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Educación

Una clase de Sabarís que cuenta como 25

Las familias de 22 escolares del CEP de Sabarís luchan por evitar que el próximo curso vuelvan a compartir una única aula. Temen que la supresión del desdoble borre de un plumazo los avances logrados en convivencia, atención y aprendizaje

Madres y padres de los alumnos de 2.º de Primaria del CEP Sabarís, en la entrada del colegio.

Madres y padres de los alumnos de 2.º de Primaria del CEP Sabarís, en la entrada del colegio. / PABLO H. GAMARRA

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J.C.

Baiona

«La supresión del desdoble sería un retroceso para nuestros hijos». Las familias del alumnado que el próximo curso estudiará 2.º de Educación Primaria en el CEP de Sabarís han solicitado formalmente a la Consellería de Educación que reconsidere la decisión de suprimir una de las dos aulas del nivel. La medida obligaría a reagrupar en una única clase a 22 escolares, pese a las necesidades educativas y de convivencia que, según defienden, presenta el grupo.

Las familias se enteraron en el último consello escolar del pasado 30 de junio de que la Inspección Educativa había rechazado mantener el desdoble durante el curso 2026-2027. Ante esta decisión, los afectados remitieron un escrito de reconsideración en el que reclaman que no se tenga en cuenta únicamente el número total de matrículas, sino también las circunstancias concretas del alumnado.

En el grupo hay tres escolares con necesidades específicas de apoyo educativo y otro alumno con importantes dificultades de conducta. Unas circunstancias que, según las familias, requieren una atención especialmente individualizada. Además, explican que, a efectos administrativos y para el cálculo de la ratio, la clase computa como si estuviese formada por 25 alumnos.

Los padres y madres recuerdan que estos mismos escolares permanecieron juntos durante la etapa de Educación Infantil. Aquella organización, aseguran, generó dificultades importantes para garantizar tanto una convivencia adecuada como una atención personalizada.

La situación cambió este curso con el desdoble implantado en 1.º de Primaria. La división del alumnado en dos unidades permitió, según sostienen las familias, mejorar de forma significativa el ambiente en las aulas, reducir los problemas de convivencia y favorecer el proceso de enseñanza y aprendizaje.

Por ese motivo, consideran que volver ahora a una única clase supondría desandar el camino recorrido. «La supresión del desdoble sería un retroceso», advierten en su escrito.

Las familias apelan también a los principios de inclusión recogidos en la normativa educativa. Argumentan que las administraciones defienden una reducción progresiva de las ratios y una escuela capaz de adaptarse a las necesidades particulares de cada menor, unos objetivos que, en su opinión, chocan con la decisión adoptada para el CEP de Sabarís.

No una cuestión numérica

Su petición no se limita, por tanto, a conservar una unidad por una cuestión numérica. Reclaman que Educación valore el funcionamiento real del grupo, los avances logrados durante el último curso y el impacto que tendría volver a reunir a todos los escolares en una misma aula.

A la espera de una respuesta de la Inspección Educativa, las familias insisten en que mantener el desdoble no es un privilegio, sino una medida necesaria para proteger la convivencia, garantizar una atención adecuada y evitar que el próximo curso se pierda todo lo avanzado.

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