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Radiografía del mercado de la música

Día de la música: En España, el 71,2 % de los ingresos procede de la venta digital

La recaudación ha crecido un 50% en los últimos cinco años y la compra de discos en soporte físico ha bajado un 20% en el último año

Las ventas de música aumentaron un 2,4% en 2018.

Las ventas de música aumentaron un 2,4% en 2018. Shutterstock

La música vive un momento de dulce optimismo. A nivel mundial, el mercado de la música grabada creció un 9,7 % en 2018, logrando unos ingresos de 19.100 millones de dólares, tal y como señala el estudio anual de la Federación Internacional de la Industria Fonográfica (IFPI). El mercado español, por su parte, obtuvo 237,2 millones de euros el pasado año por la venta de música, lo que supone un incremento del 2,4 % con respecto a los 231,7 millones recaudados en 2017. Y si hacemos balance, vemos que la evolución, en los últimos cinco años, presenta un crecimiento acumulado de un 49%, según los datos de los Productores de Música de España (Promusicae).

"Disfrutamos de un momento de pujanza después de muchos años de dificultad, porque se empieza a ver cómo el mercado se recupera, fundamentalmente por la evolución de la parte digital del mercado. Las expectativas son buenas", confirma su presidente, Antonio Guisasola.

237,2millones de euros en España en 2018

+2,4%respecto a 2017

71,2%formato digital

28,8%soportes tradicionales

Frente a la imparable caída de la venta de discos, las plataformas de música en streaming, como Spotify, Apple Music, Amazon Music o Google Music, se han erigido como un modelo de negocio presente y futuro, que origina ya el 47 % de los ingresos. El número de suscriptores de estos servicios alcanzaban los 255 millones de personas en todo el mundo, lo que supone un crecimiento del 32,9%.

En España, el auge de estos servicios es aún mayor. Y es que la balanza entre el mercado físico y el digital se desequilibró en 2014, primer ejercicio en el que los ingresos del primero fueron inferiores a los del segundo, indican desde Promusicae. Hasta el punto de que el año pasado, el 71,2 % de los ingresos procedía de la venta digital, mientras que los formatos tradicionales se estancaban con el 28,8% restante.

La irrupción de Napster, la primera plataforma de música en streaming, fue vista con recelo por parte de la industria. "Era una disrupción en el modo de consumir la música y lógicamente tenía que acomodarse y encontrar su sitio, pero desde el primer momento, la industria apostó muy claramente por plataformas legales como éstas, que permitieran hacer frente a la piratería dando un servicio mucho más accesible y a un precio muy razonable para el consumidor. Sin duda, es la mayor oportunidad de los últimos años", destaca Guisasola.

"Las plataformas de streaming permiten hacer frente a la piratería dando un servicio mucho más accesible y a un precio muy razonable para el consumidor"

Antonio Guisasola - Presidente de Promusicae

Y en contra de todo pronóstico, los años del 'boom' de la música gratis y las descargas ilegales han dado paso a la consolidación del modelo de streaming de las plataformas digitales. La gente comenzó no sólo a utilizar estas plataformas sino que empezó a pagar para disfrutar de todas las ventajas de estos servicios. Las suscripciones a servicios como Amazon Music Unlimited, Apple Music, Deezer, Spotify, YouTube Music o Tidal han crecido un 37 % en el último año y cuentan ya con más de 2,3 millones de personas suscritas en nuestro país. Así, podemos afirmar que este nuevo modelo se ha convertido en una tabla de salvación frente a la piratería.

Y es que, sorprendentemente, los usuarios dedican ahora casi el doble de dinero de lo que gastaban antes en música. De acuerdo con un estudio elaborado por Goldman Sachs, en 1999, una persona se gastaba una media de entre 50 o 60 dólares en comprar unos cinco CDs al año. Ahora paga 120 dólares al año. A cambio, tiene acceso a un enorme catálogo de canciones en streaming. Y aunque muchas de estas suscripciones son compartidas entre varias personas, hay que tener en cuenta que eso también ocurría con el soporte físico. Lo más curioso, tal vez, es que mientras antes pagábamos por tener en propiedad nuestra música, ahora sólo la alquilamos y desaparece cuando nos damos de baja del servicio.

Los altavoces inteligentes facilitan el acceso a la música digital a nuevos públicos.Shutterstock

Los altavoces inteligentes, la "próxima revolución"

Los nuevos hábitos de acceso a la música en el siglo XXI determinan también nuevas formas de escucha. Así, cada vez más gente opta por dispositivos cada vez más pequeños. "La minicadena sigue teniendo su público, está ahí, pero ahora lo más habitual es reproducir nuestras canciones favoritas a través del móvil, conectándolo a altavoces inalámbricos o manejados directamente por Bluetooth", detalla el presidente de Promusicae.

El fenómeno de los altavoces inteligentes se está convirtiendo en una nueva vía de acceso a la música de pago que está abriendo el abanico de consumidores. "'Oye Alexa, ponme a los Beatles' es una frase que empieza a producirse cada vez con más frecuencia", advierte Guisasola. En su opinión, suponen la siguiente revolución en el consumo de música", pues su comodidad y facilidad abre las puertas a personas más mayores con dificultades para navegar por internet. "Ya estamos viendo que la música que a lo mejor era menos popular en estos servicios digitales, ahora empieza a tener peso, lo que demuestra que hay un nuevo tipo de gente que ha accedido a la música en formato digital a través de estos altavoces", destaca.

El declive del CD y la fiebre del vinilo

A pesar de la vorágine tecnológica, el año pasado, los españoles adquirieron 6,5 millones de discos compactos. La cifra de negocio sigue cayendo, de los 66,9 millones de euros de 2017 hasta los 53,8 de 2018, lo que supone un 20% menos. Aun con todo, el formato físico sigue teniendo un significado muy importante para el sector.

La venta de vinilos repuntó casi 19 puntos en 2018.Shutterstock

"Había quien planteaba que la aparición de los formatos digitales en streaming o descarga acabarían con los formatos físicos, pero la verdad es que llevamos unos cuantos años en los que evidentemente caen, porque no pueden mantener el nivel que tenían, pero también encuentran su nicho", advierte este experto. Así, algunas personas prefieren tener el disco de determinados artistas con los que se vinculan más y quieren tener su obra.

Ahí está el fenómeno del vinilo, un formato que prácticamente desapareció cuando llegaron los CDs pero que sin embargo ha conseguido resucitar y repuntar casi 19 puntos en 2018 en un entorno plenamente digital. Las compras de elepés se incrementaron de los 9,9 millones en 2017 a 11,7 millones en 2918 y ya representan el 17% de las ventas en soporte físico.

En este sentido, Guisasola apunta a que el compact-disc tampoco desaparecerá. "Aunque tenga menos mística que el vinilo, va a seguir encontrando su hueco, porque siempre habrá gente que siga prefiriendo comprarlos o regalarlos", asegura.

Datos extraídos del informe de Promusicae.Infografia de Izaskun Garaizabal

La radiografía de lo más escuchado

Con los datos del año pasado sobre la mesa, se siguen advirtiendo grandes diferencias entre los discos más vendidos en formato físico y las canciones más escuchadas en soporte digital. "De hecho, muchos de los artistas que suenan en internet prácticamente no tienen repercusión en las listas de ventas porque a veces ni siquiera sacan un formato físico", explica Guisasola. Lo que sí está claro es que "seguimos escuchando muchísima música en español". En las listas de ventas predominan artistas consolidados y en el ranking digital arrasan nuevos ritmos urbanos, como el trap o el reggaetón.

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