Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Fútbol | 3ª RFEF

La ilusión como aliada para un ascenso soñado

El Arosa depende de sí mismo ante el Céltiga para certificar el ascenso directo a 2ª RFEF cuatro temporadas después de su única experiencia en la categoría

Gonza Fernández reconoce que su equipo solo piensa en jugar el último partido.

Gonza Fernández reconoce que su equipo solo piensa en jugar el último partido. / Iñaki Abella

Vilagarcía

A Lomba se prepara para una de esas tardes que pueden quedar grabadas en la memoria colectiva del arosismo. El Arosa recibirá este domingo, a las 18.00 horas, al Céltiga con la posibilidad de completar el viaje de regreso a 2ª RFEF cuatro temporadas después de aquella primera y única experiencia del club en la categoría. El escenario no puede tener más carga emocional ni competitiva: un derbi, el estadio vilagarciano lleno de ilusión y una oportunidad que solo depende de los de Gonza Fernández.

La ecuación es clara. Si el Arosa gana, será equipo de 2ª RFEF y, además, campeón de Tercera División. Un alirón que tendría un valor histórico añadido, porque los arlequinados no levantan el título de la categoría desde aquel inolvidable 1993. Treinta y tres años después, el club se encuentra ante la posibilidad de volver a celebrar una liga y de hacerlo delante de su gente, y en A Lomba que se ha convertido en uno de los grandes motores de la temporada.

Al acecho estará el Compostela, obligado a ganar en su visita al Viveiro y a esperar un tropiezo vilagarciano para arrebatarle al Arosa, en la última jornada, la única plaza de ascenso directo. La presión existe, pero el conjunto arlequinado ha conseguido llegar al último día con el mejor escenario posible: dependiendo de sí mismo.

El Arosa aterriza en la cita después de cumplir en Burgáns ante el Juventud de Cambados, en un partido que Gonza Fernández valoró como una muestra de madurez competitiva. «Hicimos lo que tocaba», explicó el técnico, satisfecho por una primera parte en la que su equipo fue capaz de imponer su ritmo y abrir una ventaja que luego supo gestionar. «El plan era imponer nuestro ritmo y marcar la diferencia desde los primeros minutos. Al ponerse por delante en el marcador, a ellos le iba a pesar más», analizó.

El equipo arlequinado no quiere ningún tipo de euforia.

El equipo arlequinado no quiere ningún tipo de euforia. / Iñaki Abella

El entrenador arlequinado reconoció que, con el 0-2, el equipo entendió perfectamente el contexto. No se trataba solo de atacar, sino de saber jugar con el marcador, con la clasificación y con todo lo que había en juego. «En la segunda parte, ellos con más corazón y nosotros con más cabeza para mantener la ventaja», resumió Gonza, que solo lamentó no haber encontrado el tercer gol para cerrar antes el partido.

Ahora, sin embargo, todo mira al domingo. A una tarde de nervios, banderas y memoria. Gonza Fernández sabe que su plantilla está ante una oportunidad enorme, pero también que el camino recorrido ya merece reconocimiento. «Fuimos consiguiendo todos los pequeños objetivos que nos fuimos marcando toda la temporada y ahora toca ponerle la guinda», señaló el técnico.

El preparador del Arosa también quiso subrayar el valor de llegar a la última jornada en esta situación. «Hay que darle mucho valor a lo que está haciendo el Arosa que, a falta de un partido en A Lomba, depende de sí mismo para ser campeón de Tercera División. Ahora tenemos que rematarlo», afirmó.

La semana será diferente, inevitablemente. El vestuario tiene por delante varios días para preparar el derbi, aunque Gonza admite que el deseo de competir ya lo invade todo. «La semana de trabajo tenemos que valorarla, aunque ahora mismo los jugadores solo quieren jugar. La ilusión que tienen es la que tiene que marcar la diferencia el domingo ante el Céltiga», apuntó.

Esa ilusión se trasladará también a la grada. El técnico no esconde el impacto que ha tenido el ambiente de A Lomba durante el curso y espera una respuesta a la altura de una cita que puede ser histórica. «A Lomba es increíble, hemos cambiado la atmósfera que había en otros años. Esperamos que el domingo el ambiente sea espectacular para conseguir lo que queremos, que es una barbaridad», destacó.

El Arosa está a noventa minutos de devolver a Vilagarcía a 2ª RFEF. A noventa minutos de un ascenso directo. A noventa minutos de volver a cantar un alirón en Tercera tres décadas después. El domingo, ante el Céltiga, A Lomba puede dejar de esperar y volver a celebrar.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents