Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

«Aquí parece que houbo un bombardeo»

Los vecinos de la rúa Ponte Nova de Sabarís están hartos de los baches y de reclamar por escrito al Concello de Baiona que los repare. «Danamos os coches e isto é un perigo para os peóns», aseguran

Otero y otro vecino miden los baches de la rúa Ponte Nova de Sabarís: 10 cm.

Otero y otro vecino miden los baches de la rúa Ponte Nova de Sabarís: 10 cm. / FdV

Baiona

Conducir por la rúa Ponte Nova de Sabarís se ha convertido en una carrera de obstáculos de un tiempo a esta parte. «O coche vai a brincos», aseguran algunos de sus vecinos en referencia a la cantidad de baches por metro cuadrado que registra la calzada. «Téñennos abandonados por completo. Parece que houbo un bombardeo nesta rúa con tanta fochanca», protesta Martín Otero, uno de ellos, echando la vista al suelo delante de su propia casa.

Son unas setenta familias las que residen junto a este vial que es un tramo del Camiño Portugués pola Costa y a muchas de ellas el estado del firme las trae de cabeza. «Estamos danando os coches continuamente·», apuntan, «por non falar do risco que supón o estado do asfalto». Lamentan sobre todo el riesgo de atropello que generan estos «agujeros» de hasta 10 centímetros de profundidad en algún caso. Se han tomado la molestia de medirlos. «Ao saír do garaxe ou ao pasar co coche vas dando pulos ou miras de esquivar os buracos e por aquí pasa moita xente, moitos peregrinos... O perigo é constante», apuntan.

Reclaman una vez más al Ayuntamiento de Baiona que se ocupe de resolver el problema, aunque hasta lamentan no haber tenido éxito. «Estamos fartos de entregar escritos semana si, semana tamén e non fan nada», denuncia Otero.

No descartan tomar medidas más originales para visibilizar el problema. «Xa estamos por ir buscar terra ao recheo do porto deportivo par tapar estas pozas», comentan con retranca sobre otro de los conflictos abiertos en el municipio.

No sería la primera vez que estos vecinos toman la iniciativa para mantener su entorno en condiciones. Hace doce años se armaron de palas y carretillas y se pusieron a limpiar las cunetas. Se lo habían solicitado al gobierno municipal en varias ocasiones sin éxito durante dos años y decidieron hacerlo ellos mismos con la intención de dejarlas listas para las lluvias del otoño y, de paso, mostrar el «abandono» al que aseguran les sometía ya entonces el Ayuntamiento.

No ha cambiado, según sus quejas, esa «desidia» municipal con su calle. Otro de los problemas que llevan meses reclamando es el cambio de ubicación o sujeción de los contenedores «porque os arrastra o vento e baten nas casas».

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents