Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El ADN descarta que los restos exhumados en la fosa común de Cabreira sean de los desaparecidos en Moaña

Trabajos de exhumación en la fosa de Cabreira.

Trabajos de exhumación en la fosa de Cabreira. / Anxo Gutiérrez

Ponteareas

Los cuerpos exhumados en la fosa común del atrio de la iglesia de Cabreira, en Salvaterra, no son de ninguno de los cinco vecinos de Moaña que fueron represaliados durante la Guerra Civil y que todavía siguen desaparecidos.

«Los resultados obtenidos permiten excluir a los donantes de las muestras de ADN como familiares de los restos encontrados en la fosa de Cabreira, en Salvaterra de Miño», concluye el informe realizado tras el estudio genético de los huesos encontrados en Cabreira, cuyo ADN fue cotejado con el de los familiares de los hermanos Eugenio y Manuel Cancelas y Manuel María y Benito Blanco, además de José Vázquez.

El Concello de Moaña logró las ayudas necesarias para financiar las excavaciones en noviembre de 2024 que sacaron a la luz cuatro cuerpos, atendiendo a la tradición oral que hablaba de varios moañeses fusilados en la zona. Además, pagó incluso con recursos propios los análisis de ADN cuyo resultado se dio a conocer esta semana, luego de que la concejala de Memoria Histórica, María Ortega, y la alcaldesa, Leticia Santos, citaran a las familias para explicarles que los cuatro cuerpos encontrados no pertenecen a los antepasados que buscan.

Resuelta la incógnita de si serían o no los hombres desaparecidos en Moaña, los nombres de los cuatro cuerpos exhumados en la fosa de Cabreira siguen siendo un misterio. Según las fuentes orales de Salvaterra, los cuerpos corresponden a las cinco personas que fueron «paseadas» el 18 de octubre de 1936. «Los trajeron una noche en un camión y los mataron en la primera curva que les cuadró. No sabemos ni de dónde venían ni quieres eran», contaba hace años a FARO el impulsor de la primera plataforma que se formó en Salvaterra para reivindicar los crímenes cometidos durante el golpe de Estado.

Aunque sus nombres llevan siendo un misterio desde entonces, la Comisión pola Recuperación da Memoria Histórica do Baixo Miño, O Condado e A Louriña levantó un monolito en su honor hace un par de años.

Tracking Pixel Contents