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Itinaya, el juego de cartas con el que una redondelana te invita a caminar con otra mirada

Sara Donoso, gestora cultural, lanza una iniciativa de 80 naipes para explorar rutas urbanas y senderos naturales «de forma más consciente» y busca financiación en Verkami

Así es el juego de cartas que propone sentir, crear, cuidar y explorar el entorno.

Sara Donoso

Marta Clavero

Marta Clavero

Redondela

Gestora cultural, comisaria de arte y mediadora/educadora artística, Sara Donoso (Redondela, 37 años) se define como una profesional con un perfil híbrido que conecta la creación, la investigación y el trabajo con públicos. Se formó en Bellas Artes y completó un doctorado en Historia del Arte; a partir de ahí, sus especializaciones y recorridos formativos la han ido orientando hacia la gestión cultural y la mediación artística, desde donde diseña y acompaña proyectos que ponen en diálogo a artistas, instituciones y comunidades. Ahora está inmersa de lleno en una iniciativa que busca conectar a las personas con su entorno. Y es que, a veces la solución no es añadir otra app, sino quitar pantallas. Esa es la intuición de la que parte esta creadora cultural de Redondela y autora de Itinaya, un juego de cartas diseñado para usar mientras se camina, ya sea por la ciudad o en plena naturaleza.

«No es un juego de mesa tradicional, sino un juego de cartas pensado para caminar», explica Donoso. La idea, cuenta, nace en un contexto de saturación cotidiana: «Vivimos en una sobresaturación de pantallas, de un montón de cosas que hacer, de prisas, y de la necesidad de parar un poco y mirar a nuestro alrededor de otra manera».

El mazo reúne 80 cartas divididas en cuatro categorías: Siente, Crea, Cuida y Explora. Cada una propone instrucciones sencillas, como pequeñas consignas para activar la atención, la creatividad y el vínculo con el entorno. «Son como pequeñas recetas para caminar, indicaciones, instrucciones», resume. En Cuida, el foco está en la sostenibilidad y la mirada crítica: «Tiene que ver con ser conscientes de nuestro alrededor, localizar amenazas y protegerlo». Siente se acerca más a los sentidos y el cuerpo: «Tiene que ver con reconectar con el cuerpo y con los sentidos», con cartas que proponen «respirar» o tocar. En Crea, aparecen acciones plásticas accesibles: «Fijarnos en un entorno y crear, por ejemplo, una paleta cromática del lugar». Y Explora funciona como un disparador para leer el espacio que habitamos, sea urbano o natural, adaptando las propuestas al lugar.

Las cuatro secciones del juego de cartas: Siente, Cuida, Crea y Explora

Las cuatro secciones del juego de cartas: Siente, Cuida, Crea y Explora. / Cedidas

Una herramienta flexible: sola, en grupo… y también para el aula

Donoso insiste en que no hay una única forma de jugar. «Se puede utilizar en grupo o de forma individual y puedes utilizar las cartas que quieras», dice. La baraja se adapta tanto a un paseo corto como a una ruta larga: «Si tienes media hora, te coges dos cartas… si te apetece una ruta más larga, te puedes coger varias».

De hecho, su potencial educativo es una de las claves del proyecto. «Puede funcionar muy bien en grupos, tanto de adultos como de colegios», señala. Itinaya empezó a tomar forma a partir de su formación reciente. «Todo esto se inició el año pasado, cuando hice un máster en educación artística y mi proyecto vinculó neurociencia, educación ambiental y educación artística». Tras probar un prototipo con alumnado y más tarde con adultos en una experiencia formativa, el método enganchó. «Como funcionó muy bien… me animaron a llevarlo a cabo».

El proyecto se apoya en dos colaboradoras. Alba Santa firma las ilustraciones, concebidas para cada categoría y con un estilo poco literal. «No son muy realistas… tienen un universo bastante onírico». En todas, explica Donoso, aparece «una personita» que encarna la acción propuesta y dialoga con el entorno natural para despertar «esa semilla más imaginativa» que, a veces, se queda dormida.

La identidad visual y el diseño gráfico corren a cargo de Lidia Villalón, responsable del logotipo y de la estética general del mazo.

Crowdfunding para imprimir entre 300 y 500 unidades

Ahora, Itinaya está en fase de preventa a través de crowdfunding en Verkami, con un objetivo de 6.200 euros. «La campaña está en preventa del juego, tengo un prototipo, pero el juego físico no existe todavía», explica. El presupuesto se destina sobre todo a la producción: impresión a todo color, caja para guardar el mazo, libro de instrucciones y costes de diseño y comunicación. Las cartas, además, no serán pequeñas: «No son cartas formato baraja tradicional, son más grandes, tipo tarot, eso encarece los costes».

Itinaya

Itinaya / Cedida

La primera tirada prevista se mueve entre 300 y 500 unidades, con la idea de poder llegar después a librerías y centros educativos. Y aunque de momento apuesta por el impulso ciudadano, no cierra la puerta a futuras vías: «Ahora estoy intentando hacerlo de una forma más privada, pero no descarto después un apoyo más institucional», apunta, pensando incluso en un puente con Educación para que el juego llegue a colegios.

El título del proyecto también cuenta su filosofía. «Itinera es de itinerario… y Gaia es tierra», explica Donoso. «Es como una mezcla de itinera y Gaia». En el fondo, un mapa sencillo: caminar y volver a mirar.

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