Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Fútbol | 2ª RFEF

El Arosa cierra filas con la llegada de Mateo Arellano

Del centrocampista asturiano se espera que aporte experiencia, jerarquía y capacidad para actuar como mediocentro y central

Arellano fue presentado en la sede del club junto a Perú y el vicepresidente Ramón García.

Arellano fue presentado en la sede del club junto a Perú y el vicepresidente Ramón García. / Pedro Mina

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Vilagarcía

Mateo Arellano cierra la plantilla con la que el Arosa afrontará su regreso a Segunda Federación. El centrocampista asturiano fue presentado en A Lomba como la última pieza del grupo de Gonza Fernández, que debutará el 6 de septiembre en Amorebieta. Experiencia, jerarquía y polivalencia resumen el perfil de un jugador capaz de actuar en el centro del campo o en el eje de la defensa.

David López «Perú», director deportivo, explicó que el club buscaba un futbolista conocedor de la categoría y capaz de ofrecer soluciones en varias posiciones. «Era lo que necesitábamos para cerrar la plantilla», señaló antes de agradecer a Arellano su apuesta por el proyecto arlequinado.

Nacido en Oviedo en 1998 y criado futbolísticamente en Avilés, llegó al Sporting durante su etapa juvenil. Permaneció cinco temporadas en el club gijonés, pasó por el filial y debutó con el primer equipo. Después militó en Langreo, Numancia, Llanera, Compostela y Lealtad, acumulando un amplio conocimiento de Segunda Federación. Con solo 16 años había debutado con el Real Avilés B en Tercera División, un primer paso precoz en una carrera de largo recorrido.

Su trayectoria estuvo condicionada por las lesiones. Primero sufrió un problema de rodilla que afrontó con tratamiento conservador, pero en el Numancia terminó rompiéndose por completo el ligamento. Después apareció una dolencia de espalda. Arellano no esconde ese recorrido, aunque tampoco quiere convertirlo en la explicación de su carrera. «Mi historia ha estado marcada por las lesiones, pero solo me centro en ayudar a mis equipos», afirmó.

El centrocampista procede de un curso «complicado» en el Compostela y llega a Vilagarcía con el deseo de volver a disfrutar. Las referencias sobre el funcionamiento interno del Arosa pesaron en su decisión, al igual que la conversación con Gonza Fernández, con quien percibió un buen entendimiento futbolístico y personal.

Un momento de la presentación.

Un momento de la presentación. / Pedro Mina

«Creo que el día a día aquí es muy bueno y por eso me decanté», explicó. Jugar en un campo de césped natural como A Lomba y el respaldo de la afición terminaron de convencerle. Arellano considera que el ambiente del vestuario será decisivo cuando aparezcan los momentos difíciles de la temporada.

Se define como un mediocentro que intenta ordenar al equipo cuando no tiene la pelota, pero que también se siente cómodo en la construcción. «Me gusta tener el balón y estoy en sintonía con la idea del míster», indicó. Su capacidad para jugar como central amplía las alternativas de Gonza Fernández.

El asturiano llega sin haber realizado la pretemporada con un equipo, aunque asegura estar preparado. En las últimas semanas se entrenó diariamente con un preparador y completó dobles sesiones. Tras cerrar su fichaje se incorporó al trabajo del grupo para acelerar su adaptación.

Arellano prevé una categoría sin grandes distancias. «Cualquier equipo puede estar arriba o abajo y cualquiera puede ganar a cualquiera», advierte. Para atravesar esa igualdad señala como claves la unión del vestuario, el trabajo diario y la capacidad de prolongar la dinámica positiva del ascenso.

Con su llegada, Gonza Fernández dispone ya del grupo que preparará el estreno liguero. Arellano ofrece trabajo, experiencia y disponibilidad. Después de una carrera con obstáculos, aterriza en A Lomba dispuesto a ocupar el centro del campo, ayudar en defensa si fuese necesario y recuperar el placer de competir.

Tracking Pixel Contents