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Servicios sociales

Tiene 12 años y problemas de tabaquismo: así ayuda Nigrán a jóvenes con nuevas adicciones

El programa que Alborada también ayuda a personas con usos problemáticos con pantallas o apuestas

El alcalde y las ediles Patricia Diego y Bibiana Peixoto, con profesionales del programa Panacea. |

El alcalde y las ediles Patricia Diego y Bibiana Peixoto, con profesionales del programa Panacea. |

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Nigrán

Un total de 34 personas de entre 12 y 39 años reciben ayuda en Nigrán para superar todo tipo de adicciones. La mayoría no están relacionadas con los estupefacientes, sino con pantallas, apuestas «online», váper, o incluso bebidas energéticas. Todos ellos son tratados a través del programa Panacea, un servicio gratuito que la Asociación Cidadá de Loita Contra a Droga Alborada de Vigo presta en la comarca y al que el Concello de Nigrán acaba de realizar una nueva aportación anual de 5.000 euros para garantizar su continuidad el próximo curso.

Cambian los hábitos sociales y con ellos los vicios. Y fue por la necesidad detectada de abordar estos nuevos tipos adicciones por la que nació este servicio en agosto de 2024 en colaboración con los servicios sanitarios y sociales y con los departamentos de dirección y orientación de los centros educativos de todo el Val Miñor. Y es que en 2023 se constató un repunte de estas nuevas dependencias en la comarca sin que existiese una unidad de salud especializada.

La mitad de los usuarios son de Nigrán y de ahí la colaboración municipal. «Os resultados son moi positivos e queremos que continúe o servizo. O reto é chegar á poboación máis adulta, que é máis remisa a participar», explica el alcalde, Juan González. De hecho, son solo 3 las personas atendidas que superan los 30 años. La más joven tiene 12 años y presenta problemas de tabaquismo.

Desde el programa destacan la locura del váper entre las adicciones más recurrentes entre los más jóvenes y apuntan a que «a partir de los 16 años es más difícil llegar a la gente, especialmente cuando abandonan el sistema educativo, porque en muchos casos vienen derivados de los propios colegios».

Panacea está integrado por un equipo interdisciplinar que cuenta con una psicóloga, una trabajadora social y una educadora. Todas ellas realizan visitas domiciliarias y establecen un vínculo terapéutico próximo, de manera que logran rebajar el problema de no asistencia a las citas y garantizan la adherencia al servicio. Como mínimo realizan dos intervenciones semanales individuales de una hora que incluyen educación en salud, mejora de habilidades sociales y de la autoimagen, prevención de recaídas y ayuda familiar. «Moitas veces, tratándose de menores, o que é necesario é intervir na familia porque adoita haber un exceso de permisividade coas pantallas, que é o problema xeral de adición na infancia, e se a familia colabora xeralmente a evolución é moi positiva», destacan las profesionales del servicio.

«Cada vez hai un inicio más temperán no trastorno adictivo e unha maior normalización comunitaria, como pode ser coa tecnoloxía nos menores ou o váper, que acostuma ser a porta de entrada ao tabaco ou outras substancias», añaden.

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