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Drones e inteligencia artificial protegerán O Galiñeiro del fuego en 2026

La comunidad de montes de Vincios y la empresa AeroJCL ensayan un sistema de prevención de que localiza conatos y pirómanos

Jesús Calvar, con el dron, que incorpora cuatro cámaras y luces infrarrojas, en O Galiñeiro.

Alba Villar

Gondomar

Un pionero sistema de prevención de incendios de última generación protegerá O Galiñeiro la próxima temporada. Se trata de un dron dotado con inteligencia artificial que sobrevolará el entorno en busca de conatos que puedan atajarse a tiempo o de posibles pirómanos antes de que sus acciones acaben en tragedia. La comunidad de montes de Vincios y la empresa AeroJCL han ensayado los vuelos con la finalidad de implantarlos el verano que viene.

El aparato incorpora numerosos sensores y cuatro cámaras: tres de ellas permiten alcanzar un zoom de 112 metros y la cuarta es térmica. «Si a todo eso le unes inteligencia artificial puedes configurar las cámaras para que detecten movimientos de personas, animales o vehículos», explica Jesús Calvar, responsable de la compañía afincada en Mos, tras realizar las pruebas.

Tras unos años en el sector y la tragedia incendiaria de este verano, Calvar quería «aportar tecnología para la detección temprana de fuegos». Su novedoso modelo está pensado para colaborar con entidades como las comunidades de montes y ya lo ha probado en diversas zonas de Galicia.

La de Vincios, implicada en la prevención del fuego con grandes plantaciones de frondosas y con la presencia de ganado en el monte como las vacas cachenas y las cabras, ha querido dar un paso más. En los momentos de mayor riesgo, «fanse controis con patrullas veciñais pero non sempre hai dispoñibilidade, por iso cremos que estes voos disuasorios poden dar bos resultados», explica Jose Taboada, coordinador de la comunidad de montes de la parroquia gondomareña.

Monitor desde el que se controlan el dron dotado con IA para prevenir incendios. O Galiñeiro. Vincios. 18 noviembre 2025. Alba Villar

Monitor desde el que se controlan el dron. / Alba Villar

La idea es organizar vuelos sorpresa, en horas y lugares de O Galiñeiro que solo conozcan el piloto y alguien de la entidad, para que resulten efectivos. Los momentos previos al anochecer serán los idóneos, ya que son los más propicios para plantar fuego y ofrecen un mayor rendimiento del aparato. «Funciona mejor a última hora de la tarde, porque la cámara recoge con la acción infrarroja objetos que irradian calor y el contraste con la temperatura ambiente es mayor», indica Calvar.

La tecnología del dron ofrece la posibilidad de realizar vuelos manuales y en modo automático, con la comodidad de poder programarlos desde cualquier parte, además de luz infrarroja para volar de forma segura por la noche. «Puedes ver las imágenes como si fuera mediodía», apunta.

Cada vuelo tendrá una exhaustiva preparación previa: «Es necesario hacer un control de la zona que vas a volar, además de gestionar los permisos», ya que hay espacios habilitados por la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) en función de su cercanía a aeropuertos o helipuertos. En Vincios, «hay que coordinarse con Peinador y con el helipuerto hospital Álvaro Cunqueiro».

La prevención de incendios será su principal función, pero el sistema puede servir a las comunidades de montes para otras cuestiones «moi interesantes», destaca Taboada, como el control de masas forestales que por su extensión resultan más fáciles de delimitar a vista de pájaro. La búsqueda de animales o incluso de montañeros o senderistas perdidos puede ser otra función de este servicio que trata de «aportar seguridad al gran esfuerzo y elevados costes que asumen las comunidades de montes para permitirnos disfrutar de ellos», añade Calvar.

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