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Urbanismo

A Guarda negocia la compra de Villa María para usos públicos

Es una de las casas indianas más emblemáticas de la localidad, con casi 8.000 m2 de terreno

Vista aérea de la fachada principal de Villa María, en A Guarda. | D.P.

Vista aérea de la fachada principal de Villa María, en A Guarda. | D.P.

J. bernárdez

A Guarda

A Guarda dispone de un rico patrimonio arquitectónico indiano al que le ha echado el ojo el gobierno local para crear un gran espacio multifuncional público de casi 8.000 metros cuadrados. Para ello, el alcalde, Roberto Carrero, ha iniciado las negociaciones para comprar una de sus casas, concretamente la conocida como Villa María o Casa de Don Eloy, que se localiza en la calle Galicia, en la salida hacia Tui, y se reconoce por sus azulejos en color azul celeste. La intención del Concello es adquirir esta propiedad para crear en sus exteriores un parque infantil y áreas de esparcimiento, y en el interior del edificio, albergar servicios públicos como un museo o salas polivalentes.

Según el alcalde, la compra de dicho inmueble, una de las construcciones más destacadas de la arquitectura indiana de A Guarda, «representa una oportunidad estratégica para nuestra villa, al transformar un activo privado en un posible motor de desarrollo social, cultural y económico con la creación de un espacio público multifuncional de casi 8.000 metros cuadrados». El regidor confirma que ya iniciaron las negociaciones y que espera que «terminen en buen puerto, pues A Guarda está necesitada de un espacio de ocio infantil y multifuncional en el centro de la villa».

Sobre las fuentes de financiación de dicha propiedad, Carrero apunta que «si todo sale bien, la compraventa inicial se realizará con fondos de la Diputación de Pontevedra para ir realizando poco a poco diversas intervenciones».

La construcción del edificio data sobre 1890; tiene dos pisos y una cubierta a cuatro aguas, con forma de U, que resalta dos cuerpos laterales que imitan dos torres, lo que le da un aire muy parecido a un pazo. Al margen del inmueble, este está rodeado por jardines con fuentes, bancos y palomares de azulejos decorados con escenas gallegas y valencianas.

La villa la mandó edificar Basilio de Santiago González, un rico comerciante de tabaco en Puerto Rico, en honor a su mujer María Domínguez Veiga, de ahí el nombre de Villa María. Más tarde la casa pasó a manos de su cuñado, Eloy Domínguez Veiga, un potentado industrial que la aumentó y elevó todavía más su esplendor, convirtiéndola, tal vez, en la casa indiana más emblemática de A Guarda, tal y como se recoge en el registro de Casas Indianas de Pontevedra de la Xunta de Galicia.

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