Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Sin pólvora granate en Fadura

El Pontevedra renuncia a la tercera plaza tras la derrota ante el Arenas después de un gran gol en la recta final de Lartitegi que privó a los de Rubén Domínguez de puntuar en un partido aplazado

Brais Abelenda conduce el balón ante dos contrarios en el partido de ayer en Getxo

Brais Abelenda conduce el balón ante dos contrarios en el partido de ayer en Getxo / Área 11

Área 11

Getxo

Gran oportunidad perdida en Fadura de subir puestos en la clasificación por un Pontevedra que solamente ha conseguido una victoria en los últimos nueve partidos disputados. Lucharon sin descanso los de Pasarón, pero su falta de remate, únicamente marcaron cuatro goles en los nueve encuentros citados, les dejó a merced de un enrachado Arenas que encontró la oportunidad soñada para lograr los tres puntos y acercarse al playoff de ascenso.

Con todos sus hombres disponibles y consciente de lo que se jugaba contra un equipo muy en forma, Rubén Domínguez diseñó un conjunto con Yelko y Facu por delante de la defensa para dar salida a un esférico que comenzó dominando el equipo local. El histórico equipo vizcaíno tenía un poblado centro del terreno con cuatro hombres, y enseguida Urko Collado avisó a los dos minutos con un disparo cruzado que salió cerca del palo largo de la portería de Edu Sousa.

Se serenaron los ánimos con el paso de los minutos y la seriedad defensiva gallega cerraría bien los huecos para evitar que los rojinegros volvieran a acercarse con peligro al área visitante. A los lerezanos les costó traspasar la divisoria, aunque no sufrían, pero tampoco disfrutaron porque la intensidad y presión local les robó el cuero escasos segundos después de que lo tuvieran entre sus botas.

Se tuvo que esperar media hora para ver la primera llegada de los de Pasarón. Desde la frontal del área, Compa disparó raso y centrado para que Aragoneses detuviera fácil la pelota. Esto animó a los granates que ahora sí jugaban en la parcela getxotarra Más sin la pólvora suficiente para inquietar a los vascos. Hugo mucha pelota y escaso fútbol, pero el encuentro mantuvo su punto de emoción y Vizcay, con la testa, obligó a Edu Sousa a estirarse ante un remate sin la fuerza necesaria para sorprenderle.

Terminaba una primera mitad con escasas ocasiones y lo peor fue la tarjeta a Brais Abelenda en el minuto 44 por una entrada en la que llegó tarde en el centro del campo sobre Matheus.

Tras el paso por los vestuarios, ambos equipos saltaron al terreno de juego con ganas de controlar una contienda abierta e importante para unos y otros porque podía marcar un devenir favorable al que consiguiera los tres puntos en disputa.

Los de Jon Erice empujaron de nuevo ante un Pontevedra que se defendía con orden y que salió rápido a la contra a la menor oportunidad. Sin embargo, el técnico ourensano quiso dar otra imagen a los suyos y efectuó cuatro cambios en el minuto 60. Buscó frescura y llegada para contrarrestar las ganas de un Arenas que siguió con su intención de sorprender a unos gallegos que son el segundo conjunto menos goleados del grupo. El que intentaría perforar su portería sería Matheus al empalmar un remate tras una gran jugada grupal, más su disparo se fue muy por encima del larguero.

También el técnico navarro movió su banquillo con dos incorporaciones y escasos minutos después volvió a dar entrada al campo a otros dos jugadores a la búsqueda de una victoria en los minutos que se suponían importantes porque ninguno de los dos contendientes quiso regalar nada. En esa dura pugna en el tramo final, Álvaro Pérez se lesionó y entró Garay, último cambio del que dispuso el Pontevedra.

Pero la insistencia rojinegra tuvo premio. El recién incorporado Lartitegi soltó una tremenda parábola desde unos 16 metros para marcar un extraordinario tanto que a la postre le dio los tres puntos en juego para el histórico conjunto vasco. La reacción de los visitantes ante el mazazo y unos vizcaínos pertrechados en su parcela no se hizo esperar, pero no se generaría más peligro en los seis minutos de prolongación que un remate cruzado en difícil postura que Alain Ribeiro, que solamente llevaría emoción a las gradas porque se marchó desviado. Los balones colgados al área por un Pontevedra ya sin tiempo no dieron para más y la serenidad defensiva local hizo que no se moviera el marcador.

El entrenador ourensano del Pontevedra reconoció que «hemos hecho un mal partido, y nos hemos visto superados por el Arenas por lo que nada hay que objetar a una derrota que ha sido justa. Hay que pedir perdón y levantarse para el próximo partido y ganar a la Ponferradina en Pasarón. Decidimos hacer los cuatro cambios a la vez porque el encuentro tenía un ritmo muy bajo y había que cambiarlo, pero no estábamos cómodos y no lo conseguimos Hay que felicitar al Arenas porque ha hecho un gran partido y por su justa victoria».

También indicó que «nosotros no hemos estado finos, y ellos han tenido tres oportunidades y nosotros la de Alain Ribeiro y poco más. Hay que apretar los dientes, aprender de la derrota y mejorar y a por la segunda victoria consecutiva en Pasaron. Aunque ahora estamos jodidos y rabiosos hay que ser capaces de ganar el domingo ante el mejor rival de la segunda vuelta».

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents