Entrevista | Quique Domínguez Entrenador del Frigoríficos del Morrazo
«Nuestra mayor virtud ha sido no alejarnos del camino, de nuestro libro de estilo»
El técnico pontevedrés subraya que el equipo «ha crecido y ha acabado la temporada con una identidad que nos hace muy reconocibles» | Asegura que «tener el factor O Gatañal, el factor A Marea, significa puntos y la permanencia»

Quique Domínguez a punto de fundirse en un abrazo con el portero Ivan Panjan. / Gonzalo Núñez
Contento, sereno, y con indisimuladas ganas de tomarse un respiro después de una temporada muy exigente tanto en lo deportivo como en lo emocional. Así se muestra Quique Domínguez tras haber certificado la permanencia con el Frigoríficos del Morrazo, cerrando con nota su primera campaña en el banquillo de O Gatañal.
Supongo que está disfrutando de la satisfacción del deber cumplido.
Lógicamente, porque la temporada ha acabado como queríamos, con recompensa. Ha sido una campaña larga, igualada, con exigencia y obstáculos, en la que al final hemos evitado tanto el descenso como la promoción. Estamos orgullosos de muchas de las cosas que hemos logrado, y agradecidos al cuerpo técnico, al club y a los jugadores por todo.
¿Qué puntuación le pondría?
No puntúo, no evalúo. El trabajo está ahí y eso os lo dejo a vosotros.
La temporada acaba evitando esas tres últimas plazas, la clasificación habla de cierta holgura, pero eso quizás esconde un año de mucho sufrimiento.
Desde luego que no ha estado exenta de ello, como todos podíamos adivinar. Ha sido un año de muchos obstáculos, con muchas piedras por el camino, con derrotas duras y semanas difíciles, y ahí ha estado nuestra mayor virtud. No nos hemos alejado de nuestra manera de hacer, no nos salimos de nuestro libro de estilo. Hemos sido tenaces y constantes, y desde la humildad sentimos orgullo de que hay mucho bueno hecho. ¿Que queda mucho por hacer? Sin duda, como en cualquier proyecto. No perdemos el sentido crítico, pero hay sensación de orgullo.
Cuando tienes semanas difíciles aparecen las dudas, pero en cuanto empieza la siguiente las certezas están muy claras
Ha habido, como dice, momentos muy duros, sobre todo en la primera vuelta. ¿Llegó a dudar en algún momento de que las cosas no iban a salir, de que quizá no llegase todo lo que se estaba haciendo?
Dudas siempre las hay. Pero no son malas, porque te hacen replantearte las cosas. Cuando tienes semanas difíciles aparecen, pero en cuanto empieza la siguiente las certezas están muy claras. El equipo ha estado claramente en crecimiento y ha acabado con una identidad que nos hace muy reconocibles. Y sobre todo estoy contento por este último tramo final de temporada, en el que hemos conseguido puntos importantes con un buen juego.

Quique Domínguez abraza a Juan Rodríguez al término del Cangas-Puente Genil. / Gonzalo Núñez
El punto de inflexión claramente estuvo en los partidos ante Caserío y Puente Genil de la primera vuelta. El equipo venía de una dinámica muy mala de resultados y la corta con dos victorias contundentes.
Yo estoy empeñado en que el resultado no marque el análisis. El del Caserío fue un partido clave, marca la temporada porque llegábamos últimos y nos permite después ganar al Puente Genil y acabar la primera vuelta fuera del descenso y de la promoción. Pero más allá de los resultados, antes ya había muchas cosas que nos estaban señalando el camino. De hecho, uno de nuestros aciertos fue el de no desesperarnos, el no darle tanta importancia al resultado, el relativizar. Pero esas dos victorias nos permitieron afrontar la segunda vuelta con otra confianza y en otro lugar de la clasificación.
El equipo ha ofrecido dos caras muy diferentes. La de los buenos inicios, dominando marcadores y a cualquier rival, y la de los apagones repentinos, con parciales en contra que hipotecaron sus opciones en muchos partidos.
Absolutamente. Ha sido una constante, algo que nos ha pasado en muchísimos partidos, incluso en este último, cuando estamos seis arriba y cometemos seis errores de lanzamiento en situaciones muy claras. Son cosas que te hacen dudar o te abocan a un final incierto. Nos ha costado muchos puntos, llevamos todo el año luchando contra ello y si no nos hubiese pasado estaríamos en un lugar más cómodo de la clasificación.
El del Caserío fue un partido clave, marca la temporada porque llegábamos últimos y nos permite después ganar al Puente Genil y acabar fuera de descenso y promoción
Lo cierto es que han tenido que pagar un peaje caro por un proyecto nuevo, con entrenador y jugadores recién llegados, nuevos sistemas...
Es cierto, todos los proyectos necesitan su tiempo, pero es la realidad. Ha habido momentos de buenos partidos, pero hacía falta tiempo. Por eso el año que viene tenemos parte de camino recorrido, porque conozco a los jugadores, ellos saben muchas cosas de mí, y eso es trabajo ya avanzado.
La temporada comenzó ya torcida con la salida de Suljevic y el fichaje de Panjan a diez días para empezar la Liga.
Sí, lo que pasa es que cuando aparecen los obstáculos hay que encontrar soluciones. Eso lo hemos hecho siempre. Ahora estamos desgastados porque han sido diez meses largos pero con premio.

El técnico pontevedrés da instrucciones en un encuentro de esta temporada pasada. / Santos Álvarez
La lesión de Javi García en la segunda jornada fue otro duro golpe.
Es lo mismo. Es cierto que fue un hándicap, un jugador muy importante que se queda muchos meses de baja. Teníamos que ir con lo que había y buscar mejorar el rendimiento. En la segunda vuelta ya pudimos contar con él, aunque no fuese al cien por cien.
A diferencia de su último rival, el Puente Genil, que fichó a tres jugadores a mes y medio para el final, el Cangas no fue al mercado. ¿Fue una decisión meditada o una cuestión económica?
Una decisión bastante meditada. Mis experiencias previas no fueron buenas y me gusta confiar en lo que tengo, en sacar lo mejor de ellos, en darles confianza y en morir con los míos. Aunque también es cierto que hay una parte económica que nos hace ser cautos, no traer por traer.
No reforzarnos durante la temporada fue una decisión meditada, me gusta confiar en lo que tengo y morir con los míos
Lo comentaron en su momento tanto Santi como usted. El equipo reaccionó a tiempo en casa con cuatro victorias en los últimos cinco partidos después de una temporada floja en O Gatañal.
Ha sido fundamental, era algo que buscábamos, que queríamos y que nuestra afición se merecía. Pudimos disfrutar con nuestro pabellón, darles la victoria. Tener el factor O Gatañal, el factor A Marea significa puntos y permanencia. Es algo que forma parte de este club.
¿Se siente algo más querido por la afición tras haber logrado la permanencia?
Yo me siento querido por mucha gente, por muchas personas que me han demostrado confianza, que me han respetado mucho. También entiendo que no le puedo gustar y caer bien a todo el mundo, pero procuro respetar a todos y pido lo mismo. Y no podemos olvidar que todos queremos lo mejor para el club y que será más fácil si vamos de la mano.
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