SOS de Tomiño para atajar la plaga de moscas que asola al rural
BNG, PP y PSOE aprueban por unanimidad una respuesta coordinada entre todas las admnistraciones para afrontar esta crisis

Plaga de moscas en una cocina de Tomiño.
El pleno de Tomiño aprobó por unanimidad una declaración conjunta para abordar los problemas de convivencia entre la actividad agrícola y los vecinos derivados de los episodios de proliferación de moscas registrados en zonas próximas al río Miño. El acuerdo, respaldado por los grupos municipales del BNG, PP y PSOE, reclama una respuesta coordinada entre administraciones y basada en criterios científicos ante una problemática que el Concello considera recurrente y que también afecta a otros municipios gallegos.
El gobierno local recordó que desde hace años viene trasladando incidencias y realizando labores de seguimiento a través del departamento de Medio Ambiente y de la Policía Local, en coordinación con la Consellería de Medio Rural, competente en materia de inspección y control del uso de abonos agrícolas.
Además, el Concello de Tomiño puso en marcha en 2023 una mesa de trabajo abierta en la que participan representantes vecinales, comunidades de montes, traídas de aguas, miembros del sector agrícola, personal experto y representantes de la Xunta de Galicia. Fruto de ese proceso se encargó un estudio al departamento de Biología Ambiental de la Universidade de Vigo, que concluyó que las eclosiones de moscas responden principalmente a la combinación del cambio climático y determinadas prácticas de gestión de residuos agrícolas, especialmente los procedentes de explotaciones avícolas.
La alcaldesa de Tomiño, Sandra González, destacó que el acuerdo supone «una muestra de responsabilidad institucional y de compromiso con los vecinos y con el sector agrícola». La regidora señaló que el objetivo es «garantizar la convivencia, proteger la salud y el bienestar de las personas y, al mismo tiempo, defender una actividad esencial para el territorio».
Sandra González agradeció además «la capacidad de todos los grupos municipales para llegar a acuerdos poniendo los problemas de los vecinos por encima de todo» y reclamó la colaboración de la Xunta para afrontar esta problemática «desde el diálogo, el rigor técnico y la cooperación institucional».
Entre las medidas acordadas figura la solicitud a la Xunta de Galicia para colaborar en la elaboración de un proyecto piloto de Estrategia Territorial Integrada que permita desarrollar soluciones innovadoras y basadas en criterios técnicos. El objetivo es que este modelo pueda replicarse en otros municipios gallegos e incluso servir como referencia normativa en el futuro.
El acuerdo también insta a la Consellería de Medio Rural a reforzar las tareas de asesoramiento, inspección y control sobre el uso de abonos y la correcta gestión de residuos agrícolas, con el fin de minimizar el impacto de estas prácticas en el territorio.
Asimismo, el Concello se compromete a intensificar la vigilancia municipal a través del departamento técnico de Medio Ambiente y de la Policía Local, además de reforzar la mesa de trabajo ya existente con la incorporación de más personal técnico de la Xunta, representantes municipales, del sector agrícola y de las asociaciones vecinales.
Con esta declaración conjunta, el Concello de Tomiño reafirma su apuesta por un modelo de desarrollo equilibrado que permita compatibilizar la actividad agrícola con la calidad de vida de la población bajo criterios de sostenibilidad y cooperación institucional.
Suscríbete para seguir leyendo
- La Diputación puede verse obligada a devolver la Pousada da Lanzada y su centro vacacional
- Un abogado irá a juicio en Vigo acusado de masturbarse ante una clienta por videoconferencia
- El Ministerio de Cultura reabre la investigación sobre la «casa barroca» de Combarro tras un vuelco documental
- Santiago lanza un nuevo contrato opaco de 2,5 millones para subvencionar aerolíneas
- Davila 24/05/2026
- Una enfermera vuelca en Vilagarcía tras quedarse dormida al volante
- Las playas de Vigo empiezan a vaciarse
- La Xunta admite la falta de bienestar laboral en las empresas para frenar las bajas laborales, con una duración media de más de 77 días en el primer trimestre