Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La reina de los mosaicos tiene 82 años y los crea en Nigrán

Carmelita Souto añade a su gran parque de trencadís un mural de 10 metros de largo sobre la parranda de San Roque, que peregrina hoy a Morgadáns

La reina de los mosaicos tiene 82 años

Imagen: Marta G Brea / Edición: Eli Regueira

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Nigrán

Nada menos que diez metros de mural mide la nueva obra de Carmen Souto Vidal, la gran artista del mosaico que a sus 82 años derrocha creatividad y ha convertido su propiedad de Vilariño, en la parroquia nigranesa de San Pedro de A Ramallosa, en un colorido jardín, por las flores pero sobre todo por los diseños elaborados con teselas cerámicas al estilo del trencadís catalán. Representa a la tradicional parranda de San Roque, la gran agrupación de romeros que desde hace más de un siglo peregrina cada 16 de agosto, hoy mismo, a la carballeira de Morgadáns para confraternizar y disfrutar de la fiesta a partes iguales, además de rogar al santo cada cual por lo que precise. Y no le falta detalle.

Y es que Carmelita, como la conoce todo el mundo en el entorno, es una integrante más de la hermandad de San Pedro a San Roque con toda su familia. Hasta hace unos años completaba los ocho kilómetros de recorrido a pie con el resto de la comitiva y la caravana de tractores engalanados, pero «agora con 82 anos cánsome». Así que participa igualmente de la fiesta pero acude en coche.

Carmelita y su nieta y ayudante Antía, con el último mosaico que han creado, la parranda de San Roque.

Carmelita y su nieta y ayudante Antía, con el último mosaico que han creado, la parranda de San Roque. / Marta G. Brea

Este año ha querido aportar un plus a la parranda con su elaborada representación a partir de trozos de azulejos. El diseño, que como todos los demás que llenan su finca dibujó su nieta Antía para que ella lo fuese rellenando pieza a pieza, incluye «unhas trinta ou corenta persoas, non as contei», comenta divertida. Como ocurre con la procesión más larga y divertida de la comarca, el mural recoge los tractores engalanados que llevan la empanada y viandas para el picnic de confraternidad que se prepara al llegar a la carballeira de San Roque, también presente en la obra. La charanga tampoco puede faltar en el llamativo muro que ayer mismo inauguraron oficialmente los alcaldes de Nigrán y Gondomar y un grupo de allegados.

Todos ellos destacaron la creatividad de esta veterana artista que empezó a producir hace ya trece años. Durante un viaje a Barcelona recién jubilada en 2013, quedó prendada de las coloridas fachadas de las principales avenidas y los muros y figuras del parque Güell, del inconfundible estilo modernista del célebre arquitecto Antoni Gaudí. Aquello era lo que quería para su jardín y la técnica le venía como anillo al dedo porque ella, además de haber sido modista «toda a vida», fundó en 1975 con su marido, Cristino, el almacén de materiales de construcción Areeira junto a su casa, en la avenida de Portugal. Todos los muestrarios que había guardado y los azulejos que sobran en el negocio que ahora regentan sus hijos están a su disposición.

Carmelita y su nieta Antía, artífeces del mosaico de la parranda de San Roque en Vilariño

Carmelita y su nieta Antía, artífeces del mosaico de la parranda de San Roque en Vilariño / Marta G. Brea

Con solo unas explicaciones por parte del personal de la empresa se lió la manta a la cabeza y empezó a partir y colocar azulejos hasta hoy.

En el jardín pueden contemplarse elementos simbólicos del Val Miñor como el puente románico de A Ramallosa, las tres carabelas del Descubrimiento de América en representación del vecino municipio de Baiona, la iglesia de Sabarís en honor a su esposo, que tanto se ocupa de que trabaje con comodidad. «Ata me fixo un carrito e unhas cordas para poder moverme e agarrarme para levantarme cando traballo no chan», explica con cariño.

Un detalle del mosaico de la parranda de San Roque

Un detalle del mosaico de la parranda de San Roque / Marta G. Brea

Hay un hórreo, un cruceiro, animales domésticos, salvajes, recuerdos de viajes de escenas típicas de Galicia, motivos religiosos… No había más sitio dentro de la propiedad y ha tenido que continuar por fuera del muro que la rodea. Ahí se encuentra la parranda de San Roque, junto al convento de los Padres Franciscanos y la imagen de San Antonio que acabó hace poco más de un año. Pasó apuros para confeccionar ese diseño de 6 metros de largo porque trabajaba sobre la carretera. El vial «non é moi ancho» e «os coches andan a moita velocidade», explica.

Así que esta vez fue elaborando el mosaico por dentro del muro, a salvo del tráfico, en planchas grandes «de a metro» para ensamblarlas después. No se atrevía inicialmente con la parranda «porque me parecía moi difícil» pero finalmente empezó en invierno y le ha colocado hasta parte del paisaje del recorrido como «o centro de saúde, casas… e ata un platillo volante que me puxo o meu fillo para facer o chiste». Tampoco quiso dejar atrás detalles de la actualidad y la obra contiene las dos estrellas de la selección tras ganar el mundial de fútbol y el eclipse.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents