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Juegos paralímpicos parís 2024 - Piragüismo

Estreno agridulce de Araceli Menduíña

Fue tercera en su serie después de una salida nula en la que gastó mucha energía

Araceli Menduíña, ayer, antes de tomar la primera salida y que luego se anuló. |  // RTVE

Araceli Menduíña, ayer, antes de tomar la primera salida y que luego se anuló. | // RTVE

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Cangas

La palista Araceli Menduíña debutó ayer oficialmente en los Juegos Paralímpicos de París 2024. Un estreno un tanto agridulce, marcado por una salida en falso que tanto ella como otras palistas de su serie no escucharon. En su caso completó los 200 metros a tope antes de que le dijesen que todo ese esfuerzo no valía para nada. Los jueces decidieron retrasar la eliminatoria para que fuese la última prueba de la jornada y que las palistas tuviesen más descanso para recuperarse. Pero eso solo significó un intervalo de apenas diez minutos. Claramente insuficiente para reponerse.

Una vez disputada la serie buena Araceli Menduíña concluyó en tercer lugar y con sensaciones que se pueden considerar muy buenas. Solo las ganadoras de cada serie pasaban directamente a la final olímpica y la palista del Ría de Aldán consiguió el cuarto mejor tiempo de las dos clasificatorias (49.69). En la primera solo la superó la ganadora –la británica Laura Sugar, que realizó el mejor crono de todas las participantes– y en su tanda quedó por detrás de la francesa Nélia Barbosa –una de las grandes favoritas– y de la británica Hope Gordon. La diferencia entre las tres fue de apenas un segundo.

“Yo me sentí muy bien. Iba muy concentrada y no me di cuenta para nada de que habían señalado salida en falso. En España cuando pasa algo así suenan dos bocinazos fuertes, no llega con que alguien grite ‘¡Stop, stop!’ porque puede provenir del público”, reflexionaba ayer Menduíña. Ella mantuvo la concentración y fue a tope los 200 metros, hasta cruzar la línea de meta. Fue entonces cuando le comunicaron que había que repetir la serie.

Es imposible recuperarse en tan poco tiempo de una carrera tan explosiva como los 200 metros. Intenté olvidarme de lo que había pasado, concentrarme de nuevo e ir a por todas

Para dar un poco más de descanso a las palistas que completaron los 200 metros se decidió continuar con el resto del programa y dejar esta clasificatoria para el último lugar. Pero solo quedaban dos series de VL3, lo que significó un reposo de apenas diez minutos. “Es imposible recuperarse en tan poco tiempo de una carrera tan explosiva como los 200 metros. Intenté olvidarme de lo que había pasado, concentrarme de nuevo e ir a por todas”, contaba la palista canguesa. Al final reconocía que el sobreesfuerzo de la salida nula le acabó pasando factura. “En los últimos metros ya no podía con los brazos”, confesaba después de cenar.

Aún así, fue tercera en su serie y estuvo muy cerca de las dos primeras. Un motivo para el optimismo de cara a la semifinal de mañana. La canguesa remará en la primera, que se disputará a las 10.42 horas de mañana domingo. Con ella estarán Shahla Behrouzirad (Irán), Felicia Laberer (Alemania), Nikoletta Molnár (Hungría) y Mari Christina Santilli (Brasil). Las tres primeras consiguen el pase para la final y ayer Menduíña marcó mejor tiempo que todas sus rivales. “Eso no significa nada. Como solo la primera se clasificaba directamente para la final pudieron decidir reservar fuerzas”, manifestaba ayer.

En caso de conseguir un puesto en la gran final, esta se disputaría también mañana domingo a las 12.15 horas. La canguesa tendría prácticamente una hora y media para recuperarse del esfuerzo de la semifinal para intentar luchar por una medalla olímpica.

La más veterana y a la que nadie gana en ilusión

Araceli Menduíña es a sus 55 años la más veterana de todas las participantes en esta prueba del KL3. La que más se le acerca en el carné de identidad es la brasileña Santilli, con 46 años de edad. Solo hay otra palista, la también brasileña Aline Furtado, que supera los 40 años (41). El resto de sus rivales van desde los tiernos 23 años de la alemana Felicia Laberer a los 38 de la iraní Behrouzirad, ambas en su serie de mañana en las semifinales. Nada de eso le importa a Araceli Menduíña, la maestra que guió los primeros pasos de campeones como David Cal, Teresa Portela o Rodrigo Germade y que llega a París como campeona de Europa, título que consiguió en junio en Szeged (Hungría). “Yo manaña voy a salir a darlo todo, es para lo que llevó entrenando todo este tiempo”, avanza. Tan concentrada está que ni siquiera sabía quienes van a ser las palistas que competirán con ella en su semifinal. “Voy a salir a hacer mi regata”, afirma con convencimiento.

Las regatas se están celebrando en el Estadio Vaires-sur-Marne, en las afueras de París. La jornada de hoy no será de descanso absoluto para Araceli Menduíña. “No se puede parar”, afirma. La palista aprovechará para hacer un entrenamiento suave y mantener el tacto y las sensaciones a bordo del kayak. Mañana hay mucho en juego y después habrá tiempo suficiente para descansar.

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