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Turismo

El monte Santa Trega bate todos los récords de visitantes

Recibió el año pasado más de 125.000 personas

El turismo y el sector servicios ya suponen casi el 60% de la economía de A Guarda

Una de las visitas guiadas al monte Santa Trega.

Una de las visitas guiadas al monte Santa Trega. / FdV

A Guarda

A Guarda sigue destacándose como uno de los destinos turísticos más dinámicos de Galicia, con una oferta variada que cada vez se desestacionaliza más. La villa marinera logró atraer a miles de turistas durante 2025, gracias a su combinación de eventos, fiestas, visitas guiadas y, por supuesto, sus paisajes y patrimonio.

Roberto Carrero, alcalde de la villa, destaca que los resultados son fruto de una estrategia de promoción intensiva, «impulsando nuestras fortalezas en ferias especializadas y garantizando actividades para todo tipo de visitantes durante todo el año». Según los últimos datos, el turismo y el sector servicios representan actualmente cerca del 60% de la economía local.

Uno de los mayores atractivos de A Guarda sigue siendo el Monte Santa Trega, que se mantiene como principal reclamo turístico. En 2025, el monte recibió casi 125.000 visitantes (sin contar los lunes de acceso gratuito) y cerca de 1.000 autobuses, confirmando su éxito rotundo. Las visitas guiadas al castro, por ejemplo, superaron las 8.000 personas.

Pero la oferta de A Guarda va más allá del monte. Las bateas, la fortaleza de Santa Cruz, el Museo del Mar, el estuario del Miño o el propio puerto, donde las salidas en barco con el Piueiro son todo un éxito, también captaron la atención de los turistas. La villa también se animó con numerosos eventos que atrajeron a cientos de personas, como el Festival de Blues, el Galifornia Beat o las Festas do Monte, entre otros. Las fiestas locales en parroquias y barrios, como las de A Guía o Buxán, también pusieron su granito de arena en la desestacionalización del turismo.

Uno de los grandes motores turísticos de A Guarda es, sin duda, la Festa da Langosta, que no para de crecer. En su última edición, la carpa que alberga a los comensales se amplió hasta 600 personas y abrió sus puertas desde el viernes al almuerzo, para acoger a los miles de visitantes que se citan cada primer fin de semana de julio en el puerto de la villa.

Estancias más largas

Otro fenómeno que está cambiando el panorama turístico en A Guarda son las estancias más largas, que se están haciendo cada vez más habituales durante los meses de julio y agosto. No obstante, las escapadas de fin de semana, típicas de 1 a 3 días, siguen siendo la opción preferida durante la mayor parte del año, especialmente gracias al buen clima que caracteriza la zona.

El Camino Portugués por la Costa también está jugando un papel crucial en la desestacionalización del turismo. En 2025, el número de peregrinos casi rozó los 90.000, y muchos de ellos pasaron por la villa, alojándose en hoteles, pensiones y albergues, incrementando así la actividad comercial y restauradora durante la primavera y el otoño. No es de extrañar que A Guarda tenga presencia activa en ferias nacionales como Fitur, la Feria de Abril o el Encuentro de Casas Regionales.

El éxito de A Guarda también se refleja en el reconocimiento de los visitantes. La villa fue elegida como la más acogedora de Galicia en los Traveller Review Awards 2025 y destacó también como una de las cinco finalistas del concurso de Ferrero Rocher.

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