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Fútbol Sala / Copa de la Reina

Éxito en la primera batalla rojilla (3-1)

La escuadra poiense se medirá ante el Melilla en las semifinales del torneo

Las jugadoras del Poio celebran el primer gol del encuentro.

Las jugadoras del Poio celebran el primer gol del encuentro. / Poio

Miguel Salgado Reboreda

Miguel Salgado Reboreda

Pontevedra

El Poio supera al Móstoles en los cuartos de final en un partido muy cerrado de cara a puerta, en el que tuvo mucho más acierto que sus adversarias. El afortunado gol en propia puerta de Alicia Voto, el golpe sobre la mesa de Chuli a la vuelta de vestuarios y la guinda final de Ale de Paz, sin nadie bajo los postes, hicieron que el combinado rojillo sellase su pase para las semifinales del torneo.

Después de transcurrir los primeros diez segundos con el puño en alto, el partido arrancó eléctrico, con un ritmo muy alto y con los dos equipos explosivos en busca del primero. Esa alta tensión contrastaba con la gran imprecisión en medio campo, que imposibilitaba que aparecieran las ocasiones de verdadero peligro. En una salida errática de las mostoleñas, Carolina Pedreira robó el balón en la frontal y, con un disparo que desvió Alicia Voto, el balón se coló en el arco defendido por Pitu.

Las locales reaccionaron de mala forma al gol poiense y cedieron metros y protagonismo durante gran parte de la primera mitad. A pesar de ese paso atrás de las madrileñas, las rojillas no fueron capaces de materializar alguna acción y abrir más distancia de tantos en el marcador.

A la vuelta de los vestuarios, el Poio rompió su desacierto de cara a puerta con la primera acción de peligro que tuvo. Èlia Gullí abrió el balón, en campo rival, a Chuli, quien controló en el área, se perfiló y batió a Pitu con un gol bajo las piernas. Un tanto muy celebrado por ella y sus compañeras, que cortaba de raíz la falta de gol global de la primera parte. Como sucedió en el primer acto, el gol envalentonó a las gallegas y gozaron de buenos minutos con balón, aunque, de nuevo, sin capacidad goleadora de ningún tipo.

Mediada la segunda mitad, la suerte volvió al Móstoles y, después de encajar un gol con cierta fortuna, anotó el 2-1 tras un mal despeje de Chuli de cabeza a un tiro lejano de Benete, que se coló por encima de Elena. El tanto hizo despertar a las violetas, apoyadas por el calor de su gente, y decidieron dar ese paso al frente necesario para poder pelear el encuentro. Volcadas al ataque y sin ocasiones muy claras, a excepción de un larguero de Piti, el conjunto de Patricia Chamorro apostó por agotar todas sus vías de gol con portera-jugadora en los minutos finales. Esa estrategia no trajo el resultado esperado y, cuando el reloj agonizaba, Ale de Paz aprovechó el arco vacío para acompañar el pitido final con un tanto desde campo propio.

Con este resultado, el Poio se medirá mañana al Melilla. Las albinegras, líderes de liga y ganadoras con justicia de su eliminatoria (0-10), serán un rival muy complicado al que el Poio deberá vencer para opositar a ser campeón de la Copa de la Reina por primera vez en su historia.

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