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Fútbol base

El torneo que mira más allá

Monte Redondo vivió una jornada de fútbol infantil con sello propio. El torneo organizado por el Chispa, junto a la Goalkeeper Brain Academy y el Concello de Vilanova, coronó al Ural como campeón ante el Vitória de Guimarães, pero dejó sobre todo una idea: competir también puede ser educar, compartir y aprender

Asistentes a la mesa redonda en Corón.

Asistentes a la mesa redonda en Corón. / Cedida

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Vilanova

El campo de Monte Redondo acogió el sábado la primera edición del Torneo Internacional Infantil de fútbol 11, organizado por el Chispa junto a la Goalkeeper Brain Academy y la colaboración del Concello de Vilanova. La cita reunió a diez canteras gallegas y portuguesas en una jornada que quiso diferenciarse por mirar más allá del resultado.

El Ural se proclamó campeón tras imponerse en la final al Vitória de Guimarães. El Val Miñor completó el podio, el Famalicão fue cuarto y el Pontevedra acabó quinto. También participaron Lugo, Ourense CF, San Tirso, EFM Concello de Boiro y el anfitrión Chispa, que compitió ante clubes de referencia en la categoría infantil.

El torneo se estructuró en dos grupos de cinco equipos, con fase de liguilla y semifinales para los dos mejores de cada grupo. La igualdad marcó el campeonato, con partidos muy disputados y ningún equipo encajando más de tres goles en un mismo encuentro.

La gran seña de identidad estuvo fuera del marcador. Monte Redondo convirtió el propio césped en un espacio de aprendizaje con una mesa redonda titulada «¿Vale todo por ganar en el fútbol formativo?», a la que asistieron todos los clubes participantes. La iniciativa reforzó el carácter educativo de una jornada pensada para futbolistas en plena etapa de crecimiento.

El Ural coruñés se llevó esta primera edición.

El Ural coruñés se llevó esta primera edición. / Cedida

En la mesa participaron la fisioterapeuta Katia Bombehi; Óscar Rodríguez Otero, «Yoyo», del Club San Tirso; Lalo Suárez, seleccionador gallego; Hugo Vázquez, del CD Lugo; el entrenador Yago Iglesias; y el psicólogo deportivo Jacobo Ceide. Todos aportaron una mirada complementaria sobre los límites de la competición, el papel de los técnicos, la salud emocional de los jugadores y la necesidad de formar personas antes que resultados.

El torneo, impulsado por el club que preside Xosé Conde, apostó así por un modelo intercultural y formativo, con el apoyo de la academia de tecnificación de porteros puesta en marcha por Juan Abalo. La jornada contó también con un homenaje al fútbol genuine y con el respaldo institucional de miembros del Concello y de la Diputación. Carlos Torrado, jugador del Arosa, hizo el saque de honor por el reciente ascenso arlequinado a Segunda RFEF.

En el capítulo de premios, la mejor afición fue la del Val Miñor. Sergio Pérez Pérez, de la EFM Concello de Boiro, fue elegido mejor entrenador; Alba Juncal, mejor árbitra; Alejandro Rodríguez Blanco, también del Boiro, mejor portero; Eloy González Arias Roa, del Ural, portero menos goleado; Izan Pereira Pereira, del Val Miñor, mejor jugador; y Adrián Bello Caamaño, del Ural, máximo goleador.

Monte Redondo cerró así una primera edición con campeón, podio y premiados, pero también con una conclusión que trascendió la clasificación: el fútbol formativo puede competir sin renunciar a pensar, escuchar y educar.

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