Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Fútbol / Primera Federación

Desastre granate (3-0) en Tenerife y todo por decidir en la última jornada

Pasarón dictará sentencia para un Pontevedra que se vio superado en todas las líneas ante el Tenerife

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Pontevedra

No le salió nada al Pontevedra en Tenerife. Dos goles en contra —el primero de ellos en propia meta— en apenas 18 minutos, una ofensiva desconectada de la medular y la expulsión de Miguel Cuesta en el segundo tiempo protagonizaron una tarde para olvidar para los granates. El Pontevedra CF deberá esperar al próximo fin de semana para conocer el futuro del club en un duelo que se prevé apasionante frente al Avilés, que llegará a Pasarón metido de lleno en la pelea por mantener la categoría.

El duelo arrancó calmado, con un Tenerife con menor tensión competitiva tras haber certificado su regreso a la categoría de plata del fútbol español. Por su parte, el Pontevedra realizó un par de variaciones en el once respecto al encuentro de la semana pasada. Alain dejaba el centro de la zaga para regresar a la mediapunta tras el regreso de Montoro, que no estuvo ante el filial del Athletic al cumplir ciclo de tarjetas.

La vuelta del defensor getafense al verde no fue todo lo bien que se esperaba. En el minuto 10, tras un flojo disparo cruzado de Noel López, Montoro cometió un error flagrante en el despeje y acabó introduciendo el balón en su propia portería. Los tinerfeños, casi sin sudar, se ponían por delante en el electrónico. El gol sentó como un jarro de agua fría en el conjunto granate. Tanto fue así que apenas ocho minutos después el cuadro isleño haría el segundo de la tarde.

Alberto Gil, que fue sustituido al descanso en Tenerife.

Alberto Gil, que fue sustituido al descanso en Tenerife. / FdV

En una jugada individual a trompicones de Iván Chapela, de nuevo con Montoro como protagonista —que se fue al suelo siendo el último adversario—, el extremo gaditano batía a placer a un indefenso Marqueta. El dominio chicharrero fue indiscutible durante el primer tiempo, saliendo con mucha facilidad de una tímida presión lerezana. El ritmo bajo de la contienda, con una movilidad muy reducida en el ataque pontevedrés, limitó las posibilidades de los de Rubén Domínguez en un Heliodoro Rodríguez López que recibió algo más de un centenar de aficionados granates.

La recta final del primer asalto fue un bombardeo de noticias. Sobre el césped, el protagonista del primer tanto del Tenerife, Noel López, se retiró con molestias. Lejos de la isla, el resto de marcadores que influían al Pontevedra no fueron del todo malos pese a la derrota. Y es que, a pesar de los triunfos de Ponferradina, Barakaldo y Zamora, el empate del Real Madrid Castilla ante el Arenas propiciaba un cuádruple empate a 57 puntos en el que los granates quedarían en lo más alto: la cuarta plaza.

Revolución frustrada

Para la segunda parte, Rubén Domínguez trató de agitar el avispero con un triple cambio. Lo cierto es que durante los primeros compases parecía que —con cambio de esquema incluido— los recién entrados Resende, Ballardo y Luisao iban a tener protagonismo en los segundos 45 minutos. De golpe, las ilusiones lerezanas se chafaron con el tercero de la tarde. En una jugada por el carril derecho, Fabricio asistió a Enric Gallego, que sumó su decimoctava diana del curso. De nuevo, Montoro salió en la foto, perdiendo la posición con el 'killer' catalán.

Cuando parecía que ya nada podía ir peor para los granates y ya había que pensar en la última jornada ante el Avilés en Pasarón, una protestada decisión del colegiado dejó lastrado al Pontevedra para el próximo fin de semana. Tras una falta en transición de Miguel Cuesta —que ya había visto la amarilla en el 45—, el carrilero vio la segunda tarjeta y no estará disponible para el duelo definitivo ante el conjunto asturiano. Pese a la revisión, Gordillo Escamilla mantuvo la decisión inicial.

De cara a la última media hora de juego, el técnico granate decidió ser previsor y retiró del campo a Yelko Pino, dando entrada al eterno capitán, Álex González. El segundo asalto en el Heliodoro Rodríguez López fue descafeinado tras la expulsión. Un equipo ya campeón —que recibió el trofeo al término del encuentro ante su gente— y otro que ya pensaba en el Avilés protagonizaron un duelo con los intereses individuales tan frecuentes en las rectas finales de curso para convencer a sus entrenadores.

El 3-0 definitivo deja tocado, pero no hundido al cuadro lerezano, que con el empate del Castilla y las victorias de la Ponferradina y el Barakaldo, lidera el cuádruple empate a 57 puntos, colocándose en la cuarta plaza y dependiendo de sí mismo para cerrar su presencia en el playoff. La última jornada en Pasarón dictará sentencia para una temporada que, pase lo que pase, ya es sobresaliente para un recién ascendido Pontevedra CF.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents