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Entrevista

Carlos Sobera: "La pandemia ha fortalecido a la televisión en términos de audiencia"

Tras su estreno en febrero en Madrid, Ibiza es la ciudad en la que inicia su gira ‘Asesinos todos’, una obra teatral con mucho humor e ironía que tiene como principal gancho el contar con la presencia del popular presentador y actor Carlos Sobera

Carlos Sobera y Ángel Pardo, los dos protagonistas masculinos de ‘Asesinos todos’.

Carlos Sobera y Ángel Pardo, los dos protagonistas masculinos de ‘Asesinos todos’. José Hernández

El popular actor, presentador de televisión y empresario teatral Carlos Sobera hizo un hueco ayer en su apretada agenda para atender por teléfono a Diario de Ibiza, un día antes de volar hasta la isla con Neus AsensiElisa Matilla y Ángel Pardo, sus compañeros de reparto en ‘Asesinos todos’, "una comedia corrosiva" escrita por Jordi Sánchez y Pep Anton Gómez y dirigida por este último, que representarán mañana en Can Ventosa a las 18.30 y a las 21 horas.

Carlos Sobera (Baracaldo, Vizcaya, 1960) volverá mañana a pisar, por tercera vez, las tablas del escenario de Can Ventosa, en Eivissa. En esta ocasión, lo hará con ‘Asesinos todos’ y acompañado por Neus Asensi, Elisa Matilla y Ángel Pardo. De esta comedia, del teatro en general y del mundo de la televisión habló con Diario de Ibiza, diario perteneciente al mismo grupo editorial que este medio, el carismático presentador y actor.

-‘Asesinos todos’ comienza su gira en Ibiza después de estrenarse en febrero en Madrid. ¿Cómo ha respondido el público allí?

-Muy bien. Teníamos una limitación de aforo, pero ha venido bastante gente e incluso hemos colgado el cartel de ‘no hay localidades’ varias veces. No se ha conocido ni un solo caso de contagio, el público se ha comportado con mucha normalidad y se ha cumplido el protocolo covid. Además, a la gente se le veía con muchas ganas de ir al teatro, de salir de casa, de hacer vida normal... En ese sentido, ha sido una buena experiencia.

-Tras unos meses de parón parece que el teatro vuelve a recuperar el pulso…

-En Madrid estuvo todo parado hasta septiembre. Ese mes los teatros ya podían reabrir con restricciones importantes. Había toque de queda y por tanto no se podía hacer doble función ni se podían hacer monólogos en los teatros nocturnos. Con las restricciones de aforo los teatros funcionaron a medio gas desde septiembre. Han sido meses muy duros. De hecho, las funciones que financieramente hablando son muy costosas, como los grandes musicales, no volvieron en septiembre porque con las limitaciones de aforo no podían cubrir los gastos y todas las necesidades. Yo creo que hasta septiembre de este año no se va a notar la vuelta a la normalidad absoluta en el mundo teatral.

"La pandemia ha fortalecido a la televisión en términos de audiencia".

-Usted sabrá mejor que nadie lo difícil que es sacar adelante un teatro porque es productor teatral y también fue exhibidor cuando compró en 2016 el Teatro Reina Victoria, que vendió en 2018.

-Es imposible en esta época. En periodo de normalidad es muy complicado porque el teatro es caro de mantener y también conlleva una gran inversión dotarlo técnicamente para que esté acorde a las últimas tecnologías. Se necesitan funciones a las que el público acuda masivamente para poder compensar el esfuerzo económico que te exige. Eso hace que ya en época de covid sea incluso casi imposible el mantener los teatros abiertos.

-¿Qué le atrajo de ‘Asesinos todos’ para implicarse en el proyecto?

-Era una buena función, que conocía ya en el año 2011. El texto me lo pasó Pep Anton Gómez (autor de la obra junto a Jordi Sánchez), que había sido mi director en una función que se llamaba ‘El club de la corbata’. Me gustó, pero por compromisos profesionales no pude hacerla en ese momento. Hace año y medio tuve la oportunidad de comprobar que la obra no se había representado todavía y hablé con Pep. Le dimos una vuelta a la función, me seguía gustando y decidimos hacerla.

-¿Es comedia pura y dura?

-Sí, es una comedia corrosiva, con mucha ironía. Tiene una buena carga de sarcasmo hablando un poco de las costumbres morales y de la forma de ser de las personas de carne y hueso. Hay una cierta crítica hacia lo fácil que es a veces perder los valores por cosas tan mundanas como el dinero. Estas cuestiones se plantean pero no de una forma filosófica ni profunda, sino que se dibujan en tono de comedia para que el público se sienta reflejado y pueda hacer un ejercicio de sonrisa irónica sobre esta realidad. La gente se lo pasa muy bien porque es divertida. En ese sentido los actores han conseguido muy bien el objetivo.

-Va bien reírse un rato con la que nos está cayendo...

-Yo creo que siempre, en términos generales, la gente pide comedia, pero en estos últimos meses, después de toda la desgracia y el drama del covid, el público está deseando más que nunca ver una comedia, relajarse, desinhibirse e incluso olvidarse de la realidad más inmediata.

-Si no me equivoco, ya había tenido oportunidad de coincidir en otros proyectos con las actrices Neus Asensi y Elisa Matilla. No sé si había trabajado antes con Ángel Pardo...

-Con Ángel Pardo no había coincidido nunca, ni en teatro ni en ningún otro medio. Con Elisa sí que coincidí trabajando en cine y en la obra ‘Palabras encadenadas’, de Jordi Garcerán, hace veinte años, y con Neus también rodé una película, así que en ese sentido esta obra ha sido el reencuentro de viejos amigos. En el caso de Ángel Pardo, cuya carrera siempre he conocido perfectamente, fue una primera vez gustosísima, porque, además de muy buen actor, es muy buena gente y es un placer trabajar con él.

-Aparte de su carrera como actor, tiene una larga y brillante trayectoria como presentador. Es uno de los hombres del momento en la televisión. Compagina ‘First Dates’, ‘El precio justo’ y ‘Supervivientes’...

-Cuando me dicen lo del hombre del momento me hace mucha gracia porque yo creo que no se dan cuenta de que esa es la política que tiene Mediaset con todos sus comunicadores (cita a Risto Mejide, Santi Millán y Jorge Javier Vázquez). Me parece muy acertada la política de Mediaset de que todos sus presentadores hagan varios programas a la vez y para nosotros es mucho mejor porque sales de tu sitio de confort y te enfrentas a retos nuevos. Es mucho más divertido y ameno y aprendes mucho más porque te enfrentas a proyectos muy diferentes. Me parece mucho mejor que estar solo en un programa porque en ese caso corres el riesgo de terminar aburriéndote.

-Pero debe ser complicado compaginar tantos trabajos.

-Eso no es problema. Compaginar todo es posible gracias al equipo de producción de Mediaset, que organiza muy bien las jornadas de grabación. En mi caso, ‘Supervivientes’ es un directo que hago los martes y luego tengo todo la semana para grabar ‘El precio justo’ y ‘First Dates’. Hubo una temporada de tres semanas que fue un poco complicada porque tenía que hacer los dos a la vez e iba dos días a un programa y tres al otro, pero acabé de grabar ‘First Dates’ y me he quedado solo con el directo y con ‘El precio justo’, que lo grabo tres días a la semana, así que en el fondo, como ves, es todo mucho más fácil de lo que parece. Ha habido tres meses, los que he hecho teatro en Madrid, que he estado trabajando los siete días de la semana; ahora, con la gira, ya todo es más relajado y llevadero porque no actuamos todos los fines de semana.

-Hablando de su pasado, durante diez años, entre 1987 y 1997, ejerció de profesor de Publicidad en la Universidad del País Vasco. ¿Cómo era como profesor?

-Era muy comunicativo y asequible para los alumnos. No era el típico profesor que llegaba y soltaba el rollo, mi clases eran muy participativas. Luego en los exámenes era muy exigente porque a mí la universidad me parece muy seria. Yo creo que la gente que va allí tiene que aprender y hay que darle el visto bueno cuando realmente se sabe el contenido de las materias porque si no, si lo conviertes en un correcalles o en lugar fácil y barato, terminas devaluando la educación.

-Con la serie ‘Al salir de clase’ dio el salto definitivo para dedicarse al cien por cien a la televisión y a su carrera de actor. ¿Se imaginaba entonces que llegaría a alcanzar tanto éxito?

-No, qué va. El sueño que tenemos todos los que somos actores es poder vivir de esta profesión y dedicarnos a ella sin demasiados problemas. No es fácil porque la mayoría de los actores no tienen posibilidades de acceder al mercado laboral con asiduidad y regularidad, es algo tremendamente complicado. Ese era mi sueño a cumplir, luego si conseguía mayor o menor éxito, o más trabajo o menos, era secundario. Lo importante era dedicarse a ello. Yo tuve mucha suerte, esa es la verdad. Me sonrió enseguida la televisión. ‘Al salir de clase’ fue un exitazo y luego ‘50 por 15 ¿Quiere ser millonario?’ también. De repente, en escasos dos años mi carrera se disparó y ha seguido así hasta hoy, pero yo ya me daba con un canto en los dientes con poder dedicarme a la profesión.

-A lo largo de su carrera le hemos visto sobre todo en formatos de entretenimiento, pero también ha presentado programas de tipo social o didáctico. ¿Hay un formato que se le resista?

