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Alertan de daños en la fortaleza de Baiona por las obras de restauración

La limpieza con agua a presión ha erosionado la muralla y sus escudos

Una excavadora ha pasado por encima de petroglifos en el interior

Patrimonio no aprecia destrozos

La senda de tierra entre los focos ha transformado el paisaje exterior de la muralla.

La senda de tierra entre los focos ha transformado el paisaje exterior de la muralla. / Marta G. Brea

Baiona

El proyecto de recuperación de la histórica fortaleza de Monterreal, en Baiona, genera suspicacias desde que arrancó hace casi un año. La limpieza de la muralla construida entre los siglos XII y XVI con maquinaria de agua a presión ha sorprendido a muchos, expertos o simplemente sensibles con la protección del patrimonio histórico. Igual que la apertura de una pista de tierra para la colocación y mantenimiento del nuevo sistema de iluminación, que modifica sustancialmente la postal de la península de Monte Boi.

Pero solo una persona ha denunciado públicamente las consecuencias «nefastas» de los trabajos en los que Turespaña, institución estatal propietaria del recinto, invierte 6,6 millones de euros. Víctor Miguel Fernández, estudiante madrileño con raíces en el municipio, ha alertado en las redes sociales de los destrozos que niegan tanto el ente promotor de las obras como la Dirección Xeral de Patrimonio de la Xunta, el organismo con competencias para velar por la conservación de los bienes de interés cultural en Galicia.

Cascotes en los andamios. |  Víctor M. Fernández

Cascotes en los andamios. / Víctor M. Fernández

Tras finalizar el grado de Turismo, Fernández elabora una tesis doctoral sobre la valorización turística del castillo de Monterreal. Además de manejar cientos de documentos sobre el conjunto monumental —con los que demostró que el Concello solo era dueño de 15.000 metros cuadrados de terrenos en Monte Boi y obligó a repetir el concurso público del servicio municipal de cuidado de las zonas verdes—, el joven investigador realiza visitas de campo.

Ha fotografiado la evolución de las tareas, desde «los cascotes de la muralla caídos en los andamios» como consecuencia de la aplicación de agua a presión «cuando el proyecto dice claramente que la limpieza ha de ser manual», como los escudos con formas e inscripciones casi borradas. En su último viaje a Baiona, detectó el paso de una excavadora sobre uno de los petroglifos neolíticos que existen en el recinto y que siguen sin catalogar por parte de la Xunta.

Dos de los escudos erosionados. |  Marta G. Brea

Dos de los escudos erosionados. / Marta G. Brea

«Helado», admite haberse quedarse el joven estudioso, ante «el despropósito» de estas obras que presentan «muchas más anomalías» como la limpieza únicamente de la parte exterior de la muralla, por lo que la vegetación de dentro se va a extender enseguida hacia fuera».

Así lo confirman restauradores profesionales consultados por este diario, que prefieren mantenerse en el anonimato. Los expertos apuntan al «error» de limpiar con agua a presión porque «se elimina la pátina de protección, se retira una capa del granito y lo deja más debilitado y expuesto a la acción del salitre y el viento».

El petroglifo pisado por una excavadora. |  V.M.F.

El petroglifo pisado por una excavadora. / V.M.F.

De ninguna de estas «heridas» al espacio histórico tiene constancia la Dirección Xeral de Patrimonio de la Xunta. En respuesta a la consulta de FARO, el organismo asegura «as obras foron visitadas por técnicos que determinaron que non se rexistraron danos sobre os bens».

Tampoco Turespaña considera que se haya deteriorado. Al ente estatal no le «consta denuncia por los trabajos», que asegura «se realizan con estrictos criterios de conservación» y supervisados por la Dirección Xeral de Patrimonio.

La casa de Pedro Madruga. |  V.M.F.

La casa de Pedro Madruga. / V.M.F.

El gobierno municipal no está al tanto de daños denunciados, pero sí admite el alcalde que la intervención «es mejorable». El Concello ha solicitado a Turespaña que la iluminación sea uniforme alrededor de toda la fortificación, ya que la está previsto mantener la ya existente en el frente de A Palma, de «menor calidad» que la nueva, considera el alcalde, Jesús Vázquez Almuiña.

Sí se muestra crítico con los trabajos el cronista oficial de Baiona, el historiador Anxo Rodríguez Lemos. Aunque no ha podido seguir la ejecución del proyecto por motivos laborales que lo han llevado a Italia, sí asegura haber alertado al personal del Parador de la ilegalidad y los riesgos del uso de agua a presión. Considera que la zanja perimetral del alumbrado «viola» el paisaje de Monte Boi y lamenta que «se perdese una oportunidade de poñer en valor de verdade a fortaleza en lugar de facer un lavado de cara».

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