Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Incendios

Incendios en Galicia: la noche más larga en los montes de Ponteareas

Vecinos y vecinas de Nogueira, Cristiñade y Santa María de Salceda estuvieron pendientes durante toda la noche de la evolución de un incendio con gran capacidad destructiva que los medios de extinción lograron frenar.

Claudio y Yolanda sobre un cortafuegos que salvó una casa deshabitada propiedad de unos familiares.

Claudio y Yolanda sobre un cortafuegos que salvó una casa deshabitada propiedad de unos familiares. / ANXO GUTIÉRREZ

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Ponteareas

El incendio forestal que asoló durante una tarde y una noche los montes del noroeste de Ponteareas quedará como una historia de éxito de los medios de extinción gracias al despliegue de efectivos y a una dirección impecable por parte de los técnicos. A pocos kilómetros, en la localidad portuguesa de Monção, otro incendio se había vuelto incontrolable este martes e inundaba de humo la comarca del Condado.

«El vecindario tenía miedo por la noche de que el fuego llegase a las casas», afirma Yolanda, una vecina de Nogueira. Claudio indica que, después de la una de la madrugada, empezaron a entender que los medios estaban atacando correctamente las llamas: «Creo que nos quedamos algo más tranquilos, dentro da preocupación, e moita xente foise á cama».

Pero la noche del martes fue larga y hasta las cinco de la mañana la dirección del dispositivo no estuvo convencida de que podían frenar el avance. A las 9 de la mañana, después de una reunión de coordinación en el Centro de Mando Avanzado, se daba por controlado el fuego, con unos datos provisionales de 60 hectáreas quemadas, que los análisis pormenorizados pueden elevar a 70.

Además de Ponteareas —parroquias de Cristiñade y Nogueira—, las llamas alcanzaron también Salceda de Caselas, donde se habrían quemado entre 6 y 7 hectáreas. En todas esas zonas la preocupación fue importante tras declararse el incendio.

«Mirabamos o lume tan perto que pensabamos que pola noite chegaría aos núcleos de casas, estabamos verdadeiramente preocupados», dice Manolo.

La única vivienda que estuvo en peligro fue una situada en Nogueira, donde el vecindario de los barrios de Souto y O Castelo vivió el incendio con especial preocupación. Esta casa lleva deshabitada varios años, pero pudo evitarse que ardiera tras un cortafuegos muy próximo y la actuación directa de las motobombas.

«La temperatura era muy alta por la tarde y el fuego avanzaba con rapidez, nos temíamos lo peor», añade otro vecino.

Incendio en Cristiñade, Ponteareas

Imagen: Anxo Gutiérrez / Edición: Eli Regueira

Aunque la teoría es que los incendios se apagan durante las horas diurnas por la actuación de los medios aéreos, en este caso la bajada de las temperaturas por la noche y la ausencia de viento dieron una oportunidad a los medios. Las máquinas entraron en el terreno para abrir cortafuegos y las cisternas no pararon de llevar agua durante horas. Las luces de señalización de los camiones se veían a distancia. Desde sus casas, el vecindario seguí el avance, era la noche más larga para Nogueira.

La Consellería de Medio Rural desplazó numerosos medios terrestres y aéreos, entre ellos, 2 técnicos, 9 agentes, 8 brigadas, 8 motobombas, 3 palas, 2 unidades técnicas de apoyo, 8 helicópteros y 4 aviones para intentar controlar las llamas.

«Tenemos continuamente focos secundarios y, a pesar de los medios aéreos, está siendo muy difícil de extinguir este incendio», explicaba uno de los responsables de la extinción el martes por la tarde. «Tenemos que esperar nuestra oportunidad, que será seguro más de noche, cuando bajen las temperaturas y suba la humedad relativa».

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents