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Ocio polémico

Nigrán pone coto a los conciertos en las playas tras las quejas del año pasado

Solo podrán celebrarse de 21.00 a 22.30 de miércoles a domingo sin ampliar el espacio del chiringuito ni desplegar escenarios en la arena

Un concierto a pleno sol en la playa de Patos.

Un concierto a pleno sol en la playa de Patos. / INSTAGRAM

Nigrán

Evitar la polémica del año pasado alrededor de los conciertos de playa es uno de los objetivos del Concello de Nigrán este verano y para ello ha incluido una normativa específica que limita su horario y extensión en las bases de la oferta pública de explotación de los chiringuitos, publicada en el Boletín Oficial de la Provincia en los últimos días.

Si ya llenan páginas de actualidad cada campaña por ser los más caros de la provincia —más de 13.000 euros al mes solo por la ocupación del dominio público marítimo terrestre en Praia América—, los bares nigraneses junto al mar fueron noticia en julio de 2025 por varias visitas de la Policía Local, que paralizó actuaciones en plena tarde. Las quejas de bañistas por el volumen del sonido y por el espacio ocupado llevaron al Concello a actuar en Patos, donde los espectáculos arrancaban a las 17.00 horas y se desarrollaban sobre una plataforma de madera desplegada sobre la arena. El gobierno municipal aseguraba haber avisado a los propietarios de los chiringuitos de lo inapropiado de los actos, pero continuaron adelante con la programación hasta que la cancelaron definitivamente en julio tras las órdenes policiales.

Esta temporada, las normas quedan establecidas para que no haya lugar a dudas. En su apartado E, el pliego de condiciones del plan de explotación de playas para 2026 dice que los conciertos solo se podrán celebrar entre las 21.00 y las 22.30 de miércoles a domingo. La idea, explica el alcalde, Juan González, «é garantir a convivencia con todos os usuarios dos areais e tamén co descanso dos veciños da contorna».

Sobre el ruido que generan los espectáculos, la normativa indica que «deberá manterse un nivel de volumen ou presión sonora razoables, evitando causar molestias». Y sobre el espacio ocupado, apunta que «non se poderán instalar escenarios, debendo situarse os artistas dentro do espazo cuxa ocupación se autoriza». «Non poderá ampliarse a zona de terraza con ocasión da celebración dos espectáculos», añade el texto, y «non se poderán vender entradas» para estos shows, «quedeberán ser gratuitos». «En xeral, os adxudicatarios deberán conciliar a celebración destes espectáculos co dereito dos usuarios das praias a gozar delas, sen incorrer en condutas abusivas ou limitativas dos dereitos de aqueles», añade.

Siete chiringuitos

La regulación se plantea en uno de los apartados de las bases de explotación del espacio público en las playas, en las que el Ayuntamiento de Nigrán propone los mismos precios de salida que el año pasado para siete chiringuitos—dos en Praia América, dos en Patos, uno en Area Fofa, otro en A Madorra y otro en Panxón— y un puesto de venta de churros en Praia América. Luego serán los hosteleros con sus ofertas los que marcarán el alza que en los últimos veranos llegó a cantidades desorbitadas.

Los más cotizados son normalmente los de Praia América, para los que el Concello pide 24.000 euros de canon para todo el cuatrimestre, de junio a a septiembre incluidos, aunque en el pasado período estival se llegaron a pagar 54.731 por los cuatro meses, es decir, 13.682 euros mensuales, a los que hay que sumar gastos de mercancía, contratación de personal, etc. El más barato, es precisamente uno de los de Patos, que sale a subasta por 5.740 euros por toda la campaña.

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