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"Guille" Galván: "Vivimos cada concierto como si fuera la primera vez"

Vetusta Morla actuará el 22 de septiembre en los jardines del Pazo de Feiras e Congresos de Lugo

Guillermo Galván, teclista, guitarrista y letrista del grupo "Vetusta Morla".  // G. Cases

Guillermo Galván, teclista, guitarrista y letrista del grupo "Vetusta Morla". // G. Cases

Un afortunado día de 1998, cinco amigos del instituto José Luis Sampedro, en Tres Cantos, Madrid, decidieron juntarse para disfrutar en compañía de la pasión que los unía: la música. Este grupo, llamado "Vetusta Morla" en honor a la tortuga homónima de "La Historia Interminable", ha llegado a lo más alto del panorama musical español. El grupo actuará el 22 de septiembre en los jardines del Pazo de Feiras e Congresos de Lugo a orillas del río Miño, en el Caudal Fest con un cartel que incluye también a Mala Rodríguez, Iván Ferreiro, Novedades Carminha o Andrés Suárez, entre otros. Guillermo Galván es guitarrista, pianista y letrista de Vetusta Morla.

-¿Agradecen a Radio 3 el empujón que les hizo darse a conocer?

-Tardamos muchos años en salir en ninguna radio, incluso en Radio 3. Radio 3 hace una labor de difusión de bandas independientes muy importante, un servicio público necesario dentro de la música española. Tenemos que agradecer el estar aquí a todo el público que nos ha ido escuchando durante estos 20 años y a todo aquel que ha confiado en la banda.

-¿La gente joven asiste a los conciertos en sala o prefieren los festivales?

-Hace mucho que no hacemos salas, en los últimos años solo hemos hecho giras en sitios grandes dentro de España. Por afluencia de gente, solo podemos hacer los conciertos en estadios o pabellones. Y aun así notamos que el público se renueva, vemos mucha gente joven en las primeras filas, y es importante que se mezclen los que nos conocen de toda la vida con el público nuevo.

-Y para el grupo, ¿cuál es la mejor ubicación para ofrecer una buena actuación en directo?

-Nos sentimos cómodos tanto en las salas pequeñas como en los grandes espacios. Para esta gira hemos diseñado un espectáculo que, tanto a nivel musical como de escenografía, necesita recintos grandes. Solemos diseñar los shows o conciertos específicamente para la gira que vamos a hacer.

-Algunas de sus letras son un misterio para los oyentes. ¿Le habían dicho esto antes?

-Sí. Las letras significan muchas cosas distintas según quien las escucha. Todos, a la hora de escucharlas, aportan parte de sus propias experiencias y, de alguna manera, las hacen propias.

-¿Cree que es necesario que se entiendan las letras para disfrutar de su música?

-El mensaje original no existe, una canción no es una señal de tráfico. Las canciones son muchas cosas: texto, sensaciones, música, ritmo y armonía forman un todo. Las letras de "Vetusta Morla" no son excesivamente críticas, sino que juegan con imágenes o con capas que, desde nuestra intención, intentan aportar a la música algo más, para ir descifrándolas a medida que se van oyendo, y no en una sola escucha.

-Afirma que le inspiran las imágenes. ¿Cómo funciona esto?

-Vengo del mundo audiovisual y estoy acostumbrado a pensar en imágenes. Cuando escribo lo que hago es transformar imágenes en palabras, y nos sirve para generar iconografía Nos gusta trabajar con esa idea, de composición casi cercana a una pequeña obra de teatro o una película.

-"Copenhague" fue elegida en el 2008 como una de las tres mejores canciones del indie español. ¿Cuál considera que ha sido su mayor aportación al género indie rock?

-Nosotros siempre decimos que no sabemos muy bien en qué género estamos, nunca hemos dicho que seamos un grupo indie. La aportación de "Vetusta" es que somos un grupo honesto que intenta hacer cada vez mejores canciones, que en cada disco haya cosas distintas, sin repetirnos, y vivir cada grabación o cada concierto como si fuera la primera vez. Y todo lo demás es una consecuencia de lo que hemos hecho durante estos 20 años, que sirve para entender lo que es "Vetusta Morla" hoy en día.

-Se les considera uno de los mejores directos a nivel internacional.

-Está información nos llega en premios, en lo que te dice la gente, en lo que lees. Intentamos no darle demasiada importancia porque al final todo esto son titulares. Intentamos cuidar mucho cada concierto, saber que tenemos una responsabilidad personal y profesional. Intentamos que todo lo que hacemos se invierta en que cada concierto sea mejor. A veces miramos de reojo hacia fuera como si en España no se pudiera hacer ciertas cosas. Pero en los espectáculos en este país tenemos un gran nivel de bandas, de técnicos y de personal, podemos ir a cualquier festival internacional y estar a la altura de los grandes.

-Los conciertos solidarios para reconstruir el conservatorio de Lorca tras el terremoto fueron arreglados para una orquestación sinfónica. ¿Enriqueció de alguna manera su música actual?

-Este tipo de cosas no solo te enriquecen musical y personalmente, sino que te ayudan a ver tus canciones de otra manera. El disco que estamos presentando se llama "Mismo sitio, distinto lugar", y precisamente habla de eso, de cómo algo que parece una cosa al final es otra y de todo el proceso de mutación que han tenido nuestras canciones. Lo vivimos con la Sinfónica de la Región de Murcia y también con el disco nuevo, que se compuso en Madrid, se grabó en Berlín y se terminó de maquetar en Estados Unidos. Un proceso en el que cada cambio aporta algo.

-¿Cómo surgió la oportunidad de llevar a cabo la coproducción y creación de la banda sonora del videojuego indie "Ríos de Alice"?

-Fue una idea de Delirium, la empresa de animación que se encargó de hacer el videojuego. Nos planteó hacer un videojuego basado en el imaginario del grupo y nos pareció una idea muy bonita. Ellos nos pasaban imágenes de las secuencias que iban creando e ibas haciendo música para cada una de ellas, de una forma muy distinta a la que acostumbramos: sin instrumentación de rock, sin amplificadores, sin baterías, con sonidos e instrumentos mucho más de juguete, más pequeñitos.

-¿Qué momento considera el más trascendental de su vida como grupo?

-El momento en que nos comprometimos a dejar nuestro trabajo, a renunciar a quienes éramos profesionalmente cada uno de nosotros, para apostar por la música. El resto de momentos son hitos que van pasando como peldaños de una escalera y unos son más importantes que otros, pero no se entienden sin el anterior.

-Su nuevo álbum, "Mismo sitio, distinto lugar", ¿rompe de alguna manera con todo lo que veníais haciendo o sigue un proceso de crecimiento progresivo?

-Las dos cosas. Rompe evidentemente, porque hemos coproducido por primera vez un disco, lo hemos producido con Campi Campón, hemos grabado por primera vez fuera de España, con Hansa Studios, en Berlín, y hemos mezclado en Estados Unidos. Y hay continuación porque es un disco de "Vetusta Morla" y guarda relación compositiva en cuanto temáticas, pero con una intención clara de romper con ciertas cosas que íbamos haciendo.

-¿Diría que hay un mensaje global en el disco?

-Mensaje no hay. Lo que sí que hay es un recorrido para saber quiénes somos en 2018, renunciar a cosas y poner sobre la mesa otras más desagradables que no habíamos tocado nunca. Y hallar en todo esto y en el desconcierto general una sensación de encuentro con algo nuevo y que comienza un camino.

-Pucho, vocalista del grupo, acostumbra a reivindicar y expresar sus reflexiones en las actuaciones. ¿Cuál es el mensaje más necesario para este verano de 2018?

-Abrimos y cerramos la gira con un mensaje en la pantalla: "Solo sí es sí". Es una cuestión de justicia social, de reivindicación de los derechos de las mujeres, para acabar con todo tipo de violencia machista. Nos pareció bonito hacerlo durante esta gira, y aunque no somos mucho de lemas, nos pareció importante.

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