La flotilla de Miguel
Los barcos son parte de su vida y después de navegar casi medio siglo por medio mundo, Miguel Calero recala en Baiona sin olvidarse de ellos. Ahora en lugar de surcar los mares a bordo, los construye a escala en su taller de jubilado

Pedro Mina
Tenía tan solo 14 años cuando se embarcó por primera vez «al rodaballo». Navegaba de Baiona a Leixões en aquella tierna adolescencia, que después lo llevó «a Fisterra, al palangre, luego a las Azores al mero...». Como la mayoría de los jóvenes baioneses de la década de los sesenta del pasado siglo tenía muy claro que su destino estaba en alta mar. Luego se fue «al atún, por África». «Yo iba de panga, en la lancha auxiliar que utilizaban los atuneros para hacer los cercos para pescar» .
Y de allí se pasó a los petroleros y se enroló en un gigante de bandera sueca. «Por aquel entonces no se podía pasar por el canal de Suez [cerrado de 1967 a 1975 tras la guerra de los Seis Días de Egipto] y había que dar la vuelta por Sudáfrica, así que este era cun coloso capaz de cargar 500.000 tolenadas. Allí vivíamos doscientas y pico personas, hasta había helicóptero en el barco. Íbamos a Arabia Saudí por el estrecho de Ormuz», recuerda.
A continuación se trasladó al otro lado del planeta. «Me enrolé en un cementero de México. Navegábamos por el canal de Panamá, íbamos a Vancouver, Seattle, Portland...». Y entonces decidió dar un giro de 180 grados a su vida, siempre en el mar, por supuesto, y se puso a estudiar para convertirse en funcionario del Instituto Oceanográfico. En Cabo Estai pasó los últimos años de su vida laboral. «Estudiábamos el comportamiento del rodaballo. Teníamos una batea en Baiona y seguíamos su recorrido», narra.

Algunas de las maquetas que se exponen en la Capitanía Marítima de Baiona hasta este sábado. / Pedro Mina
Aquel último empleo le dejaba tiempo para aprender el oficio de carpintero, de ahí que se dedique ahora, desde hace siete años, a la que es su pasión de jubilado, sin dejar el mar de lado, claro está. Elabora maquetas de barcos y expone un total de 26 en la muestra que la Asociación de Modelismo Naval de Galicia (Amonaga) tiene abierta en la Capitanía Marítima de Baiona hasta este sábado, día 27, en horario de 10.30 a 13.00 y de 16.30 a 19.00.
Son cerca de un centenar de embarcaciones históricas a escala, buena parte de ellas de vapor, capaces de navegar, y con luces incorporadas, las que se muestran en la sala. Siguiendo las instrucciones de la asociación, que tiene base en el Museo do Mar de Vigo, Miguel ha elaborado las suyas: dornas, pesqueros, botes y hasta un galeón gallego. Entre sus piezas, figura una réplica de la carabela «La Niña». Como buen baionés, su intención era empezar por «La Pinta» en homenaje a la nao en la que Martín Alonso Pinzón trajo a su localidad la primicia del Descubrimiento de América, pero no encontró unos planos con la suficiente claridad para reproducirla. Seguirá buscando, sin duda.
Ahora trabaja en un carguero y utiliza, como en todas sus creaciones, materiales reciclados. «Cuando paso por un contenedor y veo tablas que me puedan servir las cojo», aunque también acude a carpinterías, sobre todo en busca de piezas «de haya o sapelly, que son las que mejor se adaptan por color, una es blanca y la otra roja, y resistencia». Cuerdas y telas se suman también a las piezas en forma de cabuyería y velas.
La metodología también se repite en cada proyecto. Tras hacerse con los planos de cada embarcación, acude a una copistería para «que me hagan la quilla a 50 centímetros o a un metro». Y a partir de ahí, a montar. Trabaja en tres piezas a la vez, «porque a veces encallas y no avanzas en uno, pasas a otro, luego retomas...».
El resultado sorprende a aficionados y ajenos, aunque Miguel, con la modestia del aficionado, advierta con una sonrisa: «No soy el mejor, pero soy atrevido».
Suscríbete para seguir leyendo
- La madre de un vigués de 25 años que falleció por un tumor cerebral: «¿Qué habría pasado si lo hubiesen operado un año antes?»
- La reconocida orquesta gallega París de Noia pierde a una de sus principales voces en la temporada de mayor actividad
- El mercadillo de Cangas cerró hoy a su hora entre lamentos de los comerciantes
- Bouzas activa el «plan B» para sus fiestas por la final de España y cambia el horario de una de las citas más esperadas en Vigo
- El grito de euforia de Nico Williams tras noquear a Francia: «Vamos carallo»
- El TSXG multa con 1.800 euros a un abogado gallego por presentar un recurso lleno de «alucinaciones» con decenas de citas inventadas por la IA
- La Cofradía de Pescadores de Aldán denuncia la presencia continuada de yates en el muelle, pese a estar probido
- El Celta renuncia a retrasar el partido de la primera jornada