos jornadas con el Pontevedra-Bilbao Athletic y el Pontevedra B-Atlético Arnoia, evita que esté en un estado óptimo. Su repercusión en el partido es total y, de no poder transitar el balón con normalidad, el choque podría derivar hacia el juego directo y las situaciones de centro-remate, un contexto que los locales han demostrado conocer a la perfección.

El otro condicionante, el ambiente en las gradas, parece que será muy hostil para los asturianos. Con un número de boletos muy corto para los avilesinos y el éxito rotundo de la promoción de entradas impulsada por el cuadro pontevedrés, todo indica que Pasarón será una caldera a la altura de las grandes tardes de la historia de la entidad. Las últimas confirmaciones por parte de la entidad apuntan a unas 2.800 entradas despachadas para el choque. A este número se le suman todos los abonados que acudan al campo, por lo que las gradas del estadio estarán abarrotadas y, con ello, el fervor por el Pontevedra.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents