Conmoción en el ciclismo gallego
El conductor que arrolló a Samuel González, campeón gallego de ciclocross, investigado por cuatro delitos
La Guardia Civil lo investiga por conducción temeraria, lesiones graves por imprudencia, conducir ebrio y negativa a someterse a la prueba de contraste

Samuel González, durante una prueba de ciclocross. / Luz Iglesias
El conductor ebrio que arrolló al campeón gallego de Ciclocross, Samuel González (Vigo, 1997), mientras estaba entrenando, está siendo investigado por la Guardia Civil por cuatro delitos: conducción temeraria, lesiones graves por imprudencia, conducción bajo los efectos del alcohol y negativa a someterse a la prueba de contraste que los agentes de la Guardia Civil quisieron practicarle una vez dio positivo en el primer test de alcoholemia, en el que arrojó un resultado «muy por encima» del valor máximo permitido.
Los hechos, que sucedieron el pasado domingo en la N-120, entre Mondariz y Covelo, han conmocionado al mundo del ciclismo, pero también a la comarca del Condado, donde Samuel ejerce la profesión de bombero en Ponteareas y donde también es parte del Club Ciclista Ponteareas. Desde ambas entidades mandaban públicamente su apoyo a Samuel, que, aunque resultó herido grave en el accidente, ya está fuera de peligro y permanece ingresado en el hospital.
La bicicleta de Samuel, de 28 años, fue embestida por un conductor ebrio, y el coche de éste, que se salió de la vía, comenzó a arder y acabó calcinado, aunque el ocupante pudo salir a tiempo. El 112 Galicia recibió varias llamadas alertando de la colisión entre un turismo y una bicicleta pasadas las 19.00 horas del domingo, y la mayoría de avisos coincidieron en que el ciclista, que estaba inconsciente, necesitaba atención urgente. La respuesta sanitaria incluyó el traslado en helicóptero medicalizado con base en Santiago de Compostela. Además, para sofocar el fuego en el vehículo, se trasladaron al lugar los bomberos de Ponteareas, compañeros del joven ciclista, que había aprovechado su día libre para entrenar.
La Guardia Civil ha abierto una investigación para conocer las circunstancias de este grave accidente. El conductor del vehículo está investigado policialmente por cuatro delitos, a la espera de lo que determine la instrucción judicial, y aunque se negó a realizar la segunda prueba de alcohol y drogas (en la primera dio positivo), los agentes que asistieron al suceso constataron que presentaba «signos evidentes» de haber consumido alcohol.
Esto ha despertado el enfado y consternación de la familia ciclista, donde es muy conocido. La propia Federación Ciclismo Galego emitía un comunicado en el que calificaba lo sucedido como un delito. «Cuando un conductor circula triplicando la tasa de alcoholemia, o lo hace a velocidades incompatibles con la seguridad, no hablamos de fatalidad, hablamos de un delito», denuncia el organismo federativo, reclamando que «no podemos aceptar que entrenar, desplazarse o simplemente disfrutar de la bicicleta suponga jugar con la vida».
Igualmente, desde el Club Ciclista Ponteareas, donde Samuel ejerce de entrenador, también insisten en que «el colectivo ciclista es uno de los más vulnerables en la carretera, y no podemos seguir normalizando situaciones que ponen en riesgo la vida de quienes solo están entrenando o disfrutando de este deporte; pedimos más respeto, más conciencia y mayor protección para todos los que compartimos la vía pública».
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