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Un muro derruido hace un mes por las lluvias complica el acceso a tres barrios en Gondomar

Los vecinos recogen firmas para exigir una solución

El Concello da 15 días para repararlo al dueño, que prevé iniciar la obra en breve

El muro destruido desde el 2 de febrero ha obligado a cortar la carretera en Chaín.

El muro destruido desde el 2 de febrero ha obligado a cortar la carretera en Chaín. / MARTA G. BREA

Gondomar

Siguen coleando los efectos del tren de borrascas que azotó Galicia en enero y febrero. Tres barrios de Gondomar todavía presentan dificultades de acceso a causa de un muro de contención privado de unos cuatro metros de altura que se desplomó hace un mes sobre la calzada en la parroquia de Chaín.

El Concello mantiene el vial cortado por seguridad y los vecinos de A Mourisca, Paraboa y Regodagua se ven obligados a dar rodeos de varios kilómetros para acudir al trabajo o a los centros educativos. La situación genera malestar en la zona y los afectados recogen firmas para exigir una solución, que se plantea complicada.

Fue el 2 de febrero cuando se desmoronó la pared de bloques de granito que sostiene una finca con casa y piscina en el número cinco del lugar de Paraboa. Las piedras sobre la calzada impiden el paso desde entonces y el Ayuntamiento valló ese mismo día la calzada para evitar accidentes. El arquitecto municipal visitaba el lugar tres jornadas más tarde y emitía un informa en el que recomendaba mantener el vial cortado por el riesgo de más derrumbes. El Ayuntamiento remitía el 6 de febrero una orden de ejecución a la propiedad y le daba 15 días hábiles para reparar.

El plazo finalizaba ayer mismo, de manera que la Administración municipal remitía a última hora de la mañana otra orden con otros 15 días de plazo para resolver la situación en la que advertía al responsable de posibles multas en caso de que no lo haga.

Mientras tanto, los afectados se quejan de las molestias en el día a día. «Para bajar a Gondomar tenemos que ir por Peitieiros, un rodeo de cuatro kilómetros ida y otros tantos de vuelta. Sivas dos veces al día son 16 kilómetros más al día y 200 más al mes. Otra alternativa es subir a Couso y Vincios pero los viales son muy estrechos... Esto es un trastorno», explica una de ellos. Reclaman al Concello que retire las rocas y abra el camino, pero eso está «totalmente descartado» por el peligro de derrumbe, asegura el alcalde, Paco Ferreira.

«A prioridade é a seguridade sempre», subraya. El regidor lamenta las molestias pero pide a los residentes paciencia y comprensión. Al parecer, el dueño del muro ha mostrado su intención a la Administración municipal de arreglarlo cuanto antes e incluso ha comunicado su pretensión de iniciar las obras el próximo lunes, asegura Ferreira. El Concello, por su parte, ha seguido los pasos que marca la normativa para exigirle la reparación, cuya envergadura se plantea compleja a nivel técnico y económico, en especial para un particular que ha de reclamar a su aseguradora y actuar a la vez con la premura que exige la situación.

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