Balonmano / Primera Nacional
Victoria en el Arena en la despedida de Cacheda
Los rojinegros se despiden de su afición con un partido cómodo ante el Automanía Luceros, y ambiente festivo en las gradas del multiusos
El Lalín Arena vivió ayer una de esas jornadas que se guardan en la memoria, no por la tensión del marcador, sino por el peso de las emociones. El Disiclín Lalín-Automanía Luceros fue el escenario del último «baile» en casa para Pablo Cacheda y un grupo de jugadores que ya son historia viva del conjunto rojinegro en un partido que terminó con un cómodo 33-24. Desde el pitido inicial, el encuentro tuvo un único color, con los de Lalín imponiendo su ritmo sin apenas oposición de un Luceros que no opuso demasiada resistencia, llegando al descanso con un claro 16-11 para los rojinegros.
Pero el verdadero espectáculo estaba en el ambiente de unas gradas del multiusos prácticamente llenas. El estruendo de los bombos marcó el compás de una tarde cargada de simbolismo, con pancartas dedicadas a Ramón y a Adrián Crespo presidiendo uno de los fondos del recinto. Cada vez que uno de los homenajeados abandonaba la pista, el público se ponía en pie para regalar ovaciones que erizaban la piel, especialmente dirigidas a los hermanos Martín y Adrián Losón, al portero Iago y al mencionado Crespo.
El momento cumbre llegó a falta de dos minutos para el final, cuando el juego se detuvo para que toda la plantilla formase un pasillo de honor en el centro de la pista del Arena. Fue el tributo final a una trayectoria de entrega antes de que, tras el pitido final, Pablo Cacheda fuera manteado por sus jugadores bajo el clamor de la afición. Lalín despidió así a sus referentes en una tarde de buen balonmano y gratitud eterna.
