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Fútbol | Tercera RFEF

El Alondras se desinfla tras sumar solo nueve de los últimos 33 puntos

Los de Rafa Villaverde se cayeron en los dos últimos meses tras haber alcanzado la quinta plaza

Una acción del partido del domingo entre el Alondras y el Viveiro.

Una acción del partido del domingo entre el Alondras y el Viveiro. / Gonzalo Núñez

Cangas

El Alondras cerrará la temporada en la Tercera RFEF más cerca de la zona baja que de unas posiciones de privilegio que ocupó varias semanas y por las que peleó durante unas cuantas más. Dos meses aciagos cortaron de raíz las ilusiones de la escuadra que dirige Rafa Villaverde, que en el tramo más decisivo de la competición únicamente ha podido sumar nueve puntos de 33 posibles. O lo que es lo mismo, dos victorias y tres empates en once encuentros, con seis derrotas, la última de ellas la sufrida el pasado domingo ante el Viveiro en el que fue su regreso al campo de O Morrazo antes de las obras del cambio de césped.

El mes de marzo determinó las opciones de un conjunto rojiblanco que entró en abril sin apenas margen para el error, inmerso en una batalla a la que se unieron demasiados pretendientes. El Alondras había cerrado febrero con 33 puntos, en una quinta plaza que le facultaba entonces disputar la fase de ascenso a la Segunda RFEF. Pero, tras una semana de parón, la reanudación del torneo no sentó bien a los de O Morrazo, castigados por el calendario, por la acumulación de partidos y por el buen momento de algunos de sus rivales. Su periplo comenzó con un empate en casa ante el Estradense (2-2), previo a la primera semana con tres encuentros, que se saldó con un cero. Derrota lógica ante el Compostela (3-0) y otras dos, más dolorosas y por la mínima frente al Barco en casa (0-1) y al Boiro a domicilio (1-0).

La siguiente semana, también de tres partidos, sirvió para mejorar las prestaciones, pero con la hipoteca de haber cedido demasiado terreno a sus contrincantes. El empate en el Iago Aspas Juncal ante el Cambados supo a muy poco (3-3), y a menos aún la derrota ante el Somozas (2-1). El triunfo ante el Céltiga (0-1) servía para cortar la mala racha y para mantener vivo el sueño, a sabiendas de que había que hacer un cierre de temporada perfecto y que ni siquiera eso garantizaría su presencia entre los cinco primeros clasificados.

Así las cosas, el empate ante el Silva de la semana siguiente (1-1) abortó ya cualquier posibilidad de colarse entre los mejores. La victoria ante el Gran Peña (0-2) animaba un tanto a un conjunto anímicamente ya tocado, pero las dos siguientes semanas han acabado por desinflarlo, con sendas derrotas en casa ante el Lugo B (0-4) y ante un Viveiro que luchaba por evitar posibles arrastres de categoría superior (1-2).

Ahora, la escuadra rojiblanca deberá despedir la temporada a domicilio ante un Barbadás que es colista y que ya certificó su descenso a la Preferente Futgal hace varias semanas.

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