Romerías
Cita con el milagro en el corazón de la Galicia avanzada
El de Gondomar es uno de los san benitos más milagreiro de Galicia. Eso atestiguan las miles de personas que acuden cada año, el 11 de julio, a la iglesia y llevan para su visita dones que hablan de los favores recibidos y los que todavía están pendientes de llegar.

Un momento de la romería de San Benito, ayer, en Gondomar. / ALBA VILLAR
Hombres de mediana edad pensativos, mujeres mayores con pañuelo en la cabeza, chicas en vaqueros y niñas vestidas con traje nuevo. Cientos de personas asistieron ayer, un año más, a la populosa romería de San Benito de Gondomar.
«Nosotros venimos todos los años. Ya venía mi abuela y ahora vengo siempre con mi madre», explica María, una joven que no supera los veinte años.
El escenario es el mismo. Cambian algunos rostros con el paso del tiempo, pero permanece lo esencial de la cita: la seguridad de que los milagros son reales.
Así ocurre en esta villa desde el medievo. Ya a primera hora, con la primera misa a las siete de la mañana, personas llegadas fundamentalmente de la comarca del Val Miñor se acercan al templo para participar en los actos religiosos y agradecer los favores recibidos. Milagros ocurridos en sus entornos familiares y de los que apenas se habla: «Moito ben me fixo San Benito, teño moito de que estar agradecido», dice, sin más, uno de los asistentes.
La iglesia está situada en la parte elevada de la villa. Se puede llegar subiendo por una calle formada por escaleras o por la parte trasera, por donde las rosquilleiras transportan cajas de melindres y rosquillas. El paisaje que se divisa desde allí abarca buena parte del municipio, uno de los tres que integran el Miñor.

Cientos de personas asistieron a la procesión en Gondomar. / ALBA VILLAR
No se ve, aunque se encuentra a tres kilómetros y ochocientos metros al noroeste, Porto do Molle, el polígono empresarial del municipio de Nigrán, que destaca por su actividad en los sectores aeroespacial y de la movilidad inteligente. En él trabajan empresas pioneras en el desarrollo de nanosatélites, software espacial y soluciones para misiones New Space.
Tampoco se distinguen, al oeste y a unos nueve kilómetros, los centros de investigación de Porriño, donde se estudia cómo serán los coches del futuro y qué aleaciones y materiales se utilizarán para construir trenes o cohetes destinados a viajar al espacio.
En lo alto de las escaleras no hace falta mirar a tanta distancia porque hay fe. Este es el centro del mundo para los ofrecidos y las ofrecidas, personas que acuden para cumplir una promesa realizada durante una enfermedad o ante una situación difícil.
Es habitual ver cómo entran en la iglesia de rodillas, mientras otros portan figuras de cera que representan brazos, piernas, cabezas o corazones. También se entregan exvotos con formas de animales para solicitar protección para el ganado o agradecer que esta ya fue concedida. En el propio recinto pueden adquirirse estos artículos vinculados a la romería.
Otra de las tradiciones mantenidas a lo largo de los años es la donación de huevos al santo. Los fieles llevan estas ofrendas al santuario como agradecimiento por los favores recibidos o para acompañar sus peticiones. Miles de docenas se amontonan en una dependencia de la casa rectoral. Posteriormente, los huevos se ponen a disposición de otros asistentes, que los adquieren.
Otro de los gestos más repetidos es la adquisición del aceite bendecido de San Benito. Los devotos compran pequeños frascos para aplicarlo sobre verrugas, manchas o dolencias de la piel mientras rezan un padrenuestro o formulan su petición. Muchos completaron el rito acercándose a la reliquia y pasando por debajo del altar, una práctica asociada a la protección y la curación.
La devoción a San Benito en Gondomar se remonta a la Edad Media y está vinculada a la implantación de la Orden Benedictina en Galicia. El primer templo data del siglo XIII.
Durante la mañana hubo misas a las 7.00, 8.00, 9.00, 10.00, 11.00 y 13.00 horas. La celebración solemne tuvo lugar a las 12.00, presidida por el rector del Seminario Menor, Antonio Menduiña Santomé.
Hoy cambia el santo: la devoción se dirige a San Antonio. A las 19.00 horas se celebrarán las Poxas, a cargo de Carlos Riveiro, y la procesión comenzará a las 21.00 horas. El milagro seguirá presente.
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