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El Arosa padece el mal de altura ante el Arteixo (2-2)

Un gol en el 94 de Álex Rey salva el empate que vuelve a distanciar el liderato en dos puntos | Chema evitó el 2-3 de los coruñeses

Rivera en la acción que dio lugar al penalti que él mismo transformó.

Rivera en la acción que dio lugar al penalti que él mismo transformó. / Noé Parga

Vilagarcía

Se le fueron dos puntos al Arosa. El 2-2 ante el Atlético Arteixo, salvado en el minuto 94, evitó una derrota que habría sido aún más dolorosa, pero no cambió la sensación de haber dejado escapar una oportunidad importante en A Lomba. Los vilagarcianos no solo vieron frenada su trayectoria, sino que además cedieron terreno en la pelea por la primera plaza, ya que el Compostela vuelve a situarse dos puntos por delante.

El conjunto de Gonza Fernández salió decidido a adueñarse del partido desde el primer momento. Hubo ritmo, circulación fluida y una intención clara de jugar en campo rival. El premio a esa intención no tardó en llegar. Rivera fue derribado dentro del área por Tomé y el colegiado señaló un penalti claro. El propio atacante asumió la responsabilidad con acierto.

El gol dio aún más confianza a los locales. De hecho, el segundo tanto estuvo muy cerca de llegar en una buena acción por la banda derecha, culminada con un centro al área que remató Martín Diz, aunque Gabri Palmás no alcanzó por centímetros a modificar la trayectoria del balón. También Concheiro rozó el gol con un lanzamiento de falta desde la frontal que se perdió fuera por muy poco.

Sin embargo, el Arosa no supo convertir ese dominio en una ventaja más amplia y el Arteixo encontró petróleo en una de sus primeras llegadas con verdadero filo. Pablo Naya filtró un balón al espacio por la derecha y Rubo ganó la espalda de la defensa para quedarse delante de Chema y batirlo con un remate a bocajarro. El 1-1 cambió el tono. El cuadro vilagarciano perdió soltura y el equipo coruñés empezó a sentirse más cómodo.

Once titular del Arosa ante el Arteixo.

Once titular del Arosa ante el Arteixo. / Noe Parga

Tras el descanso, el Arteixo salió mejor. Jota lo advirtió pronto en una acción nacida también por la derecha antes de sacar un disparo cruzado que se marchó cerca del poste. El Arosa necesitó unos minutos para recolocarse, pero acabó recuperando el mando territorial. Volvió a instalarse en campo contrario y a llevar la iniciativa. Aun así, cuando parecía que el partido empezaba otra vez a inclinarse del lado local, llegó el golpe más duro. Rubo, muy incisivo todo el partido, volvió a marcar diferencias por el costado derecho y puso un centro medido al área pequeña que David Rojo cabeceó a la red para el 1-2 y dejar A Lomba helada.

La respuesta desde el banquillo no tardó. Gonza movió piezas para cargar todavía más el ataque, mientras Álex Expósito respondió con un triple cambio que reforzaba con claridad la idea visitante de proteger la renta. Los vilagarcianos comenzaron a acumular aproximaciones. Remeseiro ejecutó una falta desde la frontal que se fue fuera por poco, y más tarde Yoel Crespo dispuso de otra acción a balón parado en una posición muy favorable. Pero la gran ocasión para igualar no llegó en una falta, sino en una jugada magníficamente hilvanada. Remeseiro filtró un pase de enorme calidad al espacio para la carrera de Yoel por la izquierda, el extremo puso un centro raso, Hevia no acertó en su salida y Gabri Palmás, con toda la portería a su disposición, mandó el remate por encima del larguero.

Carlos Torrado en uno de los centros que efectuó desde la derecha.

Carlos Torrado en uno de los centros que efectuó desde la derecha. / Noe Parga

Fue la imagen de un Arosa dominador, insistente y ofensivo, pero penalizado por la falta de acierto. Pese a ello, el asedio no cesó. Agulló tuvo que intervenir con acierto para evitar otro remate de Gabri Palmás, Edgar peinó sin dirección una falta lateral servida por Remeseiro y Yoel volvió a probar fortuna con otro lanzamiento cercano al área que se marchó alt0. El Arteixo sobrevivía como podía, ya muy metido atrás y con el tiempo jugando a su favor.

Pero el encuentro aún guardaba emociones extremas. En una contra, Adrián Otero tuvo la sentencia en sus botas, aunque Chema mantuvo con vida al Arosa con una gran parada en el mano a mano. Esa intervención resultó capital, porque en el minuto 94 llegó por fin el empate. Tras un saque de esquina y un rechace de la zaga visitante, Álex Rey recogió el balón en la frontal y conectó un zurdazo que acabó dentro de la portería. A Lomba estalló, pero la sensación final no fue de celebración plena. Porque incluso en ese descuento desatado, el Arteixo pudo llevarse la victoria en otra transición culminada por Moreta, cuyo remate a bocajarro volvió a encontrarse con Chema. El pitido final confirmó un empate que evitó el mal mayor.

Ficha del partido:

AROSA: Chema, Carlos Torrado, Pacheco (Javi Rey, min. 55), Edgar, Tomás Susavila (Álex Rey, min. 77), Remeseiro, Manu Fernández, Concheiro (Lombao, min. 63), Rivera (Iñaki, min. 63), Gabri Palmás y Martín Diz (Yoel Crespo, min. 55).

ATLÉTICO ARTEIXO: Hevia, Aller, Agulló, Tomé (Iván, min. 51), Manu Berrocal, Naya, Fabio, Rubo (Raúl Melo, min. 64), Pablo Martínez (Iker Castro, min. 64), Jota (Moreta, min. 77); David Rojo (Otero, min. 64).  

GOLES: 1-0, min. 13: Rivera, de penalti; 1-1, min. 33: Rubo; 1-2, min. 63: David Rojo; 2-2, min. 94: Álex Rey.

Gonza Fernández: «Tenemos que manejar mejor partidos como este»

Gonza Fernández terminó contrariado tras el 2-2 del Arosa, molesto por los altibajos que mostró su equipo en A Lomba.

El técnico valoró muy positivamente el arranque de los suyos, con «veinte o veinticinco minutos muy buenos», en los que el conjunto vilagarciano llegó con frecuencia al último tercio y generó ocasiones suficientes para haber encarrilado el encuentro. Sin embargo, lamentó que «el equipo perdiese continuidad con balón y permitiese al Arteixo crecer a partir de los segundos balones», una circunstancia que acabó traduciéndose en el empate.

En la segunda parte reconoció haber tenido «una sensación extraña», ya que aunque el arreón final permitió rescatar un punto, considera que el partido no debía haber llegado a ese escenario. También admitió que «Tras el 2-2 pudimos perder, pero Chema hizo un paradón, creo que tenemos que manejar mejor este tipo de situaciones porque aún quedan muchos partidos como este».

Con todo, pasa página: el miércoles espera ya el Viveiro.

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