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Fútbol/Tercera Federación

Manuti llama a la calma y a la unidad: "El domingo nos jugamos cosas muy chulas"

El CD Estradense aspira a jugar un play-off por segundo año consecutivo tras una espectacular segunda vuelta

Manuti durante el Compos-Estradense del domingo.

Manuti durante el Compos-Estradense del domingo. / Antonio Hernández

A Estrada

La derrota del CD Estradense en San Lázaro ante el Compostela dejó un sabor agridulce en el seno del club de A Estrada. Más allá del resultado deportivo, la gran preocupación de la jornada fue la grave lesión de Landeira, una de las piezas clave del esquema de Manuti. El técnico, visiblemente afectado por el percance de su jugador, quiso transmitir calma en medio de la incertidumbre médica: "Creo que el miércoles es cuando tienen pensado operar a Landeira, pero aún no está claro. Son gajes del oficio y yo ya le comenté que tiene que estar tranquilo", señaló el preparador, priorizando el bienestar anímico de su pupilo antes de afrontar la batalla definitiva por el play-off.

Pese al golpe moral, el Estradense llega a la última jornada con el destino en sus manos. La cita del próximo domingo contra el Barco no es un partido cualquiera; es la oportunidad de volver a hacer historia. "Yo al partido del domingo con el Barco le llamaría un partido para soñar", confesó Manuti. El técnico subraya que, aunque el objetivo principal de mantener al equipo en Tercera División está más que garantizado, pelear por la fase de ascenso es un regalo extraordinario: "El futuro del equipo va a seguir estando en Tercera, pero lo del domingo sí que es cumplir otra vez jugar un play-off, que es un sueño con partidos muy bonitos con la opción de subir a Segunda RFEF".

El optimismo de Manuti se apoya en los datos. El equipo ha firmado una segunda vuelta espectacular, sumando 28 puntos que les han catapultado a la zona noble. "Llegamos en un buen momento. Jugamos en casa, donde los últimos resultados fueron muy buenos, y con muchísima ilusión por jugar una fase de ascenso por segundo año consecutivo, algo que en este club no suele pasar. Todos deseamos repetir lo vivido el año pasado", afirmó con determinación. La comunión con la grada será vital, tras ver cómo la afición rojilla abarrotó San Lázaro, propiciando la mejor entrada del año para el Compostela.

Para el domingo, la consigna es clara: unión y control de los nervios. "Estamos conjurados. Es un partido para que empujemos todos, principalmente la afición, y nosotros estar tranquilos. Solo nos vale ganar para mantener esa cuarta plaza que nos evitaría cruces contra rivales como el Arosa en la fase inicial. Tenemos muchas cosas en juego que son realmente chulas", concluyó un Manuti que confía en convertir la tensión en la gasolina necesaria para alcanzar el sueño.

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