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Una villa de novela

Mondariz Balneario, fuente de inspiración

Dicen que cualquier tiempo pasado fue mejor, pero en el caso de Mondariz Balneario, nada se compara con la «belle époque». Sus aguas cautivaron a grandes escritores como Emilia Pardo Bazán y siguen siendo fuente de inspiración para autores contemporáneos

María José Villar, Rubén Martínez, Elena Comesaña y Santiago Ferragud, ayer en Mondariz Balneario.

María José Villar, Rubén Martínez, Elena Comesaña y Santiago Ferragud, ayer en Mondariz Balneario. / Anxo Gutiérrez

Mondariz Balneario

Emilia Pardo Bazán, Azorín, Benito Pérez Galdós, Ramón Cabanillas o Castelao encontraron en el Balneario de Mondariz, a principios del siglo pasado, una fuente de inspiración de la que siguen emanando las musas que guían las plumas de los autores contemporáneos. La época dorada del Gran Hotel, su propio incendio, el ambiente bucólico que se respira entre las piedras que rodean al balneario y hasta la gente que habitó y habita el municipio más pequeño de Galicia, con apenas 2,3 kilómetros cuadrados de superficie, inspiran las obras de escritores como Xabier López, Laura Portas, María López-Herrans, María José Villar, Santiago Ferragud, Rubén Martínez y Elena Comesaña.

«Me obsesiona devolverle a Mondariz Balneario el esplendor cultural que tuvo cuando estuvo aquí Emilia Pardo Bazán», destaca la escritora viguesa Elena Comesaña, una de las autoras contemporáneas que más ha escrito sobre el Balneario de Mondariz. Recuerda que la primera vez que pisó la villa termal «me teletransportó a otros tiempos», y que su principal fuente de inspiración fueron las ruinas del Gran Hotel. Precisamente así tituló su primera novela ambientada aquí, «Las ruinas del Gran Hotel», a la que le siguió la precuela de «Detrás de la noche más oscura». En su última obra, «Os tempos que nos agardan», también ambienta un capítulo en Mondariz Balneario.

Las ruinas del lujoso establecimiento hotelero también inspiraron «As escaleiras do Gran Hotel», de Rubén Martínez. En esta novela, los protagonistas, dos jóvenes de Vigo, coinciden durante su estancia en el Gran Hotel con Primo de Rivera en los últimos años de su dictadura. Y es que el enclave balneario se presta tanto para un relato policíaco como histórico, como es el caso de la obra de María José Villar, que cuenta la historia del movimiento guerrillero antifranquista gallego en «Cacharelas e maruxías de pedra». Una temática muy alejada del glamour del Gran Hotel de Mondariz, pero que plasma entre las páginas de su novela como el lugar feliz al que volver cuando acabe la guerra. «Me parece un lugar idílico», destaca la escritora viguesa, a quien Mondariz Balneario también la inspira en su faceta de pintora. «He pintado el Gran Hotel en ruinas, el Palco de la Música y la Fuente de Gándara», apunta.

Y de un lugar feliz, a un refugio en «Todo chega desde o mar», del vigués Santiago Ferragud. En esta novela con fuerte carga histórica, el autor necesitaba para sus protagonistas un lugar donde refugiarse, aislado, fuera de la ciudad de Vigo, donde escribir y recuperar su salud. El lugar elegido fue Mondariz Balneario. «Tiene ciertas características que otros lugares no tienen; si tuviera que volver a escribir este libro, lo volvería a ambientar aquí», destaca Santiago Ferragud.

Esas características únicas de la villa termal también fueron a las que recurrió Xabier López para ambientar «A vida que nos mata», una crónica negra en la que un periodista pontevedrés es enviado al Gran Hotel en 1932 para cubrir un evento social, pero se produce un trágico suceso que hace que el protagonista inicie una investigación paralela a la policial. «El microcosmos del Gran Hotel de Mondariz, con ese contraste entre clases, por un lado la alta burguesía, y por otro los criados, es único», explica el escritor de Bergondo, indicando que el ambiente del Gran Hotel le recordó al de «La montaña mágica», del Nobel de Literatura Thomas Mann.

Época dorada

Otra novela actual ambientada en la época dorada del Gran Hotel es «El palacio del agua», de la escritora y periodista de Cambados Laura Portas. El libro devuelve al lector a la belle époque y, aunque la protagonista es una joven que empieza a trabajar en el balneario, este «es un personaje más». «Quería devolverle el esplendor que tuvo», cuenta Laura Portas, que para escribir esta obra hizo un importante trabajo de investigación previo, descargando todos los ejemplares de La Temporada, la revista semanal que circulaba entre los clientes del Gran Hotel del Balneario de Mondariz a finales del siglo XIX y principios del XX. Es la obra más reciente de las ambientadas en la villa termal, y se presentará el próximo 3 de mayo en Mondariz Balneario.

Por último, la coach madrileña María López-Herránz es autora de «Cuentos nuevos de Mondariz», siete relatos inventados y otros tres basados en hechos reales «que merecían ser contado», inspirados en sus amigos de Mondariz Balneario, a los que define como «grandes contadores de historias». Los diez cuentos hablan de la villa termal, lugar que descubrió por casualidad, buscando un balneario en Galicia para descansar. «Llegué cuando estaban comenzando a restaurar el Gran Hotel, a mi marido y a mí nos chifló y nos compramos un apartamento; ahora venimos varias veces al año», cuenta María López-Herránz, que escribió con Mondariz Balneario su propia historia de amor.

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