Piragüismo | Juegos Paralímpicos de París
El sueño inesperado de Araceli Menduiña
La palista, que entrenó a Cal, Portela y Germade, competirá en París a los 55 años

Araceli Menduiña, ayer junto al monumento a Teresa Portela en Aldán. / Alba Villar
Hay objetivos con los que se sueña largo tiempo y otros que aparecen en el camino sin necesidad siquiera de haberlos imaginado. En este último apartado se enmarca la historia de Araceli Menduiña que, a sus 55 años, tendrá la oportunidad de disputar en unos días los Juegos Paralímpicos de París. Lo hará después de haber dirigido los primeros pasos de medallistas como David Cal, Teresa Portela y Rodrigo Germade. Ahora, y de la mano de otra olímpica canguesa como Sonia Molanes (entrenadora de la selección española) será su turno de luchar por las medallas.
“Esto ha sido un regalo inesperado, pero una vez estás aquí no se puede perder la oportunidad”. Así se expresa Araceli Menduiña a pocos días de su debut en los Juegos Paralímpicos de París. La palista del Club de Mar Ría de Aldán disputará la clasificatoria de KL-3 el 6 de septiembre y las semifinales y final el 8, en busca de un nuevo metal para el piragüismo cangués. A sus 55 años y ante rivales mucho más jóvenes asegura tener “la tranquilidad de toda la experiencia que tengo. Si sopla el viento de un lado u otro o pasa cualquier otra circunstancia tengo capacidad para adaptarme y eso, a lo mejor, a otras chicas les cuesta”.
El azar fue el germen de una clasificación olímpica que luego se ha ganado a pulso. Menduiña coincidió hace dos años en las instalaciones del club con Sonia Molanes –diploma olímpico en K-4 en Pekín y actual seleccionadora de Paracanoe–, quien le preguntó por qué estaba entrenándose. “Le dije que era para ir al Mundial de Veteranos de Maratón, pero que por mi problema en el pie me costaban los porteos al no poder correr”, recuerda la veterana piragüista.
París entra en la ecuación
A Molanes se le encendió la luz. Preguntó por la lesión –una complicada fractura en la cabeza de la tibia que le obliga a llevar unos tornillos y le resta movilidad– y activó todo el papeleo para poder competir en Paracanoe. En ese Mundial ya recibió el visto bueno. París ya aparecía en el horizonte como objetivo. Luego llegó la clasificación el año pasado en el Mundial de Duisburg, y posteriormente la confirmación de su plaza [la clasificación no es nominal, sino de la embarcación] en el Selectivo.

Araceli Menduiña, ayer con la Ría de Aldán al fondo. / Alba Villar
Entre medias, horas y horas de entrenamiento con el foco únicamente en París. “Antes entrenaba solamente para mantenerme en forma. No tenía otras obligaciones morales para ir a entrenar, y si un día no me apetecía o no podía no pasaba nada”, señala. Pero desde que los Juegos Paralímpicos aparecieron en su horizonte, todo ha cambiado. “No se puede perder esta oportunidad”, recalca.
Su profesión –es funcionaria– le ha permitido centrarse en el deporte. Hasta el mes de febrero trabajaba tres días por semana, pero desde entonces se dedica plenamente a llegar en las mejores condiciones posibles a la cita olímpica. Seis días a la semana y jornadas en las que hay doble sesión han sido su ruta durante este tiempo. “Hay días que llegas tan cansada a casa que, como digo yo, haces vida de bebé: entrenas, comes y duermes”, reconoce. “Alguna vez se te pasa por la cabeza que qué hago aquí, pero es un día puntual, porque el resto pienso que tengo un objetivo tan bonito....”, aclara a continuación.
De la televisión a ser protagonista
Y es que Menduiña pasará de haber entrenado a David Cal, Teresa Portela y Rodrigo Germade cuando eran pequeños y de verlos en la televisión a ser la protagonista, o a compartir competiciones con Teresa Portela, como ha sucedido en estos dos últimos años.
“Yo siempre fui de ver los Juegos y en cuanto hubo Internet de ver resultados y tiempos de nuestros palistas. Ahora estoy deseando coger el avión pero casi el de ida y el de vuelta para haber vivido toda la experiencia”, sentencia.
“Si estás en la salida hay opción de podio”, dice
Estar en París ya es un premio, pero al hablar de medallas, Araceli Menduiña se muestra abierta a todo. “Estando en la línea de salida siempre hay posibilidades de conseguir cualquier puesto. Luego dependerá de muchas circunstancias, del viento, de cómo te levantes ese día...”, afirma. Su mejor referencia es el cuarto puesto logrado en el Mundial del pasado mayo, ya que reconoce no haber visto hasta la fecha la distribución de las participantes.
“No tengo controladas a las brasileñas, por ejemplo. Tampoco me pongo a buscar información”, señala, para explicar a continuación que “así viajaré y estaré más tranquila, sin tanta presión”. Esa es precisamente su filosofía competitiva. “Mi costumbre es ir día a día, regata a regata. Intentaré adaptarme lo mejor posible a las pruebas y a ver qué sale”, sentencia la palista de O Morrazo.
Suscríbete para seguir leyendo
- Los estudiantes que hicieron el examen de Historia de España, en la que hubo problemas, pueden respirar tranquilos: los correctores serán «flexibles»
- De jugar en el Celta de Vigo a emprender juntos: Dos jóvenes gallegos impulsan cultura, tecnología y responsabilidad social con Zona Norte Podcast
- Buscan a una joven de 19 años de Moaña desaparecida desde el martes
- Alumnos de colegios privados en Galicia obtienen mejores expedientes y notas de acceso a la universidad
- Las K9 eléctricas llegarán más lejos: Stellantis planea una nueva evolución para las baterías de las furgonetas viguesas
- El peaje de la selectividad sobre el expediente en Galicia: el alumnado de sobresaliente se reduce a la mitad tras la prueba
- La exmujer del agente FIFA Toni Otero acepta dos años de cárcel y deberá devolver casi 400.000 euros
- Iker Casillas reclama 3,7 millones de euros por el infarto que sufrió en 2019