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Un autogol corta la racha granate

El Pontevedra cae en Cáceres con un tanto en propia meta de Álvaro Pérez y cosecha la primera derrota desde finales de noviembre,en un partido marcado por el viento pero aún conserva la tercera posición en la clasificación

Miguel Cuesta, que fue expulsado por edoble amarilla, encara a un rival.

Miguel Cuesta, que fue expulsado por edoble amarilla, encara a un rival. / Área 11

Área 11

Cáceres

La larga racha positiva del Pontevedra terminó en el estadio Príncipe Felipe. El Cacereño le derrotó por 1-0, el mismo resultado que se produjo en su partido del 22 de noviembre contra el Lugo y que suponía su última derrota hasta ayer. El conjunto gallego ofreció buenas señales durante los primeros 45 minutos, pero se vio rebasado tras el intermedio. Como dato optimista puede quedarse con que, pase lo que pase en el resto de encuentros de la jornada, la termina en puestos de ‘playoff’.

Un factor importante en el choque fue el fuerte viento, que marcó quién llevaba el peso del choque. El Cacereño lo tuvo en contra durante la primera parte y a favor en la segunda, todo lo contrario que el Pontevedra. El denominador común fue que costó mucho controlar el balón y que para no complicarse la vida los futbolistas recurrieron a menudo al pelotazo.

Ninguno salió a tumba abierta, sino que lo que hicieron fue más bien estudiarse, quizás con el recuerdo del agitado choque de la primera vuelta que terminó 2-2. El primer acercamiento lo protagonizaron los locales con un buen disparo de Monerris. Con el dominio alternándose, no ocurrió demasiado en el cuarto de hora posterior hasta que Compa tuvo el 0-1 en sus piernas al rematar un ‘pase de la muerte’ en posición inmejorable dentro del área. Sin embargo, se encontró con un Diego Nieves pleno de reflejos que envió a córner para alivio de los suyos.

El partido continuó siendo intenso, pero se pisaba muy poco las dos áreas. Ninguno de los dos contendientes terminaba de hacerse con las riendas, pero era el Pontevedra el que parecía tener mayor vocación por alargar sus posesiones ante un Cacereño que había casi renunciado a sacar el balón jugado desde atrás.

En el 34 se produjo una jugada controvertida: los extremeños reclamaron la segunda amonestación de Compa en una acción en la que, tras una revisión de dos minutos en el videoarbitraje, se estimó que su contacto con José Alonso no era suficiente como para mostrarla.

El Pontevedra siguió creciendo en la recta final de la primera parte . Su rival intentaba ganar tiempo para llegar al descanso y encarar una segunda parte en la que el viento le fuese más favorable. El conjunto de Julio Cobos empezó más activo la segunda mitad y el Pontevedra pasó a estar más bien atrás y a esperar un contragolpe. Sin el viento a favor ya no le era tan sencillo ser ambicioso.

Empezó la ronda de cambios. Rubén Domínguez quiso darle un mayor impulso al Pontevedra al detectar que su equipo había perdido por completo la iniciativa, metido cada vez más en su área por su oponente. No fue casualidad pues que en el minuto 70 un saque de esquina desde la izquierda por Nico Conesa que Álvaro Pérez intentó despejar sin éxito, enviando el balón a su propia portería ante la impotencia de Marqueta. El 1-0 variaba por completo el escenario. Conesa militaba en el Pontevedra hasta el ‘mercado de invierno’.

Domínguez movió ficha automáticamente buscando una mayor mordiente pero su equipo apenas lo notó y siguió sin tener buenas opciones en la portería del Cacereño más allá de algún centro aislado.

El gol otorgó todavía más confianza a los verdes y estuvo más cerca el 2-0 que el 1-1 con dos ocasiones en el mismo minuto. Los cambios de Cobos apuntaban a conservar el resultado. Rubén López lo intentó desde fuera del área, pero su chut raso salió manso y desviado, ya en el tiempo añadido. En esta prolongación se produjo la expulsión de Cuesta, que vio la segunda amarilla por una falta dura. El choque murió en las inmediaciones del área extremeña, con el Pontevedra intentando arrancar un córner que repitiese la historia de la primera vuelta, cuando el portero Marqueta estableció de cabeza el 2-2. Esta vez no ocurrió y los tres puntos se quedaron en Cáceres.

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