Fútbol / Tercera División
El Estradense sitúa su objetivo en los 50 puntos
A falta de ocho jornadas, los estradenses están a dos puntos de los puestos de play off de ascenso pero tienen un complicado calendario

Los jugadores del Estradense, con una pancarta como homenaje al lesionado Ale. | JESÚS FIGUEROA
La semana de tres jornadas finalizó para el Estradense con un buen balance. Los rojillos sumaron siete puntos de nueve posibles, con una complicada salida al campo del Villalbés incluida. Estos resultados les han permitido escalar posiciones en la tabla para colocarse octavos, a dos puntos de los puestos que han acceso a disputar el play off de ascenso a Segunda RFEF. El equipo estradense está metido de lleno en una pelea con muchos protagonistas y en la que todo puede pasar. El entrenador del Estradense, Manuel González «Manuti», muestra sin embargo un objetivo, alcanzar los 50 puntos.
Para el técnico, esa cifra les daría una plaza entre los mejores. Para lograrla y teniendo en cuenta que tienen 37 puntos, deben sumar cuatro victorias, un empate y tres derrotas. Parece una cifra al alcance de un equipo que tiene de sumar dos victorias y dos empates en las últimas cuatro jornadas. Sin embargo, algo juega en su contra: un calendario que ser ha ido complicando por culpa de la igualdad que hay en la categoría.
En las próximas ocho jornadas cuatro de sus partidos son contra rivales directos: Atlético Arteixo, Lugo B, Atlético Montañeros, Somozas y Barco.
Otros dos son contra los grandes de la categoría: Arosa y Compostela. Con el ritmo que llevaban los de la capital parecía que a estas alturas de la temporada el ascenso directo podría estar decidido anticipadamente, por lo que ambos podrían jugar con el Estradense sin nada en juego. Sin embargo, tras los últimos resultados marchan empatados, por lo que tendrán que poner toda la carne en el asador. El único encuentro que podría ser «cómodo» para los rojillos es el de Viveiro, que, a la fecha de su partido, ya podrían estar sin un objetivo en el final de temporada.
Analizando estas cuentas, Manuti lamentó la «oportunidad perdida» el pasado domingo ante el Noia, un rival que marcha en la penúltima posición y que logró llevarse un empate del Novo Municipal. «No es lo mismo tener que hacer trece puntos hasta final de liga que once. Si hubiésemos ganado tendríamos algo más de margen», argumentó. «No jugamos mal pero nos atascamos. Tuvimos ocasiones pero hay que estar más acertados de cara a gol», valoró. «Es una pena porque, además de lo importantes que eran los puntos, también era una oportunidad de acabar la jornada en play off y enganchar a la gente. Además, nos habríamos acercado al Somozas, un rival al que es interesante meter en la pelea».
Manuti mira ahora al futuro y lo hace con dos malas noticias. Una es la de Ale, que todo apunta a que no volverá a jugar esta temporada. El club ya trabaja en la búsqueda de un segundo portero que acompañe a Israel en lo que queda de temporada. Por otra parte, el partido ante el Noia dejó la lesión de Dani Pedrosa. Está pendiente de pruebas pero Manuti reconoció que las sensaciones no son buenas. El técnico teme un rotura fibrilar, lo que implicaría perder al máximo goleador del equipo durante varias semanas y en un momento clave.
- La Xunta lanza un plan para atajar el fraude en las bajas laborales en Galicia, que en total son 70.000 al día y suponen unas pérdidas de 2.200 millones de euros
- La jueza archiva la causa de la botella de agua que quemó a un cliente en un restaurante de Vigo
- La gallega Mobify prepara su desembarco en Vigo: una flota de cien vehículos, modelo 'carsharing' y precios desde 0,29/km
- Dejar un trabajo fijo para dedicarse a la docencia: «Me arrepiento de no haberlo hecho antes»
- La Xunta ampliará el alcance de la ayuda anual de 5.000 euros del Bono Coidado para dependientes a otras 10.000 familias
- China navega en un mundo aparte: pesca 20 toneladas más por cada una que pierde la flota española
- Un accidente múltiple en la AP-9 en Vigo deja seis heridos, uno de ellos grave
- Roberto Verino se abre a un socio industrial a través de la venta de casi el 40% del capital para asegurar el relevo generacional