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La Xunta protege el Tanque de Baldomar y la Poza do Piñeiro, de Covelo, con su inclusión en el Catálogo do Patrimonio Cultural de Galicia

Ambos se crearon originalmente para el almacenamiento de agua destinada al riego de campos y, aunque están en desuso, «conforman un paisaje característico que se considera que debe conservarse»

La Poza do Piñeiro, en Covelo.

La Poza do Piñeiro, en Covelo. / Gabino Porto

Covelo

El Tanque de Baldomar y la Poza do Piñeiro, de Covelo, ya son patrimonio cultural de Galicia. Así lo acordó la Consellería de Cultura, Lingua e Xuventude, que publicó dicha resolución este jueves en el Diario Oficial de Galicia. Su inclusión en el catálogo del patrimonio cultural de Galicia, que dota de protección a ambas pozas, obedece a que «son testimonios de una tradición cultural, manifestaciones singulares de una tipología y ejemplos representativos del aprovechamiento de los recursos naturales que caracterizan su paisaje, que poseen un valor cultural notable en la Comunidad Autónoma de Galicia».

De esta manera, la Xunta les asigna al Tanque de Baldomar y a la Poza do Piñeiro el nivel de protección estructural y les aplica el régimen de protección previsto para los bienes inmuebles catalogados. Igualmente, insta al Concello de Covelo a incorporar ambas construcciones al catálogo de su planeamiento urbanístico y a establecer las determinaciones específicas para su régimen de protección y conservación. Esto salva a estos bienes etnográficos de su posible derribo por parte de la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil, una vez que ya no se usan para el fin para el que fueron construidos.

En este sentido, cabe recordar que ambos se crearon originalmente para el almacenamiento de agua destinada al riego de campos, pero hace tiempo que el agua retenida no se emplea para esa función, ya que el sistema de distribución tradicional del riego fue abandonado.

La Poza do Piñeiro continúa a día de hoy almacenando el agua que llega, actualmente, al nivel de coronación de la presa. Sin embargo, el Tanque de Baldomar retiene mucha menos agua de la que almacenaba cuando daba servicio al sistema de riego y el nivel de la lámina de agua está unos 4 metros por debajo de la cota superior de la presa.

«Estas infraestructuras hidráulicas y sus balsas de agua conforman un paisaje característico que se considera que debe conservarse, para lo cual es imprescindible que cada presa mantenga la retención de las aguas. Por consiguiente, no se considera que el uso del Tanque de Baldomar y de la Poza do Piñeiro resulte incompatible o perjudicial para su protección, sino que se debe procurar su mantenimiento y sería recomendable que retomasen la actividad original», resuelve la Consellería de Cultura, Lingua e Xuventude.

El Tanque de Baldomar, ubicado en la parroquia de Covelo, fue construido en el año 1914, regaba, en el año 1962, 56 parajes y daba servicio a 1.049 regantes, con una superficie aproximada de 52 hectáreas. Por su parte, la Poza do Piñeiro, situada en el lugar de Pozo Vello, en la parroquia de O Piñeiro, aparece ya en documentación histórica de mediados del siglo XIX. El valor cultural de ambos embalses de agua se explica en que las dos fueron construidos con un sistema tradicional de mampostería de piedra y con una dimensión inédita para lo cual es habitual en las infraestructuras hidráulicas tradicionales, lo que las hace ciertamente singulares.

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