-Con la edad y la experiencia he aprendido que en principio no tengo prejuicios con ningún tipo de formato. De hecho, cuando abandoné Atresmedia y me fui a Mediaset mi objetivo era hacer formatos que nunca había hecho, como un reality. El único criterio que tienes que utilizar para no hacer un determinado programa es que no te guste. Esa es la clave, tienes que divertirte con el programa, tienes que creértelo porque si es así consigues dar lo mejor de ti mismo.

-¿Ha dicho muchas veces ‘no’?

-Unas cuantas veces, pero siempre que he dicho ‘no’ he acertado. También algunas veces que he dicho ‘sí’ he errado.

-¿Se vería de presentador de un informativo?

-Sí, aunque quizás en un informativo diferente a los que se hacen ahora. Me podría ver, aunque no sé si aguantaría mucho tiempo. Creo que en los informativos actuales, que están muy marcados por los sucesos y la política, terminaría aburriéndome probablemente demasiado pronto.

-¿Cómo ha afectado la pandemia a la televisión?

-Desde el punto de vista económico hubo un periodo muy difícil entre abril y julio del año pasado en el que prácticamente no entraba publicidad en las cadenas. Yo recuerdo hacer ‘Supervivientes’ en esa edición con cortes de dos minutos porque no había prácticamente publicidad. Luego también los platós se han vaciado de público. Hoy en día hacemos ‘Supervivientes’ sin público en el plató y se le echa mucho de menos. Además, están las medidas de seguridad, hay menos gente trabajando en la cadena, casi todos están haciendo teletrabajo y no hay el bullicio y la vida que había hace un año y medio, pero bueno, esto también volverá a la normalidad. En términos de contenido algo ha afectado porque, aunque tratamos de evitar las mascarillas, de vez en cuando aparecen, por ejemplo, en ‘El precio justo’ se ve al público con ella y hay que tener en cuenta, además, las distancias sociales. En términos de audiencia la pandemia ha fortalecido a la televisión, que de repente ha sido descubierta por muchas personas como una compañera de vida importante para todo, para informarse del estado del coronavirus y del estado del país y para entretenerse y evadirse también. Se han reforzado los vínculos entre el espectador y la televisión en el último año porque la tele, además, lo ha sabido hacer muy bien y ha sabido darle al público lo que necesitaba en todos los sentidos.

-¿Qué camino cree que debería seguir la televisión para resistir la competencia de las plataformas digitales?

-Creo que la tele tiene que centrarse fundamentalmente en el mundo del directo, en el del informativo y en el del acontecimiento. Yo creo que esas son las tres grandes ventanas donde la televisión va a tener muy difícil competencia por parte de los medios nuevos: los informativos, el directo aplicado al mundo del entretenimiento y los grandes acontecimientos, como son, por ejemplo, las citas deportivas. Son tres cosas que creo que la televisión va a tener todavía dominadas durante muchos años y donde este medio se va a hacer muy fuerte. Tiene que conseguir el mayor talento posible y, también, tiene que conseguir captar a los espectadores muy bien ofreciéndoles contenidos que son de su interés, lo cual exige hacer estudios de mercado permanentemente. Las cadenas tienen mucho futuro mientras tengan en cuenta eso, se rodeen de talento en todos los sentidos, directivos, productores, directores, actores y comunicadores, y se dediquen a cultivar muy bien el acontecimiento, el directo y el informativo. Quizás lo que tienen que plantearse es algún cambio en el modo de emisión. Hoy por hoy la única fuente de financiación que tiene la tele es la publicidad, que exige cortar mucho los programas. La gente soporta esto en los tipos de formato que te acabo de comentar, pero en una ficción, por ejemplo, hay que plantearse o menos cortes publicitarios o una emisión mucho más regular porque es imposible mantener el interés emitiendo una serie de semana en semana. Ha cambiado mucho el gusto del espectador, la gente necesita devorar con mayor rapidez el producto y tener una satisfacción más inmediata. Trabajando en esas líneas yo creo que la televisión tiene muchos años por delante.

-¿Qué opina sobre cómo se está gestionando la pandemia y las restricciones sanitarias?

-Yo ahí no voy a entrar porque no soy político, si lo fuera, repartiría hostias a diestro y siniestro, pero soy hombre de entretenimiento. Les diría que reflexionen si creen que lo han hecho bien, si habría que mejorar cosas y si han contado la verdad siempre, pero, aunque no estoy muy contento en general, no voy a opinar. Creo que en más de un caso ha habido auténticas columpiadas por parte de nuestros políticos y de las autoridades sanitarias, ha habido un desconocimiento brutal, una desorganización absoluta, una contradicción desesperante y, en muchos momentos, hemos tenido la sensación como ciudadanos de que nos tomaban el pelo. Que reflexionen ellos y hagan un ejercicio de autocrítica.

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