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Sequía

Redondela cierra las duchas y lavapiés en las playas

El Concello toma estas medidas iniciales ante la situación del embalse de Eiras, aunque no está entre los concellos con prealerta

Vista de la playa de Arealonga, en Chapela.

Vista de la playa de Arealonga, en Chapela. / ANTONIO PINACHO

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Redondela

El Concello de Redondela ha puesto en marcha un paquete de medidas para reducir el consumo de agua potable en playas, calles, jardines y otros espacios públicos ante el descenso de las reservas del embalse de Eiras. Desde ayer han quedado fuera de servicio las duchas y los lavapiés de todos los arenales del municipio, se suspende temporalmente el baldeo de calles con agua potable, se clausuran las fuentes ornamentales y se limita al mínimo indispensable el riego de jardines y zonas verdes públicas, únicamente para garantizar la supervivencia de la vegetación.

El Concello solicita además la colaboración de vecinos y visitantes para contener el gasto doméstico y evitar usos considerados prescindibles. Entre las recomendaciones figuran no lavar vehículos con manguera, no llenar ni rellenar piscinas privadas y reducir el riego de huertas, jardines y parcelas particulares. El objetivo es preservar las reservas disponibles y evitar que la evolución de las próximas semanas obligue a aplicar restricciones más severas.

La decisión, según informó el Ayuntamiento, se adopta después de que la empresa responsable del suministro comunicase que el volumen almacenado en el embalse de Eiras se encuentra por debajo del registrado en estas mismas fechas de años anteriores. Pese a esta situación, el Gobierno local aclara que Redondela no figura actualmente en la relación de municipios que la Xunta de Galicia mantiene en estado de prealerta por sequía.

Acción preventiva

La alcaldesa, Digna Rivas, enmarca las medidas en una actuación preventiva y de responsabilidad anticipada. Según explica, el propósito es frenar el consumo en aquellos servicios donde el empleo de agua potable no resulta imprescindible y proteger el abastecimiento destinado al consumo humano.

Las medidas de Redondela se suman a las adoptadas en otros municipios del sur de la provincia. Baiona activó restricciones el pasado 6 de julio ante la reducción del nivel del embalse de Baíña, que se situaba en el 63,03% de su capacidad, frente al 85,43% registrado un año antes. El Concello prohibió el riego, el lavado de vehículos fuera de instalaciones autorizadas, el llenado de piscinas y el baldeo, dando prioridad al consumo humano y sanitario.

También Covelo adoptó medidas de ahorro ante la situación de sus reservas, con limitaciones dirigidas a reducir los usos no esenciales del agua. La sucesión de decisiones municipales evidencia la preocupación este verano debido a la escasez de precipitaciones y el descenso de los recursos almacenados.

El Concello de Redondela insiste en que la colaboración ciudadana será determinante para contener el consumo. Rivas subraya que cuidar las reservas actuales permitirá proteger el suministro y reducir el riesgo de futuras limitaciones. Especialmente durante periodos de mayor demanda asociados al calor y la temporada turística.

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