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Balonmano/Primera Nacional

Un sprint de seis «finales» para salvar al Disiclín de la quema

Pablo Cacheda, analiza las opciones de permanencia de su equipo a falta de seis jornadas para el final de liga. Pese a la plaga de lesiones, el técnico confía en la ambición de su plantilla para sellar la salvación matemática antes de que el calendario se complique

Equipo y cuerpo técnico del Disiclín Balonmán Lalín que viajó la semana pasada a Gáldar. | IVÁN MOLINA (GOFIO MEDIA)

Equipo y cuerpo técnico del Disiclín Balonmán Lalín que viajó la semana pasada a Gáldar. | IVÁN MOLINA (GOFIO MEDIA)

Lalín

A falta de sólo seis jornadas para el cierre de la Primera Nacional, el Disiclín Balonmán Lalín encara el tramo decisivo con el objetivo de sellar la permanencia tras una temporada convulsa. Pablo Cacheda, técnico del conjunto rojinegro, se muestra optimista tras haber cumplido en los duelos fratricidas: «Contra los rivales de abajo ya jugamos y ahora mismo tenemos el golaverage ganado y cierta ventaja. El trabajo con respecto a los rivales directos en la lucha por salir del descenso está hecho», explica el entrenador, que sólo mira de reojo al filial del Cangas: «Creo que el único que nos queda por debajo es el Luceros y en Cangas perdimos».

El calendario inmediato sitúa al líder invicto en el camino, aunque Cacheda matiza la dificultad del envite. «Hay que diferenciar la próxima jornada contra el Novás, que será el partido más complicado que tenemos», asume, aunque apunta a un posible factor psicológico a favor del Disiclín: «Consiguieron su objetivo de entrar en la fase de ascenso esta semana y supongo que su cabeza está ahora en poder llegar en la mejor forma posible al play-off».

Tras el líder, el equipo lalinista se medirá a Culleredo y Xiria, citas que el técnico marca en rojo antes del parón de Semana Santa. «Son dos equipos que están por delante nuestra pero con sus objetivos más o menos cumplidos. La clave está en que seamos más ambiciosos que ellos y hagamos notar que la situación nuestra es más delicada», afirma con contundencia, consciente de que «si ganamos los dos, ya prácticamente podríamos hablar de que estamos salvados». El reto es claro: «Conseguir la salvación matemática cuanto antes» para evitar más contratiempos.

En el horizonte final asoman Teucro, Luceros y Reconquista de Vigo. La intención del cuerpo técnico de los del Arena es no tener que jugárselo todo a una carta en el Arena: «Esperemos a que al partido como locales frente al Luceros lleguemos sin necesidades porque podría ser un duelo directo». Una vez alcanzada la meta, Cacheda espera que el equipo mantenga el nivel competitivo para cerrar un año complejo: «Si conseguimos cerrar la permanencia cuanto antes, ahí entra la ambición y las ganas de demostrar que ha sido una temporada muy difícil».

Altas y bajas

En el apartado físico, la enfermería sigue condicionando los planes del Disiclín también en este tramo decisivo del campeonato. La gran preocupación recae sobre la rodilla de Brais Cangado: «Él en principio se temió lo peor el sábado en Gáldar pero parece que la rodilla está respondiendo mejor y ojalá no le pase nada». Mientras, se monitoriza a Tate –«Estará todavía con algún trabajo de impacto para ver cómo responde su tobillo»– y se espera el regreso inminente de Pedro Toimil, que «se va encontrando bien» y podría disfrutar de minutos esta misma semana después de haber superado una lesión de larga duración.

En definitiva, el Disiclín Balonmán Lalín afronta este último sprint con la confianza de depender de sí mismo y la urgencia de quien no quiere dejar los deberes para el último día. La gestión de la enfermería y la capacidad de imponer su necesidad de puntos ante rivales instalados en la zona cómoda de la tabla marcarán el destino de un equipo que, pese a los contratiempos, mantiene intacto el compromiso de asegurar su plaza en la categoría nacional.

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