Balonmano / División de Honor Plata
El Cisne necesita frenar su caída libre en la tabla a costa de un colista casi destruido
Los pontevedreses, undécimos en liga, acumulan siete jornadas sin llevarse los dos puntos
M. S. R.
Toda mala dinámica tiende a finalizar en algún momento y el Cisne quiere deshacerse de los negros presagios que le acompañan en los últimos meses. Siete jornadas consecutivas en las que los blanquiazules no conocen lo que es la victoria, agravado porque de esos choques disputados, solo en uno de ellos consiguieron un empate. El resto fueron derrotas de mayor o menor dolor que han hecho que el equipo se haya precipitado en la clasificación.
De estar novenos con doce puntos y a solo cinco del líder, atener trece puntos en su casillero, ser undécimos y estar a diecisiete del primer clasificado. Así se cataloga la debacle del Cisne, que tiene la urgencia de ganar para arrancar de raíz las malas hierbas.
Será esta tarde ante el Alcobendas, colista de la tabla con dieciocho derrotas de dieciocho posibles, y en casa, el Pabellón Municipal de los Deportes de Pontevedra, donde el equipo cineísta registra la mitad de sus victorias del curso, a las 20.00 horas.
El comando de Marcos González, si bien tiene cierta distancia con la zona de descenso, a un punto del play-out y tres del descenso directo, no puede seguir en esta racha tan negativa, sobre todo en una temporada que se visulmbraba ilusionante y en la que, a estas alturas, nadie pensaría que el objetivo es la permanencia en División de Honor Plata.n